" Los Isrealitas atravesaron el Jordan y se establecieron en la tierra prometida en su ultimo campamento (Campamento No. 42) al final del exodo , lo cual nos indica simbolicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra promedita y la herencia de los hijos de Dios.

2 de junio de 2012

PREGUNTAS DIFICILES DE LA LEY


Davis y Clark

En cuanto nos atrevemos a sacar el hecho de que ya no estamos más bajo la ley del Antiguo Testamento, el griterío de los que han puesto su identidad en el cumplimiento de la ley aumenta hasta convertirse en un estruendo ensordecedor. Siempre están prestos a citar las palabras de Jesús a los judíos,

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:17-19).

Echemos un vistazo a las dos palabras griegas traducidas como cumplir y cumplido.

Cumplir – pleroo pleroo {ple-r’o}

1)    Llenar, rellenar, esto es, llenar hasta lo máximo.

2)    Completar

a)    Llenar hasta el borde de manera que no haya nada con falta, rebosar

b)   Consumar

1)    completar en cada aspecto, perfeccionar

2)    Llevar a un fin, cumplir, desarrollar, emprender

c)    Llevar a efecto, hacer realidad, cumplir

Cumplido – ginomai ginomai {gin-omai}

1)    Ser, llegar a existir, comenzar a ser, recibir ser

2)    Ser hecho, acabado

Ahora bien, con estas definiciones en mente, miremos lo que Jesús está diciendo realmente aquí:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir hasta el borde y consumar la ley. De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo (el contenido completo de la ley) se haya terminado.”

¿De qué forma se cumplían las exigencias justas de la ley? ¿Cómo se consumaba la ley? Jesús, el perfecto Hijo de Dios que entregó a Moisés la Ley, vino a llenar las exigencias de la ley en Una vida por todos—mediante una ofrenda perfecta de un Cordero sin mancha, el Cordero de Dios.

Mira las palabras que dijo respecto de Juan el Bautista,

Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él. Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.” (Lucas 16:15-17).

“La ley y los profetas fueron hasta Juan”. Juan el bautista vino anunciando a Aquel que cumpliría el propósito de la ley en su propia vida justa. La ley y los profetas no solo apuntaban hacia un orden más alto de justicia, sino que también apuntaban a Aquel que cumpliría toda la justicia, Jesucristo. Jesús primero cumplió y luego terminó la necesidad de la ley en Su concepción perfecta, nacimiento, vida, muerte y finalmente Su perfecta resurrección que de una vez y para siempre derribó el muro de separación entre el hombre y Dios. Colgado de la cruz, Jesús clamó, “Consumado es”.

Entonces se rasgó de arriba abajo el velo del lugar Santísimo, abriendo el camino a la santidad de Dios para todos los hombres. Primero, solo por la fe en el Hijo entramos por el rociamiento de la sangre del Cordero y luego, siendo hechos santos por Su santidad que mora en nosotros. En el pasado solo el Sumo sacerdote podía entrar pero ahora todos los que creen en el único Gran Sumo Sacerdote de Dios, Jesucristo, tienen el mismo acceso a la justicia y presencia de Aquel que es el único bueno.

Jesús clamó, “Consumado es”. ¿Qué es lo que se consumó? El mismo “consumado” del pasaje de Juan citado más arriba. “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido [terminado].

Contrasta esto con lo que Jesús dijo a los fariseos y a todos los que guardaban la ley. “Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos  delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones. Porque lo que es de gran estima delante de los hombres, es abominación a los ojos de Dios”. ¿Es la ley una abominación? ¡En modo alguno! El corazón del hombre que piensa que puede hacer lo que solo el Hijo de Dios puede hacer, es abominación ante Dios. Es una afrenta a Su santidad.

Mira las palabras de Juan que comienzan el evangelio, hablando de Juan el Bautista,“Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1:15-17).

Otro difícil pasaje que parece promover el guardar la ley aunque no lo hace en realidad, es Romanos 3:31:

“Luego ¿Por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.” (Romanos 3:31).

¿Implica este pasaje que deberíamos guardar la ley? ¿Es confirmar la ley lo mismo que guardarla?   Tenemos que tomar estas palabras en su contexto. La palabra griega traducida por confirmamos en el pasaje de arriba  significa “sostener… colocar o poner en balanza… sopesar:  dinero (porque en la antigüedad antes de la introducción de la moneda, se solía pesar los metales).” (Thayer). Entre otras cosas, Pablo estaba implicando que la postura que sostenía el Judaísmo respecto de la justicia en ese tiempo, estaba muy lejos de la postura de Dios. Él afirmaba tener a la ley en su perspectiva correcta.

Pablo estuvo junto a la ley mostrando como la ley misma da cuentas de la justicia de la fe, sin las obras de la ley. Él preguntó, “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” (Romanos 4:1-5).

Pablo siguió mostrando como Abraham fue tenido por justo antes de ser circuncidado. Lo que indica que la circuncisión no te hace justo. Llegó a la conclusión de que una persona circuncidada que cree en Cristo es de la “fe de nuestro padre Abraham, que tuvo estando aún incircunciso” (4:12). ¿Cuál es el punto de Pablo en esto? ¡Está estableciendo la ley! Está apoyando lo que dicen las Escrituras y mostrando por ellas la justicia de la fe sin las obras de la ley. Pablo apoyó la ley desde la perspectiva de indicar el camino a la fe y la gracia. Por eso pudo escribir, “Por la ley, estoy muerto a la ley para vivir para Dios” (Gálatas 2:19). La ley misma testifica irrefutablemente de nuestra libertad de la misma. Pablo no estaba promocionando el guardar la ley. Todo este argumento está contra eso. Recuerda que la ley no fue dada cuando Dios tomo por justo a Abraham. Por tanto, la fe de Abraham no tiene nada que ver con la carta.

 De la Ley al Reposo - Davis y Clark

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