" Los Isrealitas atravesaron el Jordan y se establecieron en la tierra prometida en su ultimo campamento (Campamento No. 42) al final del exodo , lo cual nos indica simbolicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra promedita y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.

6 de septiembre de 2013

ORGULLO


Charles E. Newbold Jr

La Babilonia espiritual se caracteriza por el orgullo. La naturaleza orgullosa del YO piensa que sabe. Piensa que sabe mejor que Dios. Toma decisiones todo el día, cada día, sin consultar con Dios, sin ni siquiera pedir sabiduría. Cuando somos golpeados con el orgullo, somos levantados en quienes pensamos que somos y lo que pensamos que sabemos. El Yo es orgulloso, arrogante, y altivo. “El conocimiento envanece”. 1ª Cor. 8:1.

La Babilonia espiritual esta asociada con la arrogancia de aquellos que seguían a Nimrod a la tierra de Sinar (Babel). {10}  La Biblia  dice que todos eran de una sola lengua, y un discurso, y se decían el uno al otro, “Hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego”. Y sustituyeron la piedra por el ladrillo, y cambiaron la mezcla  por el asfalto. Y dijeron, “Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue el cielo, y hagámonos un nombre”. Gén. 11:3-4.

Las iglesias y los ministerios están atrapados por la tentación orgullosa de congregar a un gran número de personas, edificar grandes edificios con campanarios apuntando al cielo, y hacerse nombres para sí mismos, sucumbiendo a la tentación de exaltar el Yo. Damos nombre a nuestras iglesias, ministerios e instituciones, por nosotros mismos. Dedicamos las vidrieras y los bancos en memoria de los hombres. Ponemos nuestros nombres sobre objetos para nuestra propia gloria.

¡Que contraste con los que siguen a Jesús! Como Pablo exhortó, “Haya pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz.” Fil.2:5-8.
El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

4 de septiembre de 2013

OTRO EVANGELIO


Davis y Clark

Transformándose (disfrazándose) ellos mismos.
Encontramos ciertas palabras y frases claves dentro de las cartas de Pablo, las cuales revelan la naturaleza de este otro evangelio. Refiriéndose a aquellos falsos apóstoles quienes predicaban este otro evangelio, Pablo declara lo siguiente: “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan [se transforman] como apóstoles de Cristo” (2 Cor. 11:13)

La diferencia entre la religión y el cristianismo es ¿Quién está haciendo la transformación? La religión depende de la disciplina de la voluntad para cambiar. Pablo lo llamaba culto voluntario, implicando que eso se originaba en la voluntad del hombre. Pero en el verdadero Cristianismo, el cambio es el resultado del Espíritu de Dios conformándonos a la semejanza de su Hijo.

Pablo puso a prueba a los creyentes de Galacia con esta pregunta: “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?” Ellos habían sido hechizados a aceptar “una apariencia de piedad, pero negaban la eficacia de ella” (2 Tim. 3:5). La religión es movida por el poder del hombre, no por el poder de Dios.

“…estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo…” (Fil. 1:6)

"JUSTICIA Y PAZ"


George Warnock

“En el desierto morará el derecho, y la justicia habitará en el campo fértil. La obra de la justicia será paz, y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre.” (Isaías 32:16,17).
Cuando la paz se convierte en objeto de nuestra búsqueda, podemos edificar un reino de paz muy fácilmente, basado en nuestros propios esfuerzos. Lo vemos en el mundo a nuestro alrededor. Pero también es algo desenfrenado en la iglesia. El Espíritu de compromiso ha sobrecargado al pueblo de Dios. Parece necesario para sobrevivir. Dios nos ayude a discernir los pensamientos y las intenciones de nuestros corazones. ¿Brotan nuestros motivos del Cristo que mora en nosotros? ¿O estamos comprometiendo la verdad por causa de la unidad?

Jesus “no vino a traer paz, sino espada” (Mateo 10:34). Vino a hacer justicia, a establecer justicia, y la paz será el fruto de todo ello. Pero esto traerá una confrontación con el mundo que nos rodea: amigo contra amigo, hermano contra hermano, padre contra hijo, madre contra hija, suegra contra nuera. Esto es inevitable porque el Reino de Dios se basa en la justicia. La sabiduría que procede de lo alto es “primeramente pura, después pacífica” (Santiago 3:17). “Amable, benigna”—Si. No es áspera ni cruel. Pero tampoco puede ser comprometedora. Debe ser primeramente “pura”. La verdadera paz saldrá de esto. La verdadera amabilidad y mansedumbre saldrán de esto. “Los puros de corazón” verán a Dios, y manifestarán y mostrarán el amor, la misericordia y la benignidad de Cristo. Pero en medio de todo ello, conocerá el sufrimiento de Dios por causa del pecado de Su pueblo y “amará la justicia y aborrecerá la iniquidad”, como el mismo Jesús.
 
Coronado con Aceite - George Warnock

LOS POSTREROS SERÁN LOS PRIMEROS (Mateo 19:30)


Davis y Clark
El maestro de grado de la escuela, calmadamente mira como los niños se peleaban para llegar al frente de la línea para el almuerzo. Cuando los niños físicamente mas fuertes habían terminado su carrera de toros hacia el frente, y los codazos y empujones cesaron en la línea, dijo “¡Ahora quiero que todos se den la vuelta!” Aquellos que estaban al final de la línea estaban ahora al frente y fueron servidos primeros. Esta pequeña historia describe perfectamente el orden del reino. El Señor de la viña recompensa a sus labrados, “empezando por los últimos hacia los primeros” (Mat. 20:8).

