Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


4 de julio de 2018

APOSTOLES VERDADEROS O FALSOS


George Davis, Michael Clark

En el capítulo dos del libro de Apocalipsis, Jesús está caminando en medio de los siete candelabros, las cuales representan las iglesias de Asia menor. Entre las pocas cosas positivas que El les dijo están las siguientes palabras a la iglesia de Éfeso: “…y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos” (Ap. 2:2).

El juicio de esos que pretenden ser apóstoles está mencionado entre las cosas positivas de la iglesia de Éfeso, lo cual agradó al Señor. Somos totalmente conscientes de que estamos viviendo días donde muchos de los hijos de Dios fallan en entender la diferencia entre probar y juzgar, discernimiento y crítica, y ver todos los sermones y escritos de naturaleza negativa como críticas destructivas.

Esto ha llevado a un clima general de no-hablar impuesto por aquellos en control que resisten las reformas y permiten engaños sin restricción. Estamos ordenados a probar (dokimazo – a probar, examinar, escrutinizar) lo genuino de todas las cosas y retener aquello que es bueno. (Ver 1 Tes. 5:21). Es en este espíritu que escribimos el siguiente artículo.

Hoy en día en ciertos círculos, se hace un gran énfasis en la restauración del “oficio del apóstol”. Creemos que esto ha traído una desagradable preocupación a los hombres y mujeres hambrientos de poder que buscan acorralar a los santos de Dios en un redil que no pertenece al Buen Pastor. Como resultado, usted no puede patear una roca eclesiástica sin encontrar un “apóstol” bajo ella.
Al comienzo parecía más bien inofensivo porque aquellos que reclamaban este título eran unos cuantos esparcidos, pero últimamente esta excesiva ambición se ha levantado como una torre en las planicies de Shinar.

Usted nunca debe subestimar la determinación de los hombres ambiciosos. Cuando la gente fija una cosa en su mente, y se une alrededor de una ambición central, “nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer” (Gen. 11:6). Esta preocupación sobre la restauración de los apóstoles ha resultado en un sistema de los así-llamados apóstoles y de un “apóstol que preside” sentado sobre ellos en ceremonial realeza. Bajo el nombre de apostolado bíblico, estos hombres han creado un nuevo Romanismo.
Estos hombres se establecen ellos mismos sobre el pueblo de Dios por el uso frecuente de títulos honoríficos y extravagantes nombres de ministerios. Si bien ellos dicen que sus acciones son bíblicas, hay poca evidencia escritural que los apoye.

Pero sí encontramos un pasaje que apropiadamente define la fuerza real detrás de esta nueva reforma apostólica. Se encuentra en 2 Corintios 11:13 donde el apóstol Pablo escribió:
Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan (metaschematizo – auto transformación) como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. (2 Cor. 11:13-15)

¿Quién está haciendo la transformación, Dios o el hombre? Si es Dios, el apóstol es verdadero, pero si es el hombre, estos apóstoles son ministros de Satanás. Por lo que hemos visto hasta ahora, la reforma apostólica de estos días nos recuerda más a la obra de Horacio Alger del hombre que se hizo a sí mismo, antes que al nacimiento de verdaderos apóstoles. Los verdaderos apóstoles nacen de Dios, no de una autotransformación. Son nacidos de lo alto, no hechos de la mano y voluntad de hombre.

No hace mucho tiempo, yo fui a una de estas conferencias de grandes nombres donde presidían estos hombres y mujeres autotransformados. La peor clase de orgullo y ambición por poder llenaba no solo a los prominentes líderes, ¡sino que iba de ellos y saturaba a la multitud que se reunía a alabar a sus pies! Durante tres días, el mensaje no hablado desde el escenario fue: “¡Si ustedes nos dan poder y honor, ustedes también van a recibir poder y honor de parte nuestra!” Estamos convencidos de que estos apóstoles autotransformados que venían como mensajeros de la luz, están engañando a miles. ¡Por el bien de los hijos de Dios, no podemos permanecer en silencio por más tiempo!

Los verdaderos apóstoles no son llamados y hechos por los hombres, son nacidos y transformados por Dios. Vamos a ver primero el llamado de un apóstol genuino, cuyo nacimiento y preparación es diferente a cualquier cosa conocida por la mayoría de los hoy llamados apóstoles.

Apostoles: verdaderos o falsos - George Davis, Michael Clark

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"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry