Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


Mostrando las entradas con la etiqueta Charles E. Newbold Jr.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Charles E. Newbold Jr.. Mostrar todas las entradas

4 de agosto de 2018

EL ESPIRITU DE BABILONIA


Charles E. Newbold Jr

La Babilona espiritual toma forma tangible en esta Cosa que llamamos iglesia. La iglesia es idólatra. En la Biblia, los demonios se asocian con la idolatría. El Señor habló a Moisés en Levítico 17:7 en referencia a los israelitas, diciendo, “Nunca mas sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras de los cuales han fornicado.” Así pues, esta Cosa que llamamos iglesia está poseída de demonios—todos los demonios de la Babilonia espiritual.

Creo que el más destacado de los demonios de la Babilonia espiritual, es el espíritu de Babilonia mismo. (En los tiempos de gobierno Persa sobre Babilonia, Daniel identificó al príncipe del Reino de Persia. Daniel 10:13. Este “príncipe”, se entiende por el contexto de las Escrituras, es una fortaleza demoníaca sobre Persia). No puedo decir si hay un espíritu de Babilonia en general, o si hay multitudes. Si puedo decir que es una presencia muy real en las iglesias.

El espíritu de Babilonia obra en concierto con el espíritu de brujería y es monstruoso en naturaleza y tamaño. Yo nací y crecí en la Babilonia espiritual como muchos otros en la iglesia. Era lo único que conocía. Estaba en mí y yo estaba en ello. Como ministro en ese sistema, encontré identidad, significado, validez, poder, apoyo y esperanza. Era una fortaleza importante en mi vida.

LOS DEMONIOS DE LA BRUJERIA


Charles E. Newbold Jr

Milton Green notó con acierto que en cada situación, o bien hay un ambiente de Espíritu Santo, o un ambiente demoníaco.

Dondequiera que haya una de estas cosas que llamamos iglesia, hay una obra de la carne. Si es de la carne, entonces es idolátrica. Si es idolátrica, está infestada de demonios. Si está infestada de demonios, va a ser motivada por la manipulación y el control, que es en sí la práctica de la brujería en la más amplia y sutil definición del término.
 Si es la práctica de la brujería, entonces los demonios de brujería van a estar pululando. Aunque vengan en grados distintos de fuerza—lo más probable es que cada una de estas Cosas tenga algún poder o principado asignado para gobernar sobre ella. Este hedor de carne atrae a los demonios de brujería.

El sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

EL LEGALISMO ES UNA MALDICION


Charles E. Newbold Jr

Las personas legalistas sujetan al resto a la maldición de la ley. Pablo dijo, “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está, Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.” Gál. 3:10. La ley fue dada para mostrarnos la perfecta voluntad de Dios. Se requiere de nosotros que guardemos toda la ley de Dios si vamos a ser justos delante de Dios. Puesto que es imposible para nosotros guardar toda la ley, se vuelve una maldición para nosotros. En lugar de darnos vida, nos mata. Rom. 7:7. Pablo afirma que cuánto más intentamos obedecer la ley externamente, más tendemos a hacer eso que precisamente no deseamos hacer. Rom. 7:21.

A lo sumo, las leyes que son puestas sobre nosotros por los religiosos en los sistemas de iglesia, pueden ser obedecidas externamente. Ningún cambio de naturaleza tiene lugar. Por tanto, cualquier requisito de adherirnos a un sistema de creencias, unirnos a él y asistir a la iglesia, vestir de una cierta forma, obrar ciertos rituales, o cumplir ciertas leyes, normas y reglas, nos coloca bajo una maldición. Nos hallaremos a nosotros mismos tratando de hacernos justos  por medio de leyes que no podemos obedecer en nuestros corazones.

Los que imponen la ley sobre los demás no solo los ponen bajo maldición, sino que son malditos ellos mismos. Pablo advirtió a los Gálatas que si “aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” Gál. 1:8. Iba en serio y por eso lo repitió otra vez: “Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” Gál. 1:9.

 Gracias a Dios que “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.” Gál 3:13. La gracia bendice.

El sistema de la iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

EL LEGALISMO DIVIDE


Charles E. Newbold Jr

Las personas legalistas tienden a ser divisorias. Puede que no pretendan serlo, pero sus caminos legalistas causan división. Cuanto más legalistas son, más tienden a separarse por causa de cosas pequeñas, no esenciales.
Me contaron la historia de dos grupos cristianos sectarios, que vivían en comunidades muy distantes una de la otra, y que desarrollaron un plan para que sus jóvenes se casaran fuera de su comunidad local. Los líderes de estos dos grupos no pudieron llegar a un acuerdo con tal plan por causa de un asunto religioso. Un grupo creía que los hombres tenían que llevar cinco broches en sus abrigos, y el otro creía que tenían que llevar solo cuatro.

Había dos iglesias de Cristo en un pequeño pueblo de Tennessee, donde, conforme a su propia doctrina, una sola debía existir. Un grupo creía que estaba bien tener una cocina en el edificio de la iglesia, mientras que el otro creía que no. Esa fue la causa de su división.

Con mucha frecuencia, normas tontas e insignificantes causan divisiones y profundas heridas que a veces llevan al rechazo de individuos por sus propias familias. Iglesias de todo tipo se han dividido por asuntos no esenciales. Las iglesias, por su propia naturaleza, están programadas para la separación.

EL LEGALISMO ES HACER LAS COSAS EXTERNAMENTE


Charles E. Newbold Jr

La gente legalista son los que se concentran en hacer cosas externamente para obtener el favor de Dios. Cualquier intento por ganar  nuestra salvación se denomina obras-justicia. Sin embargo, Pablo escribió a los creyentes romanos afirmando que ninguna carne puede ser justificada por hechos (obras) de la ley. En lugar de ellos, somos justificados libremente por la gracia de Jesucristo a través de la redención que hay en Él. Por tanto, Pablo llegó a la conclusión de que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley. Rom. 3:20,24,28.

El legalismo se basa en la actuación. Implica que somos recompensados por lo que hacemos y que somos castigados por lo que no hacemos. Se basa en las obras. Esta es precisamente la razón por la que las iglesias están muertas. Pablo escribió. “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis, de la gracia habéis caído.” Gál 5:4. Cuando regresamos a la ley, tanto si es la ley del Antiguo Testamento, o la ley de la iglesia moderna, caemos de la gracia.

La ley es hacer. La gracia es ser. La ley tiene que ver con lo que “deberíamos” hacer, pero no podemos. La gracia tiene que ver con lo que Dios ya ha hecho por nosotros. (Llamamos a la gente a ser como María, sentarse a los pies de Jesús, pero amamos tener a nuestro alrededor a las Martas. La mayor parte de las actividades en las iglesias depende de las Martas). Lucas 10:38-42).

Si yo trato de legislar lo que debes hacer para actuar como un buen cristiano, entonces estoy bajo la ley y poniéndote bajo la ley. Por otro lado, si te presento a Jesús, que es la ley perfecta de Dios, y Él legisla su ley desde dentro, cambiando tu naturaleza, entonces te estoy llevando a la gracia de Dios La gracia es el poder de Dios obrando en ti para cumplir Su palabra en ti. La fe persigue activamente a la gracia de Dios. La fe nunca seguirá a la ley.
El escritor de Hebreos describió por qué los israelitas no entraron el reposo que Dios había prometido. Si Dios lo prometió, entonces tiene que haber un pueblo que sí entre. Su reposo prometido es un reposo de obras muertas. “Porque el que ha entrado en Su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.” Heb. 4:10.

El sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

25 de julio de 2018

EL LEGALISMO REQUIERE ALGO MAS


Charles E. Newbold Jr

La gente legalista requiere más de nosotros que Dios mismo. Vivimos cerca de unos Menonitas. Aunque sus casas están dispersadas en la comunidad, son una comunidad en sí mismos. Llevan ropas diferentes, viven ciertos códigos y adoran juntos en un edificio al que han dado nombre conforme a ellos mismos. Yo respeto mucho a esta gente. La simplicidad y la modestia de su estilo de vida es algo a desear. Sin embargo, tengo que preguntar, ¿Tengo que ser un  Menonita para ser cristiano? Si no, ¿Entonces para qué podría yo querer convertirme en un Menonita? ¿No es suficiente ser un creyente en Cristo Jesús bautizado? Pedro dijo a los presentes el día de Pentecostés, “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:38. Ningún otro requisito se les demandó para tener lo que los doce tenían. Si yo no puedo ser cristiano sin ser Menonita, ¿Entonces que tengo que hacer para ser un Menonita? ¿Tengo que llevar la indumentaria, cumplir el código y asistir a cada reunión? ¿Hasta que punto puedo ser considerado un Menonita hecho y derecho?

A partir de la observación, parecería que tendría que hacer más para ser un Menonita, que para ser un católico-romano, episcopal, luterano, metodista, presbiteriano, bautista, pentecostal, carismático, miembro de la Iglesia de Cristo, o alguna otra iglesia independiente.

Sin embargo, en cada uno de estos grupos, tengo que “hacer” algo aparte de creer en Jesús para ser uno de estos—como mínimo, tendría que unirme a su iglesia. Se esperaría que yo me uniera a algo a lo que Jesús jamás me demandó que me uniera, algo que ni siquiera existía en los días del Nuevo Testamento—iglesia. Así pues, ¿Qué es esto a lo que quieren  que me una? ¿No es éste el grupo de la circuncisión, disfrazado?

El sistema de laiglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

LEGALISMO


Charles E. Newbold Jr

Los que gobiernan las iglesias son típicamente legalistas.
Técnicamente, el legalismo es la excesiva conformidad estricta, literal a la ley a un sistema religioso. Bob Hughey dice, “El legalismo es el sistema por medio del cual hacemos cosas para tratar de llegar a Dios.” “Es poner la confianza en la carne, en un intento de encontrar aceptación por parte de Dios.”

Pablo escribió a los creyentes de Filipo en referencia a esto y les dijo que se guardaran de los de la circuncisión (también llamados judaizantes), que enseñaban que “a menos que os circundéis conforme a la ley de Moisés, no podéis ser salvos.” Hechos 15:1. Hicieron de la circuncisión una pre-condición para ser cristiano. Pablo clarificó el tema con los Gálatas diciéndoles, “Nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.” Fil. 3:2-3. El grupo de la circuncisión ponía su confianza en la carne para encontrar aceptación de parte de Dios.

Podemos estar agradecidos por esta controversia que Pablo tuvo con los Judaizantes porque eso le inspiró a marcar una línea muy clara entre la gracia y el legalismo. Sin embargo, desafortunadamente, los que confían en la carne son todavía muchos entre nosotros. Casi siempre gobiernan las iglesias. Por tanto, esta línea divisoria entre la gracia y el legalismo tiene que seguir siendo trazada.

De todos los engaños perpetuados en el sistema de la iglesia, el legalismo es el más alarmante porque parece tan correcto, y sin embargo es tan erróneo. Las obras de la ley, o en términos más actuales, las leyes de la iglesia y de la obra de iglesia—se presentan como “el camino” a la salvación por encima de la obra de la gracia de Dios por medio de Jesucristo. Estas obras se convierten en sustitutos de Jesús.

El sistema de la iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

24 de julio de 2018

FALSA SEGURIDAD DE SALVACION



Charles E. Newbold Jr

Las personas egoístas que gobiernan las iglesias dispensan una falsa seguridad de salvación.
A pesar del hecho de que los cristianos posean a las iglesias, muchos de los que pertenecen a ellas, son cristianos nominales solamente. Solo tienen una relación religiosa con Dios. Esta relación es en realidad con su religión y con su iglesia. Dios está distante de ellos. Asisten a estas cosas que llamamos iglesia porque les hacen sentirse justos. Han cumplido con su deber religioso. Esto les da una seguridad de salvación falsa. Los líderes de las iglesias fomentan este sentido de falsa seguridad de salvación haciendo que la gente sienta que todo está bien porque asisten y apoyan a su iglesia. Se les hace sentir culpables cuando no lo son.

Dennis Loewn me escribió lo siguiente:
Hace años escuché un cassette de Leonard Ravenhill. Mencionaba que había almorzado con un pastor que era uno de los líderes nacionales de la iglesia americana. Él le hizo le preguntó: “¿Cuándo comenzará la iglesia a ministrar la salvación que hay en Jesucristo?” El pastor contestó, “¡Nosotros estamos ministrando salvación!” Ravenhill no estaba de acuerdo. “No, estáis ministrando la seguridad de la salvación.”

Ravehill estaba en lo cierto. La “seguridad” está siendo dispensada semanalmente a cambio de una asistencia de una hora de duración y unos pocos dólares en el cepillo de la colecta. Esto, con mucho, es el principal producto que está siendo vendido en la iglesia de hoy día. Este es su pan y su mantequilla, y lo mejor es que nadie se meta con ello.

MENTALIDAD DE ACTUACION



Charles E. Newbold Jr

Muchos de las personas egoístas que gobiernan las iglesias han convertido sus iglesias y ministerios en centros de diversión, y buscan ministros que no son otra cosa que teatreros que mueven a las multitudes. Los auditorios de sus iglesias, diseñados a modo de teatros, y las congregaciones hambrientas de “entretenimiento”, demandan esta mentalidad de espectáculo.

El espectáculo” cristiano” es un gran negocio hoy día. Los ejecutivos egoístas y seculares de la así llamada industria musical “cristiana”, son impulsados por los fundamentos empresariales. Si aquello que llamamos “cristiano” se puede convertir en una industria, entonces no es lo verdadero. Los “artistas” cristianos” (los grandes son llamados “estrellas”) son el producto de esta industria motivada por el beneficio económico y a menudo son atraídos por la necesidad de popularidad, dinero y posiblemente ganar el anhelado “Dove Award”. Supongo que este premio es considerado cristiano por la paloma que simboliza al Espíritu Santo. ¿Para qué querrían un trofeo los así llamados “artistas” cristianos? ¿Para quién actúan? ¿Tienen una vitrina especial en casa donde mostrarlos? ¿Es su motivación de obtener fama y fortuna la misma que la de los artistas del mundo? ¿O es un sacrificio de alabanza al Señor sin ninguna búsqueda de ganancia personal?

Escritores, maestros bíblicos, personalidades de televisión, evangelistas: ¿Son vuestros esfuerzos completamente dedicados a servir al Señor, o dedicados al servicio del Yo? Si es para el Señor, entonces son inspirados por el Espíritu Santo. Si es para el servicio del Yo, entonces son motivados por la brujería.

El sistema de la iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

HIPER-ACELERACION


Charles E. Newbold Jr

Las personas egoístas que gobiernan las iglesias a menudo aceleran las cosas para rodearse a sí mismos de una buena apariencia. La hiper-aceleración en este contexto consiste en intentar hacer que el Espíritu Santo “suceda” en la fuerza del yo. Lo que hacen los líderes para pretender la presencia de Dios es precisamente esa aceleración. Estos líderes tienen que hacer que sus reuniones ofrezcan la apariencia de que Dios se está moviendo en medio de ellas, tanto si lo está en realidad, como si no. Obviamente no lo está, por lo que sustituyen al Espíritu por una especie de hiper-aceleración. Intentan que sucedan cosas que no están sucediendo realmente, o intentan aparentar que están sucediendo cosas que en realidad no están sucediendo.