Los ultimos serán los primeros, y los primeros, ultimos. El camino hacia arriba es hacia abajo, y el camino hacia abajo es hacia arriba. La punta del montón es la base de la pila. Aquellos que son considerados los prominentes, los que lideran bajo un modelo de autoridad jerárquica al frente de la línea aquí en la tierra, van a ser considerados los últimos en el cielo. “De cierto os digo, que ya tienen su recompensa.”
En su épica obra, “La Vida y Tiempos de Jesús el Mesías”, Alfred Edersheim escribió:

“En el mundo el reinado se basa en supremacía y señorío, y el título de Benefactor acompaña el dominio del poder. Pero en la Iglesia, el ‘mayor’ no deberá ejercer señorío, sino volverse el menor y el más joven [lo último refiriéndose a las circunstancia de que la edad próxima al comienzo del aprendizaje era considerada entre los judíos como un reclamo de distinción y búsqueda de puestos prominentes] mientras que en ese que tenga la autoridad de ser llamado Benefactor, la relación va a ser a la inversa, y ése que sirve será el jefe. Humildad de olvidarse de uno mismo en vez de gloria mundana, servir en vez de mandar: ése seria el titulo de grandeza y de autoridad en la Iglesia.”

Yo Pues os asigno un Reino - Davis y Clark

DEFINICIÓN Y RESULTADOS DEL ARREPENTIMIENTO


Virgilio Zaballos
 
El  arrepentimiento es un regreso, volver a empezar. Es una decisión que produce un cambio de mente, que a su vez conlleva un cambio de propósito y acción. El arrepentimiento bíblico es para regresar a Dios, regresar a sus caminos y propósitos. Es la senda para el perdón de los pecados, unido a la fe en Jesús (Hch.20:21).
                                     
El arrepentimiento verdadero comienza rápidamente a producir frutos y resultados del cambio efectuado. Si el fruto no se produce el arrepentimiento queda neutralizado. Se frena, tal vez, en diferentes atajos o falsificaciones que pretenden los resultados, sin recorrer el camino verdadero. Algunos de estos atajos son: el remordimiento, el reconocimiento o los deseos de cambio. Estos sólo se duelen por lo hecho, -la acción reprobable-, pero no han decidido un cambio radical. No sirve. El arrepentimiento tiene consecuencias y restituye el daño causado. "Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: he aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres: y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa” (Lc.19:8-9).

El Milagro de Una Vida Equilibrada - Virgilio Zaballos

2 de septiembre de 2013

LAS OCHLAS


George Davis
 
Recientemente Michael Clark y yo nos encontramos con un querido hermano en Cristo quien trabaja entre los jóvenes Nativos Norteamericanos encarcelados. Su nombre es Bud Heringer.

Bud compartió con nosotros cómo él encontró la presencia del Señor entre las ochlas (la multitud). ¡Allí captó nuestra atención! “¿Qué eran las ochlas?” Preguntamos casi al unísono. Bud respondió” “Los marginados, las multitudes, la gente común, lo opuesto a los gobernantes y hombres que dirigen”. El continuó explicando que la provisión del Señor es con los ochlas y que cuando él está sirviendo a estos rechazados de nuestra sociedad, él siente la presencia del Cristo viviente. Entonces dijo algo que penetró fuerte dentro de nuestros corazones: “¡Jesús estuvo entre estos ochlas dos mil años antes y todavía esta allí hoy!”

Usted no encontrará su presencia morando en un lugar santo o en un monte santo en algún lugar. Usted lo encontrará donde usted lo hubiese encontrado si hubiese estado en Judea 2000 años antes. Usted todavía lo va a encontrar en las playas o en los mercados, Usted lo va a encontrar donde sea que se encuentre esa oveja perdida, colgando de las rocas del despeñadero de la vida. Cristo todavía está allí entre los ochlas. El todavía está preguntando a todo el que quiera oír: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” ¿Quiere oír a Jesús? El está allí entre los ochlas. Al ministrarles a ellos, le ministramos a él.

William Booth, el fundador del Ejército de Salvación, tuvo una visión que está muy relacionada con esta verdad:

EL DISCURSO DE ESTEBAN


Douglas Weaver

Esteban fue acusado de hablar contra el Templo y contra la ley de Moisés, y también se le acusó de decir que Jesús de Nazaret destruiría el Templo y cambiaría las costumbres que Moisés había legado. (Lee Hechos 6:11-14). Por causa de esto fue arrestado y traído delante del consejo. Allí, Esteban hizo un llamado final a los ancianos de su pueblo a salir, a abandonar las tradiciones que con tanto celo defendían, y que abrazaran a Cristo, a quién habían crucificado. En cierto sentido, los acusadores de Esteban estaban en lo cierto, porque Cristo había venido para acabar con el orden del viejo templo, y sí, incluso a dejar obsoletas las costumbres y las leyes que Moisés les había legado.

La respuesta de Esteban a sus acusaciones es una historia breve pero intensa del peregrinaje de Israel y como Dios siguió llamándoles a salir de las tribus del hombre caído hacia Él mismo. Ver el discurso de Esteban como una mera sinopsis de su historia es perder el sentido del mismo completamente. ¿Pretendía Esteban enseñar a los ancianos de Israel algo que ellos ya sabían muy bien? Casi podemos escuchar los bostezos en las bocas de esta casta elitista de académicos y ancianos sentada delante de un don nadie que ahora osaba enseñarles a ellos mismos.

Las últimas palabras de Esteban esconden el misterio de la Iglesia, no como una institución, sino como una asamblea extranjera de peregrinos llamados fuera, un pueblo que avanza hacia un destino predeterminado, sin ciudad alguna a continuación. Esteban reprendió al consejo por fallar en asumir esta postura nómada para seguir a su Mesías, Jesucristo, en el nuevo éxodo. Las últimas palabras de Esteban nos dan una clara visión de lo que Jesús quiso decir cuando dijo, “Yo edificaré Mi Iglesia”.

