" Los Isrealitas atravesaron el Jordan y se establecieron en la tierra prometida en su ultimo campamento (Campamento No. 42) al final del exodo , lo cual nos indica simbolicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra promedita y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.

4 de noviembre de 2014

DE OBRAS MUERTAS A CRISTO EN USTEDES


Davis y Clark

Arrepentimiento simplemente significa darse vuelta y volverse en dirección contraria. Dejar una cosa y agarrar otra. El arrepentimiento de obras muertas no es nada más que volverse de la religión muerta – la forma de piedad sin fuerza alguna – al Dios viviente. No es cambiar la religión por Cristo. Es dejar el culto voluntario que se basa puramente en las disciplinas rudimentarias de la carne, y abrazar a la Persona quien es en Si Mismo la salvación. Es conocer a Cristo como nuestro todo en todo. Es entender que la sabiduría no es “algo”. Es Jesús. Justicia no es “algo”. Es EL. La redención no es “algo”. Es la unión a la persona de Jesucristo.

Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor. (1 Co. 1:30-31)
La religión es usted viviendo para Dios; Cristianismo es Cristo viviendo en y a través suyo. La religión es el hombre trabajando para Dios; Cristianismo es Dios trabajando en nosotros en el querer y en el hacer. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gál. 2:20) Somos llevados cautivos y engañados cuando somos hechizados para apartarnos de la realidad de Cristo viviendo en y a través de nosotros; de haber sido El Mismo nuestra vida, nos desviamos a un sistemático y litúrgico intento de merecer la vida debido a nuestro hacer.
Jesús, dando una mirada profética al futuro, pudo ver el estado de aquellos que se negarían a cambiar su religión por el conocimiento de El Mismo.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mat. 7:22)
 La respuesta del Señor a estos hombres/mujeres que debido al estándar de estos días serían considerados como gigantes espirituales, es chocante. Ellos estuvieron involucrados en la obra del Señor..

Ellos vienen trayendo resultados, pero no le han conocido. Ellos han olvidado, o más triste aun, nunca han entendido que el cristianismo no es nada más que conocer a Cristo. Es acerca de conocerlo, siendo conformados a su imagen. No es acerca de que hagamos todas las cosas correctamente. Ese es el triste cuento de aquellos que creen estar haciendo todas las cosas cristianamente bien, pero no están involucrados en el único objetivo legítimo en el Reino de Dios. No tiene nada que ver con mi ministerio, con mi hacer.

Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mat. 7:23)
 “¿Nunca os conocí?” ¿Usted quiere decir que estos hombres que llegaron diciendo “Señor, Señor”, hombres que profetizaron, echaron fuera demonios, e hicieron muchas cosas maravillosas en el nombre de Cristo, no lo conocían?

La pasión que consumía a Pablo era conocer a Cristo. Era su meta, alcanzar el premio al supremo llamamiento. El consideró todas las cosas – su justicia, su orgullo en sus logros en la religión – “como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús”. Pablo consideró su religión como basura con el fin de ganar a Cristo (Fil. 3:8). Con respecto al propósito de conocer y ganar a Cristo, Pablo continuó escribiendo: “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios”. (Fil. 3:15) No es aceptable sentir otra cosa. Pero si lo siente, Dios también se lo revelará. 

No es aceptable optar por la superficialidad de la religión por encima del conocimiento de Cristo. No es aceptable reducir la cristiandad al estado de religión, ya que aquello que a El le agrada más es lo que debemos hacer. ¡Todo es Cristo! “Cristo en vosotros es la esperanza de gloria” Es todo acerca de la excelencia del conocimiento de Cristo.

Todo el correcto hacer fluye de un conocimiento íntimo de Cristo. “…el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.” (Dan. 11:32) Dios ha extendido su mano en intimidad, y ha rasgado el velo que nos separaba. Así que por la sangre de su Hijo, podemos entrar más allá del velo ante su presencia. Pero muchos prefieren jugar en el atrio exterior. Ellos aman las ceremonias y los símbolos de la religión. Ellos eligen la sombra antes que la substancia, el ritual por sobre la realidad, la cual es Cristo.
 Reemplazando a Jesús - Davis y Clark 

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Matthew Henry