Esa hiper-aceleración es la práctica de la brujería. La vemos y la escuchamos en muchas reuniones de iglesias “carismáticas”, conferencias y convenciones en las que el líder de la alabanza y de la adoración prolonga la música que da energía durante una hora o más, pretendiendo que el Espíritu Santo está presente o deseando invocar Su presencia. Cuando el Espíritu Santo escoge no manifestarse a Sí mismo, la congregación puede ser intimidada por no cantar suficientemente fuerte, por no hacer palmas suficiente tiempo, por no orar suficiente, o por no danzar en el Espíritu con suficiente desenfreno. “Unid vuestras manos y dad al Señor una ofrenda de palmas.” “¡Que alguien me dé un amén!” Nos manipulan para hacer y decir cosas que no queremos hacer ni decir—cosas que no están en nuestro corazón el hacerlas o el decirlas. De cualquier forma lo falsificamos porque no queremos destacar en medio de la muchedumbre, o que piensen que somos rebeldes, ni tampoco ser acusados de apagar el Espíritu. Cuando falsificamos algo, nos convertimos en un fraude—fariseos.

Los que practican esta clase de hiper-aceleración, como la que a menudo vemos en la así llamada “televisión cristiana”, miden falsamente la presencia del Espíritu Santo por el volumen de la música, el fervor emocional de la audiencia, el elegante juego de piernas del predicador, la espontánea profusión religiosa de amenes de la muchedumbre, el número de personas que yacen caídas en el Espíritu—“pasando el rato en la alfombra”, tal y como ellos lo denominan. Algunos ministerios miran a estas cosas para validarse a sí mismos.

El sistema de la iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

20 de julio de 2018

POSESIVIDAD Y PROPIEDAD


Charles E. Newbold Jr

La gente egoísta que gobierna las iglesias es típicamente posesiva y reclama la propiedad sobre sus votantes. Si son tus dueños, pueden controlarte. Si no pueden controlarte, renegarán de ti.

La membresía en las iglesias es una reclamación de propiedad que las iglesias han establecido sobre un número de personas. Todas las iglesias y denominaciones lo hacen. Elige a cualquiera. En 1997, la convención bautista del sur informó de 15.891.514 miembros y 40.887 iglesias. {22}  ¿Por qué tenemos que saber cuántas personas nos pertenecen? ¿Por qué tenemos que saber cuántas personas asistieron a la escuela dominical y al culto de adoración? ¿Por qué es importante comparar esta cifra con “la misma fecha del año pasado? ¿Para quién estamos contando? Contamos porque medimos nuestro éxito con los números.

Me encontraba en una reunión de recién convertido y decidí contar la asistencia. Una voz suave y silenciosa en mi espíritu me interrumpió y me dijo, “No cuentes. Tú no sabes quién cuenta.” Descubrí a tiempo lo cierto que esto era, con el ir y venir de gente. Además, ¿No estamos contando a la cizaña junto con el trigo? Jesús nos dijo que la cizaña y el trigo crecen juntos. Mat. 13:24-30. No siempre sabemos quienes son. Si tenemos que contar narices y saber que estamos incluyendo a la cizaña en esa cifra, entonces tenemos que saber que no estamos contando como Dios cuenta. Estamos contando algo para el Yo.
Quizá, contamos para determinar lo fuertes que somos. La Biblia registra tres veces en las que se tomó un censo de Israel. Las primeras dos veces, Dios lo había ordenado. Dios había mandado a Moisés que censara a toda la congregación de los hijos de Israel a partir de los veinte años de edad, numerando a sus ejércitos. Num. 1. La segunda vez, el Señor le dijo a Moisés y a Eleazar que hicieran el censo de “toda la congregación de los hijos de Israel de veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden salir a la guerra en Israel.”

ADULACION


Charles E. Newbold Jr

La gente egoísta que gobierna las iglesias a menudo adula a sus candidatos para ganarlos. “Vosotros dos tenéis tanto qué ofrecer. Es una lástima que no estéis involucrados en una iglesia en algún sitio.” Ese argumento lo han usado con mi esposa y conmigo unas pocas veces. Nos decían que éramos la pareja ideal en una iglesia a la que asistimos. Creo que la intención era adularnos, pero no nos aduló.