Te animamos a leer el llamado de Esteban (Hechos 7:2-52) por completo, prestando una gran atención a palabras como salir, abandonar, enviar, sacar, entrar, etc. Dios siempre está llamando a Su pueblo a salir y a avanzar hacia la restauración de todas las cosas (Hechos 3:21).

EL NUEVO EXODO - Douglas Weaver

1 de septiembre de 2013

LA LEY DEL DIEZMO


Michael Clark
 
Siempre encontré interesante como ciertos maestros de iglesias han seleccionado ciertas porciones de la ley Judía para traerlas por encima de este nuevo y vivo Pacto de fe en Jesucristo, para luego forzar a las Iglesias gentiles a seguir estas leyes y costumbres Judías los cuales nuestros así llamados “líderes” agarran y eligen para su propia conveniencia y bienestar y para la sobrevivencia de sus instituciones hechas por el hombre.
La doctrina del diezmo es un buen ejemplo. Es claramente una ley del Viejo Pacto.

Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año. Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.

Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo [el diezmo], por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia. (Dt. 14:22-26)

Cuando un hombre fuerza esta ley en el pueblo para asegurarse a sí mismo un ingreso seguro, o salario, él se pone a sí mismo y a la iglesia bajo maldición, no bendición. El también cesa de vivir por fe. Vera usted, Pablo está enseñando aquí que usted no puede seleccionar y elegir cuando se trata de la ley. Como hemos visto en Gálatas capitulo tres, si usted sigue la mas pequeña porción de la ley, usted debe guardar “todas las cosas escritas en el libro de la ley” perfectamente.
En Gálatas capítulo cinco Pablo continúa este tema:

30 de agosto de 2013

EL SECRETO DE NUESTRA VICTORIA


 George Warnock
Israel era una nación natural, un pueblo natural, y frecuentemente participaba en guerra natural, incluso por orden del SEÑOR. Simplemente ejecutaban los juicios de Dios sobre las prácticas idolátricas de las naciones paganas alrededor de ellos. En nuestros días, podemos tener una tendencia a ver las antiguas guerras de Israel como genocidios, y para muchos es muy difícil creer que el Dios Jehová de los cristianos fuera el Dios-Jehová de la guerra del Antiguo Testamento.

El hecho es que Dios tenía un plan para la tierra para muchos siglos por delante, y si no hubiera intervenido en aquellos días para borrar las prácticas casi impensables y transcribibles de las naciones paganas que rodeaban a Israel, cualquier apariencia de una sociedad de orden habría dejado de existir hace mucho tiempo. Lo mismo puede decirse del día en que vivimos. Si Dios no interviene en breve para poner fin a las abominaciones perpretadas hoy día (no en regímenes paganos, Musulmanes o Comunistas, sino en democracias llamadas Cristianas), nuestra sociedad podría ser tragada muy rápidamente en anarquía y corrupción totales. Es solo Su gracia lo que impide la inevitable perdición que espera a esta generación, al preparar Él un pueblo que muestre Su gloria y Su poder en medio de esta generación perversa y maligna.

Como Cristianos de la era del Nuevo Pacto, debemos asegurarnos de que “las armas de nuestra milicia no sean carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2ª Cor. 10:4). Y sin embargo, al mirar al Antiguo Testamento, podemos descubrir el arte de la guerra espiritual y el secreto de la victoria que Dios tiene para nosotros en esta hora. Aprenderemos que el Capitán de nuestra salvación va delante de nosotros y que los planes y las estrategias de nuestra batalla son en realidad Suyos y sólo Suyos. Aprenderemos que los caminos de Dios son enormemente diferentes de los nuestros; y que aunque parezcan locura, sólo caminando en Sus caminos vamos a salir triunfantes en el día de la batalla. Así que observemos la estrategia de nuestra batalla y el secreto de nuestra victoria tal y como lo tipifican algunos de los conflictos naturales de Israel en el Antiguo Testamento.
 ¿Quienes Sois? - George Warnock

ARRECIFES INSTABLES ESCONDIDOS ENTRE NOSOTROS


Davis y Clark
Judas advirtió que este espíritu sucio ya estaba abriéndose camino en la primera iglesia, un presagio de cosas peores aún por venir. “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. ¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.” (Judas 1: 4,11)

¿Quiénes fueron estos hombres que se introdujeron furtivamente, estos hombres que corrompen, que convierten en libertinaje [lascivia incontrolada] la gracia de Dios, que Judas compara con “los ángeles que no guardaron su dignidad sino que abandonaron su propia morada”? (1:6).
¿Quiénes fueron estos hombres que estaban haciendo a la primera Iglesia lo que Caín había hecho al mundo antediluviano, hombres cuyas corruptas influencias eran manchas en sus ágapes? Judas vierte aún más luz cuando seguimos leyendo.
“Estos son manchas (arrecifes inestables, escondidos) en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados” (Judas 1:12)

Los líderes eclesiásticos han usado este pasaje durante siglos para subyugar al pueblo de Dios identificando a cualquiera que no se someta a su mandato como rebeldes. Pero en realidad, este pasaje habla de ellos. Trata de pastores  codiciosos, profetas y líderes que cambian la gracia de Dios en lascivia y que al hacerlo, niegan a nuestro Señor Jesucristo. Recuerda que Balaam era un profeta de Dios que se vendía al mejor postor, y Coré fue un líder de Israel. Como Judas, estos son también hijos de perdición, que traicionan a Jesús y a Su pueblo por precio.

Han levantado su mercado en el templo hecho de piedras vivas y animan a otros a hacer lo mismo. ¿Con que frecuencia has visto a aun comerciante usar su afiliación de iglesia para hacer contactos de negocio? Hemos perdido la cuenta.

