" Los Isrealitas atravesaron el Jordan y se establecieron en la tierra prometida en su ultimo campamento (Campamento No. 42) al final del exodo , lo cual nos indica simbolicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra promedita y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.

5 de noviembre de 2014

LA ABOMINACIÓN DESOLADORA


Charles E. Newbold Jr

La mente carnal rebelde-inmersa en el engaño, el orgullo, la exaltación del Yo, confusión, imaginaciones, balbuceos, la acumulación de conocimiento, sectarismo, religión y sus sistemas religiosos-está en la iglesia como lo está en el mundo. La abominación desoladora del lugar santo del Templo de Dios, del que somos nosotros, como creyentes, es el gobierno de la mente carnal por encima de la obediencia a Dios.

Jesús habló sobre esto. Mientras describía las señales del fin a sus discípulos, mencionó la abominación desoladora que había sido predicha por el profeta Daniel. Les dijo que cuando viesen la abominación desoladora en medio del lugar Santo, habían de tomar varios pasos. (lee Mateo 24:15, Marcos 13:14).

La abominación desoladora es descrita por Daniel para el futuro. Dan. 12:9-11. Daniel recibió la revelación de que una persona vil se levantaría, reuniría las fuerzas, profanaría la fortaleza del santuario, quitaría los sacrificios diarios, y pondría ahí mismo la abominación desoladora. Dan. 11:21-31.

Algunos piensan que la profecía de Daniel se cumplió alrededor del 165 AC., cuando Antíoco IV (Epífanes), gobernador griego de Siria, hizo lo impensable. Sacrificó a un cerdo inmundo sobre el altar santo del Templo Judío. Otros creen que se cumplió cuando los Romanos destruyeron el Templo, alrededor del año 70 DC. Otros también sugieren que se cumplirá cuando el “el hombre de pecado” tome el Templo y obligue a la gente a inclinarse ante él, haciéndose a sí mismo igual a Dios.{11}

Todas estas sugerencias apuntan hacia hechos naturales, históricos. Quizá fue o será uno de ellos. Quizá tenga un cumplimiento múltiple que incluya todos ellos. Sin embargo, consideremos que lo qué es expresado generalmente en lo natural, se cumple también en el ámbito espiritual. Los escritores del Nuevo Testamento explicaron que lo espiritual no es primero, sino lo natural. Después viene lo espiritual, que sigue a lo natural. 1ª Cor. 15:46; Heb. 9:11.

Jesús estableció el acontecimiento de la abominación desoladora en el futuro, incluso como una señal del fin de los tiempos. Los escritos de Pablo concuerdan que sería para un tiempo futuro después de él.  2ª Tes. 2:3-4. Mateo indicó que el lector necesitaría entendimiento. Mat. 24:15.

Considera que el cuerpo de Cristo es el Israel espiritual, y el templo del Espíritu santo. Por lo tanto, ¿Donde tendría lugar la abominación que asola al Lugar Santo? Tendría lugar en las mentes y espíritus de los miembros del cuerpo de Cristo. Ya hemos comprobado en las Escrituras que es posible que los creyentes sean engañados.
La abominación ocurre cuando la mente carnal recibe preeminencia sobre la Palabra de Dios y la mente de Cristo. Cuando permitimos que esto suceda, el lugar santo de nuestros espíritus queda asolado. Cuando nos inclinamos ante esos sistemas idolátricos de las tradiciones de los hombres incorporados en nuestras iglesias, dejamos entrar la abominación al lugar santo que es nuestro espíritu. Nuestras idolatrías profanan el templo del Espíritu Santo. La mente carnal gobierna.
 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

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