La adulación es tentadora, seductora y engañosa. Cuando no vemos lo que nos está sucediendo, somos atrapados por ello. Tiene el motivo engañoso de alabarnos para ganar nuestro favor. Un verdadero cumplido no tiene un motivo oculto, pero los que adulan, están tratando de sacar algo de nosotros para ellos, con su actitud encantadora. Son como la mujer adúltera de Proverbios 7:4-5, que caza a los creyentes que carecen de discernimiento. “Di a la sabiduría, tu eres mi hermana, y  a la inteligencia llama parienta, para que te guarden de la mujer extraña (adúltera), y de la extraña que ablanda sus palabras.”

La adulación es un llamado a la carne buscando grandeza, esplendor, placer sensual, éxito y riquezas—todas ellas relacionadas con cosas del mundo.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

IRA Y COLERA


Charles E. Newbold Jr

Algunas de estas personas aprovechadas que gobiernan las iglesias pueden ser adictas inseguras al control, que necesitan mantener una sentido del orden en sus vidas para sentirse seguras. Pueden ser perfeccionistas que imponen su standard de perfección sobre los demás. Cuando las demás no cumplen los estándares de estas personas, se sienten frustradas y se encolerizan. La ira es parte de su arsenal de armas para manipular a las demás personas a su conformidad. El pastor Daniel era uno de ellos.

La iglesia del Pastor Daniel—y enfatizo que era “su” iglesia—servía como escaparate para su tendencia a actuar. Era un orador consumado, un ávido lector, y una personalidad cautivadora. Su aspecto era exquisito y su puesta en escena era muy profesional. Atraía a las masas y multiplicaba los miembros, pero no podía mantenerlos. “¿Por qué la gente se marcha por la puerta de atrás tan rápido como entran por la puerta principal?”, preguntaba.

No quería escuchar la verdad. Quería que fuera la culpa de “ellos”; no la suya. La gente se iba por el uso incorrecto de la autoridad. Era abusivo espiritual y emocionalmente. Después de todo, era “su” iglesia y nadie tenía permiso para hacer nada a menos que fuera invitado a hacerlo. Su iglesia era su teatro, su púlpito el escenario, y él era la obra. Los que tuvieran el mínimo pensamiento de contradecirle, especialmente si habían recibido una posición de liderazgo, se volvían sospechosos. Tenían que ser tratados, normalmente con un fuerte ataque verbal.

Dejar su iglesia no era una opción agradable. Los que lo intentaban, a menudo eran amenazados con el pensamiento de que se saldrían de la voluntad de Dios, y les sucederían cosas terribles. La lealtad de muchos en su membresía se basaba en el temor y en la intimidación.

Su esposa Jezabel alimentaba sus fervientes manipulaciones con las suyas propias. Gobernaba furtivamente detrás del trono de él. La mayoría lo sabía, pero nadie se atrevía a hablar una palabra. “¡Calla!” era la norma operativa en esta familia disfuncional extendida llamada iglesia.

El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

RECLAMACIONES DE DINERO


Charles E. Newbold Jr

Las personas egoístas que gobiernan las iglesias dependen de otros para hacerse a sí mismas prósperas, así como a sus iglesias. “Socios”  o miembros ingenuos y confiados son engañados para llegar a creer que al dar a estos ministerios o iglesias gobernadas por personas con planes personales, están en realidad dando “como para el Señor”. Estos ministerios con frecuencia hacen sentir culpables a los que no dan tanto como escojan dar libremente. Hacen extractos de los diezmos y de las ofrendas de sus votantes, engañándoles al hacerles creer que están “sembrando” en el Reino de Dios, cuando en realidad, están potenciando reinos de hombres.

Atraen las emociones de sus partidarios para persuadirles a dar a su ministerio o iglesia. Si son personalidades televisivas, pueden prometer el envío de un regalo a sus partidarios, a cambio de una donación: libros, Cds, paños de sanidad, aceite para la unción de Israel, o alguna otra cosa.

Sus circulares son diseñadas profesional y cuidadosamente para tocar las fibras sensibles del corazón de los donantes, manipulándoles para dar dinero.