Al mirar a la cristiandad hoy día, ¿Qué es lo que vemos? Algo está siendo revelado. ¿Vemos a los que comparten la actitud de Cristo hacia mamón o vemos el anhelo de ganancia del hijo de perdición? ¿Ves al hijo de perdición siendo revelado en el templo de Dios? ¿Oyes el sonido de los cambistas? Cuidado, no sea que hagan mercadería de vosotros y que el que venda, diga, “Bendito sea Dios, ¡Soy rico!”. Lo peor de todo es el vituperio que estos acumuladores de dinero traen al evangelio. Porque por causa de estos charlatanes el camino de la verdad es blasfemado.

Harán Mercadería de Vosotros - Davis y Clark

ENGAÑO


Charles E. Newbold Jr.
La Babilonia espiritual se caracteriza por el engaño. Satanás engañó a Eva. Les dio a entender que Dios les había engañado. Si de hecho, comían del árbol del conocimiento del bien y del mal, afirmaba Satanás, se harían como Dios, conociendo el bien y

Eva creyó las mentiras de Satanás e inmediatamente estructuró su propia falsa realidad alrededor de esas mentiras. Ella incorporó esas mentiras en su propio paradigma de la realidad. Ella construyó su propia verdad sobre Dios y suspiró: “¡Oh, ahora veo!”. Sin embargo, en lugar de tener sus ojos abiertos, se convirtió en una ciega espiritual.
Antes de que fueran a poseer la tierra de Canaán, Dios advirtió a los israelitas que guardaran sus corazones para evitar ser engañados.  Deut. 11:6. Pablo escribió, “Nadie se engañe a si mismo. Si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio” 1ª Cor.3:18. Él pidió a sus lectores varias veces que no fueran engañados. 1ª Cor. 6:9; 15:33; Gál.6:7. A los Efesios, les escribió: “Que nadie os engañe con palabras vanas” Efesios 5:6. A los Colosenses les escribió: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”. Col.2:8. A los Tesalonicenses les escribió: “Nadie os engañe en ninguna manera.” 2ª Tes.2:3. Podemos estar cegados a la verdad por la lascivia, los placeres, la malicia, la envidia y el odio. Tito 3:3.

Podemos estar endurecidos por el engaño del pecado. Heb.3:13. Podemos engañarnos a nosotros mismos siendo solo oidores de la Palabra y no hacedores. Santiago 1:22. Podemos engañarnos a nosotros mismos siendo religiosos. Santiago 1:26; 1ª Juan 1:8. Juan añade: “Hijitos, nadie os engañe”. 1ª Juan 3:7.
Con todas esas escrituras en mente, ¿Crees que es posible que seamos engañados, incluso siendo creyentes en Cristo? “Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo”. 2ª Juan 1:7.

Oseas habló en nombre de Dios diciendo: “Oíd la Palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra, porque no hay verdad, ni misericordia ni conocimiento de Dios en la tierra. Mi pueblo fue destruido porque le faltó el conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento.” Oseas 4:1,6ª. La Babilonia espiritual—todo lo que maquina la mente carnal—es la exaltación de lo que construimos como verdad, por encima de lo que Dios dice que es la verdad.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

EL LUGAR SANTÍSIMO


 Clayton Sonmore

Permítasenos examinar la puerta del lugar que Ezequiel describe tan bellamente en el capítulo 44. A diferencia de los demás profetas del exilio, cuyos ministerios fueron especialmente para Judá o para el reino de las diez tribus de Israel, Ezequiel es la voz del SEÑOR para toda la casa de Israel.
 
Hablando de una manera general, el propósito del ministerio de Ezequiel en Babilonia fue el de poner de presente, ante la genera¬ción nacida en el exilio, no solamente los pecados de la nación, que habían hecho caer tan bajo a Israel, sino también sostener la fe de los exiliados mediante la predicación de la restauración nacional. Ciertamente, cualquier exégeta de la Biblia reconocería que Eze¬quiel no fue solamente para nosotros el narrador de un libro histórico de algo que ocurrió hace 2.500 años.
 
Este libro nos muestra un cuadro tremendo de la Iglesia de hoy día, y de la obra de Dios del fin de los tiempos para Su «hijo varón» del Apocalipsis. Este hijo varón ha llegado a conocer a Dios (1) como Jesús (el, Salvador); (2) como el Cristo (que unge con el Espíritu Santo), y (3) como único Señor. Esta compañía del hijo varón no está satisfecha por estar en el atrio con solo la congregación, sino que está decidida a ser uno de los pocos sacerdotes levitas de Dios al que le sea permitido entrar en el Lugar Santo.
 
El hijo varón representa un pueblo que no estará satisfecho sola¬mente con las Fiestas de la Pascua y de Pentecostés, sino que su espíritu interior clamará también por participar en la Fiesta de los Tabernáculos. Este pueblo no estará satisfecho sólo con la expe¬riencia del atrio exterior ni con la del atrio intermedio, sino que ellos se empecinarán hasta que hayan pasado del todo por el Lugar, Santo y entren en el Lugar Santísimo. Ellos no permanecerán como los «niños,» poniendo su énfasis en lo que pueden recibir. Tampoco podrán estar satisfechos por permanecer como los «jóvenes,»  con el simple deseo de saber lo que pueden hacer. Este es un pueblo  que se moverá en la Paternidad, ocupado y preocupado las 24 horas del día en ser lo que Dios quiere que ellos sean.

29 de agosto de 2013

LA MENTE CARNAL


Charles E. Newbold Jr.
La Babilonia espiritual se caracteriza principalmente por la idolatría de la mente carnal. Carnal hace referencia a la carne. La “carne” a menudo se refiere a esa naturaleza de pecado caída del hombre, que está en enemistad con Dios. La mente carnal es todo pensamiento, razón, lógica, imaginación, opinión, y especulación que se asocia a la vieja naturaleza caída adámica del hombre. Practicamos Babilonia cuando hacemos cosas conforme a nuestra noción más que conforme a la de Dios.
El apóstol Pablo explicó que los que hacen cosas conforme a la carne, ponen su mente en las cosas de la carne; pero aquellos que hacen conforme al Espíritu, ponen su mente en las cosas del Espíritu. “Porque los que son de la carne, piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios”. Romanos 8:5-7ª
El llamamiento del jardín trataba de que Adán y Eva ejercieran el poder de su propio intelecto, que Dios les había dado, para exaltarse a ellos mismos en sus propias mentes. Dios dijo a Adán que podía comer de todos los árboles del jardín excepto de uno. No había de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. “Porque en el día que lo comas, ciertamente morirás”, advirtió Dios. Génesis 2:16-17. Esta prohibición era clara y simple. Dios dijo lo que quería decir, e iba en serio. Eso debía haber dejado el tema zanjado.
Sin embargo, Satanás se deslizó hasta el extremo de su intelecto y razonó: “No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”: Génesis 3:4-5. El conocimiento del bien y del mal era un llamado a la idolatría de la mente. Una vez que se entregaron a la tentación y comieron de la fruta, sus mentes se hicieron carnales. Fueron transformados en una naturaleza que era distinta de la forma en que Dios los había creado.

ETERNIDAD PRESENTE


Davis y Clark

“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios”. (Hebreos 11:8-10)

En este pasaje leemos sobre un auténtico hombre de fe. Decimos auténtico porque él tenía su mira  puesta en otro mundo y “esperaba la ciudad que tiene fundamentos cuyo constructor y hacedor es Dios”. A diferencia de muchos cristianos hoy, no estaba tan ocupado en construir “grandes cosas para Dios”, sino que miraba una ciudad construida por Dios. Recuerda, este “capítulo de la fe” comienza con una declaración de hechos que dice, “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Si no podemos apreciar esta importante diferencia entre lo temporal y lo eterno, ciertamente somos como ciegos.

En el Nuevo Testamento leemos de dos fariseos descendientes del justo Abraham que tuvieron un encuentro con el viviente Hijo de Dios y cuyas mundos fueron puestos patas arriba. Uno era Nicodemo y el otro Saulo de Tarso. Cada uno de ellos fue invadido por un Hombre cuya vida y perspectiva les eran totalmente ajenas, aunque cada uno afirmaba ser representante de Dios a Su pueblo y se enorgullecían de vivir vidas piadosas.

Primero veamos la colisión que Saulo tuvo con el Cristo resucitado.

BABILONIA ESPIRITUAL


Charles E. Newbold Jr.
¿Qué es la Babilonia espiritual hoy? Hay opiniones muy opuestas.
Alexander Hislop afirma que la mujer de Apocalipsis 17 dijo estar “sentada sobre siete montes”, y que tenía sobre su frente el nombre escrito, “Misterio, Babilonia la Grande”, en asociación con la apostasía romana (la iglesia católico-romana) {9}  Otros opinan que Babilonia es todo el sistema mundial que está bajo el dominio de Satanás. Un amigo mío tiene un argumento muy convincente de las Escrituras de que los Estados Unidos de América es la moderna Babilonia. Un profeta de nuestro tiempo reconocido internacionalmente ha dicho que la ciudad de Nueva York es la Babilonia moderna.
Yo digo que Babilonia es todo lo de arriba, y aún más. Babilonia fue una ciudad en un tiempo, en Mesopotamia. Ha sido espiritualizada en las escrituras como algo que esta en contradicción a Dios.
Ahora es un tipo de algo espiritual. Babilonia no es la Iglesia católico-romana, sino un tipo de algo que a menudo se encontraba en la Iglesia católico-romana. Babilonia no es los Estados Unidos de América, sino un tipo de algo que hay en los Estados Unidos de América.
Babilonia no es la Ciudad de Nueva York, sino un tipo de algo que hay en la Ciudad de Nueva York. Babilonia ciertamente no es el cuerpo de Cristo, sino un tipo de algo que hay en los corazones de muchos en el cuerpo—algo que no debería estar ahí.
Tal y como lo definí en el capítulo uno, Babilonia es todo lo que la mente carnal del hombre maquina en la exaltación del Yo—la preeminencia del Yo sobre Dios, sea en naciones, ciudades, políticas, gobierno, ciencia, tecnología, religión, filosofía, psicología, sociología, comercio, educación, entretenimiento o la iglesia. Es todo lo que hay en el mundo y del mundo. Describe la condición espiritual de la iglesia.
 
 El Sistema de La Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

OTRO ESPIRITU


Davis y Clark
La palabra griega para espíritus es pneuma, la cual quiere decir “Viento” o “soplo – aliento”. “El espíritu”, como el viento, es invisible, inmaterial, y con todo es poderoso. Si bien usted no puede ver el viento, puede ver sus efectos. Si bien es invisible, el viento es la fuerza más poderosa en la naturaleza. Asimismo, también el Espíritu de Dios es invisible e inconmensurablemente poderoso. Y sus efectos, de la misma manera, insondables. El espíritu es aquello que inspira y anima una cosa. Y así, en un sentido real, las acciones manifiestan la naturaleza espiritual de una cosa. Pneuma también habla de propósito, y de un objetivo (un blanco). (2 Cor. 12:18)  Pneuma es aquello que vivifica una cosa, y consecuentemente produce pensamientos y acciones.
 
Así como el fruto del Espíritu Santo es “…amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza…” (Gál. 5:22-23), así este “otro” espíritu, diferente o falso, tiene su propio fruto. Cada espíritu tiene su propio fruto, santo o inmundo. El fruto del “otro espíritu” es esclavitud, miedo, orgullo, y tiranía. Se manifiesta en la ambición por conquistar para traer a otros bajo el control de la carne. “…y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (2 Cor. 3:17). Yo creo que la cristiandad de hoy en día vive tanto por el Espíritu Santo como por otro espíritu. Resultando en una especie de cristianismo del tipo Dr. Jeckyl y Sr. Hyde.  Un momento todo es amor, gozo, y paz; y de repente todo es peleas, orgullo de auto exaltación, y abusos de todo tipo. De repente como si nada se desata todo el infierno.
Es del todo demasiado fácil para Satanás frustrar la obra de Dios a través de individuos que son guiados por otro espíritu. Alguien inevitablemente se levantará con el diseño de traer la obra y atarla bajo su control y poder atraer a los discípulos hacia ellos mismos, tomando aquello que pertenece a Dios y a otros, y malgastándolo en sus concupiscencias. Y por último, le abofetearan en la cara si es que usted intenta corregir la situación. Este otro espíritu es un espíritu de conquista, que usa el miedo para controlar, e imponer miedo a ser reprimido o ser rechazado.
Cualquier intento de motivar una acción a través del miedo no está de acuerdo al plan de Dios para la obediencia. Dios mismo no va a violar la voluntad del hombre, porque si hace esto, él violaría un principio básico de amor. El amor requiere la voluntad de una respuesta; una respuesta que no es producida por las amenazas del miedo. El perfecto amor echa fuera el temor, el miedo. El miedo contiene tormento, y nunca fue el diseño de Dios de atormentar al hombre para que obedezca, sino darnos otro Espíritu deseoso de obedecer al Espíritu de su Hijo, clamando Abba Padre – ¡Papá querido Papá! El nos ha dado el Espíritu de su Hijo; no un espíritu de temor y miedo, sino uno de amor.

EL REINO DE DIOS ES JUSTICIA


George Warnock
Antes que nada, es un Reino de Justicia, porque sin justicia-sin la justicia de Dios—no puede haber paz verdadera. Y sin justicia y paz no puede haber verdadero “gozo” en los corazones de los hombres.
Ahora bien, la “justicia” es un don gratuito de Dios y nos llega mediante las operaciones de Su gracia:
 
“Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.” (Rom. 5:21). El Reino de la justicia ha invadido al reino del pecado y de la muerte. Hay mucha clase de reyes, gobernadores y dictadores tanto en el mundo como en la Iglesia—pero sobre ellos, hay un potentado mayor que tiene la autoridad final, y es la Muerte. Hay un breve reinado de gloria y de poder y después se acaba todo. Todos arrojan sus coronas al trono de la Muerte. Los reyes en la Iglesia hacen lo mismo. Puede que gobiernen y reinen en esplendor, que tengan grandes seguimientos, que atraigan a las masas a su sometimiento, que reciban honra y adoración de las multitudes—pero tarde o temprano ellos mismos tendrán que someterse a un potentado mayor, la Muerte.
 
Pero cuando el Reino de los Cielos esté ciertamente haciendo incursiones en las vidas de los hombres, los siervos de Dios comenzarán a reinar en vida por causa de la operación de la Cruz en sus vidas. La justicia es ministrada en los corazones de los hombres y la “gracia reina por la justicia para vida eterna”. Sin una ministración de justicia por parte del Espíritu Santo, no habrá un fundamento permanente para la “paz” y mucho menos para el “gozo”. Generalmente este orden es invertido porque—hablando de forma general—los reinos de la Iglesia se basan en principios del mundo.

El “gozo” es la búsqueda del mundo, por lo que se ha convertido en piedra angular de nuestras reuniones de Iglesia. La música es como la música del mundo y está diseñada para traer gozo. Los jóvenes son atrapados por los placeres del mundo, por lo que añadiremos placeres mundanos a nuestros servicios religiosos. Tendremos música mundana y juegos mundanos en las reuniones de Iglesia y de este modo, podremos conseguir que un número mayor de jóvenes se involucre en nuestras actividades de Iglesia. Y a todo eso lo llaman “el Gozo del Señor”. En muchos casos, es como “el estrépito de los espinos debajo de la olla.” (Eclesiastés 7:6).
Ahora bien, ¿Qué es la justicia? ¿Las buenas obras de la gente? No realmente.

LA AUTORIDAD DEL SIERVO.


Davis y Clark
Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. (Mt. 20:25-28)

Jesús empezó con algo que los discípulos ya sabían. El empezó con el modelo jerárquico vertical de los reyes Gentiles. A través de los cuatro mil años de historia, el mundo raramente ha conocido otra forma de autoridad que la autoridad que toma, sujeta y se implementa por medio de argumentos claros y seductores, y cuando esto falla, por medio del filo de la espada. Aun Israel, con Dios como su rey, se lamentó ante El y le pidió un rey como tenían las naciones paganas alrededor de ellos. Jesús estaba listo para corregir ese error. El estaba listo para presentar un concepto de autoridad y liderazgo que literalmente iba a dar vuelta este modelo terrenal en su concepción.

“Los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas”

La palabra griega por enseñorear es arjon [758] . En la Biblia, esta palabra se traduce enseñorear 22 veces; príncipe 11 veces; jefe 2 veces; magistrado y gobernante en jefe una vez cada uno. Esta es la palabra que nos da la palabra en español “ar” el cual quiere decir jefe o principal, como el caso de arzobispo, archienemigo, o archirival.

En los días de Cristo, un arjom era un gobernante o comandante en el sistema mundial. Arjon es el participio presente de arjo [757], que quiere decir gobernar sobre o reinar sobre, con énfasis en la palabra sobre. A través de las escrituras, arjon se usa para los gobernantes mundiales, para Satanás el príncipe de este mundo, y para Cristo, pero nunca se usa para describir a los creyentes. Abajo citamos los pasajes claves en los cuales se usa arjon, como fue compilado por W. E. Vine.

REGRESO AL EQUILIBRIO: EL ARREPENTIMIENTO (Lucas, 3)


Virgilio Zaballos
La primera noticia del evangelio, el primer mensaje que contiene, es el arrepentimiento para regresar al equilibrio. Hemos nacido desequilibrados por el pecado y necesitamos arrepentirnos para volver a la estabilidad en todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Antes de la manifestación del Mesías, Juan el Bautista vino predicando el bautismo de arrepentimiento (Lc.3:2-6). Es un mensaje dirigido al corazón para que mas tarde afecte al alma y el cuerpo, con las obras dignas de arrepentimiento...

”Para hacer volver (arrepentimiento) los corazones...” (Lc.1:17) “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Lc.3:8). El arrepentimiento nos hace volver, en primer lugar, de la rebeldía a la prudencia (equilibrio) de un corazón justo. El primer acto pecaminoso que se cometió fue de rebelión. Lucifer se rebeló contra Dios (Ez.28: 1 l-19). El primer pecado realizado por el hombre fue rebelarse contra la palabra de Dios (Gn.2: 16-17 y 3:6). Por lo tanto, el arrepentimiento va dirigido hacia el corazón rebelde del que todos nosotros hemos participado. Necesitamos arrepentimos del pecado de rebelión contra Dios y su palabra. Este es un mensaje muy impopular para la sociedad humanista y permisiva actual. Juan el Bautista fue encarcelado y decapitado por predicar este mensaje. Jesús el Mesias lo recuperó e inicio su ministerio con las mismas palabras. “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido. y el reino de Dios se ha acercado; arrepentios, y creed en el evangelio (Mr. 1:14-15).
Al terminar su ministerio en la tierra, Jesús traspasó el mensaje a sus discípulos. “Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos al tercer día: y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lc.24:45-47). Los discípulos fueron obedientes y el primer mensaje que predicaron, para que su generación entrara en el equilibrio divino, fue el arrepentimiento. "Pedro Les dijo: arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de pecados: y recibiréis el don del Espiritu Santo (Hch.2:38). "Así que, arrepentios y convertios para que sean borrados vuestros pecados;  para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hch.3:19). 

El Milagro de una vida Equilibrada - Virgilio Zaballos

SIGUIENDO LA SENDA DEL DINERO


George Davis
Cristo fue el ejemplo consumado. El no vino para ser servido sino para servir y su bolsa tenía un solo propósito, y ese era suplir las necesidades de otros. A diferencia de muchos de los clérigos de hoy en día, Jesús no estaba preocupado acerca del dinero. No podemos encontrar un solo ejemplo donde el tomara una ofrenda para financiar su ministerio. Lo que es más, el permitió que Judas, de quien él sabía que era un ladrón, y a quien no le importaban los pobres, estar a cargo de la bolsa común (Vea Jn. 12:6). Ese era el interés que Jesús tenía por el dinero.
 
Después de la comida en el aposento alto, Jesús sabia que el tiempo de ser traicionado estaba allí a la puerta. El se volvió a Judas y le dijo: “Lo que tengas que hacer, hazlo pronto” (Jn. 13:27). Los otros discípulos no entendieron lo que Jesús dijo. Ellos asumieron que estaba pidiendo a Judas que comprara lo que fuera necesario para la fiesta, o, como lo vieron tantas veces hacer, dar algo a los pobres (Jn. 13:29). ¿Por qué otro motivo saldría Judas con el dinero?
Ellos lo habían visto muchas veces. Cristo no vino a vivir del pueblo sino a darles para suplir sus necesidades, tanto monetarias como espirituales. El fue el Buen Pastor que sabía que el buen pastor provee para las ovejas, no al revés.
Tenemos un excelente ejemplo de esto en la alimentación de los cinco mil. Jesús fue a la montaña, y se sentó allí con sus discípulos. Levantó sus ojos y vio una gran multitud viniendo a él. Fue movido a compasión porque sabía que ellos tenían hambre. Se volvió a Felipe, el que analizaba todo, y dijo: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” (Jn. 6:5).
 
Vemos el corazón del verdadero y Buen Pastor, que obviamente no creía que fuera responsabilidad de la multitud cuidar de Sus necesidades sino más bien asumió la responsabilidad de alimentar a esta gran reunión de personas. ¡Qué diferente es esto de la creencia común que las multitudes son responsables de cuidar de las necesidades y deseos de los engordados clérigos! Esta simple pregunta, “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” define el ministerio de Cristo: un ministerio que daba a todos los que lo seguían. El vino para engordar debidamente a las ovejas. El vino como el siervo sufriente, sirviendo a los que sufren. El vino como el buen Pastor, poniendo su vida por el rebaño.

UNA VUELTA A LA TEOCRACIA, EL GOBIERNO DIRECTO DE DIOS


Douglas Weaver
La declaración del tentador, “seréis como Dios…” revela el verdadero problema. Tratar de ser auto-gobernados como Dios, es en sí mismo rechazar el reino de Dios y no lleva a otra cosa que a la corrupción. Cuando los hombres caídos se unen, multiplican su rebelión y el poder de su alma, lo que lleva a una decadencia aún mayor. Cuando el hombre consolida su poder carnal, su gobierno se inclina hacia la degeneración y la esclavitud y se halla en enemistad con el gobierno de Dios.

El gobierno del hombre y el gobierno de Dios se oponen uno al otro (lee Salmos 2:2-3). En la ciudad del hombre, cada nueva ley constituye un aumento del control del hombre y de la tiranía, suplantando la soberanía de Dios. Puede que los hombres no se lancen a esto intencionadamente, pero esa es la naturaleza de su gobierno, que se originó en el camino de Caín. Para que el reino de Dios avance completamente, Dios tiene que llamar primero a un remanente para atraerlo hacia sí—un pueblo gobernado por Su Espíritu (Romanos 8:14 y 19) y llamados según Su nombre—un pueblo de otro camino.

Desafortunadamente este remanente solo quiere avanzar un tanto, para después edificar una torre. Este es el caso de Israel. En Hechos 7, Esteban reprende a los líderes judíos por esta misma cosa.

El Nuevo Exodo - Douglas Weaver

LA LEY DEL ESPÍRITU

 
Michael Clark
¿No tiene el pueblo fe en la habilidad del Espíritu Santo para guiar, y guardar a su pueblo en el poder de una vida cambiada y convencerlos de pecado cuando fuere necesario? Si oye a los maestros en la iglesia de estos días, usted no pensaría eso. Jesús prometió enviar ayuda en nuestro caminar con Dios.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; (Jn 16:13a)

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. (Jn 14:26) [Lea también 1 Jn 2:20,27)
Cuando nosotros, como cristianos bien intencionados, nos predisponemos a ayudar al Espíritu Santo dándoles a nuestros jóvenes en el Señor un juego de reglas para mantenerlos en el camino pequeño y angosto, a menudo causamos mas daño que bien. Recuerdo cuan escalofriante fue oír a un joven cristiano contándome lo depresivo que fue para él probar un cigarrillo de marihuana de nuevo después de ser salvo. “Sentí como la paz me dejaba y era realmente deprimente”, me decía. El encontró por sí mismo como el Espíritu pudo guiarlo a caminar en la verdad.

Pablo exhortó a la necia iglesia de los Gálatas: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gál. 5:1).
Si realmente hemos nacido de arriba, tenemos un “jefe residente” viviendo dentro de nosotros y no necesitamos el sistema legal religioso para mantenernos a raya. El nos lleva con cuerdas de amor a hacer lo que es correcto, no con una camisa de fuerza de legalismo. “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas” (1 Jn. 2:20).

Santos, recuerden las palabras de Pablo: “…el cual [Cristo] asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica” (2 Cor. 3:6).
La Ley y la Iglesia - Michael Clark

28 de agosto de 2013

MANTENIENDO LA UNIDAD DEL ESPIRITU.


George Warnock.
Hay un orden divino en las Escrituras para llegar a la estatura de la plenitud de Cristo; y el apóstol nos amonesta a “mantener la unidad del Espíritu” al guiarnos Dios progresivamente hacia la plenitud de la verdad (lee Efesios 4:1-15). En toda nuestra búsqueda de más y más de la plenitud de Cristo en Su pueblo, estamos seguros de la ayuda de Dios y de Su dirección si caminamos en el Espíritu y aprendemos a fomentar y a mantener “la unidad del Espíritu” en medio de nosotros. Primero y principalmente significa que debemos reconocer el Señorío del Espíritu en nuestras vidas y evitar cualquier cosa que Le entristezca.

Pero recordemos que la “unidad” no es lo único que Dios persigue. Babilonia quiere eso también. Dios quiere “la unidad del Espíritu”. Él exige que andemos en unidad con el Espíritu de Cristo. Esto significa que hemos de hablar lo que Él habla, hacer lo que Él hace, protestar contra el mal en Su pueblo cuando protesta contra el mal en Su pueblo; significa llorar por los que yerran, cuando Él llora por los que yerran. Dios, quiere que seamos UNO en el Espíritu y como la paloma que Le representa, Él quiere que volemos lejos de todo ello cuando Su pueblo rehúse caminar con Él. Cuando el Espíritu de Dios ha sido expulsado de Su templo, no tenemos otra elección que seguirle… aunque como verdaderos sacerdotes del Señor anhelamos el día en que una vez más veamos la hermosura del Señor en Su casa.
Quienes Sois? - George Warnock.

LAS COSAS QUE HABÉIS OIDO Y VISTO DE MI, ESAS HACED.

 
Davis y Clark                                                                                     
La primera mención del hijo de perdición como tal, la encontramos en la oración de Cristo en Juan 17:12. “Cuando estaba con ellos en el mundo, Yo los guardaba en Mi Nombre. A los que me diste, Yo los guardé y ninguno de ellos se perdió sino el hijo de perdición, para que se cumpliera la escritura”. La profecía a la que hace referencia la encontramos en el juicio de Zacarías contra los pastores de Judá (lee Zacarías 11:3-17), que hacían mercadería del pueblo de Dios. El rebaño estaba siendo tan maltratado que Dios los llamó “el rebaño de la matanza”.

Y Dios dijo a Zacarías, “Apacienta las ovejas de la matanza, a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende, dice: Bendito sea Jehová, porque he enriquecido; ni sus pastores tienen piedad de ellas.”
Cuando Zacarías tomó el cayado llamado gracia y lo rompió en señal de que Dios estaba rompiendo Su pacto con estos pastores crueles, “así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová.”
Lo que sigue parece casi estar fuera de lugar, porque Zacarías, hablando bajo la unción del Espíritu Santo, dijo, “Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata”.

Entonces Dios dijo a Zacarías: “Échalo al tesoro; ¡Hermoso precio con que me han apreciado! Zacarías hizo como Dios le había dicho y “tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.” ¿Es éste el precio con el que valoramos a Jesús? ¿Es éste el precio con el que Él es valorado hoy? ¿Está Jesús siendo traicionado aún hoy por treinta piezas de plata— meramente mamón? Como hemos visto lo que hicieron a sus hermanos menores, la respuesta está dolorosamente clara. Su casa se ha convertido en matadero espiritual por causa de la ganancia de los “pastores”. Como si estuviera hablando directamente al propio Judas, Zacarías sigue hablando, “¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; ¡del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido!” (v. 17) La mayoría de nosotros conocemos la historia de Judas traicionando a nuestro Señor con un beso.
"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"
Matthew Henry