Enseñan falsamente que sus iglesias son los almacenes de aquellos miembros que “pertenecen” a ellas. Muchos de ellos acumulan riquezas y las derraman sobre sí mismos en la construcción, mantenimiento y preservación de sus organizaciones e instituciones, mientras que los pobres de todo el mundo siguen sin alimentos, sin ropa, sin cobijo, y sin el evangelio de Reino de Dios. Jesús jamás sugirió ni por asomo que “al edificar vuestros edificios, y preservar vuestras instituciones, lo hacéis a Mí”. Más bien dijo que si alimentamos a los hambrientos, damos de beber a los extraños, vestimos a los que están desnudos, visitamos a los enfermos y a los que están en la cárcel, vamos a hacer todas estas cosas a Él. Mateo 25:35-40.

El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

PLANES PERSONALES ESCONDIDOS




Charles E. Newbold Jr

Las personas egoístas que gobiernan las iglesias tienen planes personales. Estos planes personales egoístas entran en conflicto con los planes de Dios. Con frecuencia, sus agendas están ocultas. Personas distintas tienen agendas distintas. El obispo Pete construyó un nuevo santuario por su necesidad de identidad. El padre David entró en el ministerio para agradar a su padre. El reverendo Dan obtuvo un doctorado para recibir reconocimiento y una mejor posición. El Dr. Anthony se comprometió a escribir un nuevo libro cada año solo para mantener su popularidad.

Las personas que tienen agendas ocultas necesitan partidarios que les apoyen para sacar adelante sus planes. Quizá quieran membresías de iglesia crecientes, edificios más nuevos y grandes, reputaciones infladas o mejores salarios. Necesitan narices y monedas para lograr sus altos y deseados prestigios. Saben que la “grandeza” impresiona a las personas. Se han enseñado eso unos a otros. Así que cuánto más crezcan, más impresión piensan que causarán. Cuanto mas populares se vuelven algunos ministros, más colmados de riquezas son por parte de muchos.

Sus agendas tienen que seguir manteniéndose ocultas de sus partidarios, porque la verdad supondría pérdida de apoyo, y por tanto, buscan ganar la lealtad y el apoyo provocando el temor, la condenación, la culpa, el emocionalismo, e incluso a través de informes falsificados.

El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

AUTO-ENGRANDECIMIENTO


Charles E. Newbold Jr

Las personas aprovechadas y egoístas que gobiernan las iglesias son típicamente alimentadas por la necesidad de crecer en ellas mismas en poder, posición, riquezas y dominio. Son los Nicolaítas que están incitados por el espíritu de Jezabel.

Amasan grandes sumas de diezmos y ofrendas obtenidos injustamente para construir cuidados edificios para ellos mismos en lugar de embellecer al Señor de gloria y a Su novia. Seducen a los demás para que se unan a ellos, en lugar de unir a los demás a Jesucristo. Maquinan tramas, programas, y planes de marketing para completar con logos y slogans con el fin de inducir a que los demás se unan a ellos. Inspiran lealtad y entrega hacia ellos mismos y su visión, en lugar de hacia Jesús y a Su visión por la esposa.

Ciegan a las personas a sus propias leyes y doctrinas falsas. Producen culpa en las personas para que firmen compromisos, consiguiendo que hagan juramentos que Dios nunca les pidió que hiciesen. Construyen sus identidades alrededor de sus nombres, posiciones, collares clericales, títulos, denominaciones, tradiciones, doctrinas y herencias. Engañan a la gente haciéndoles creer que estar muy ocupados es piedad. Usan su poder para dotar a los demás de poder, con el fin de conseguir aliarlos con ellos mismos. Dan los lugares de preeminencia a las personas que llegan con anillos de oro e indumentaria costosa. Santiago 2:2. La gente, su dinero y sus talentos son travesaños en la escalera que utilizan para subir a las alturas de sus propias ambiciones, que son alimentadas por su propia imaginación.

El sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

16 de julio de 2018

LA PRESENCIA DEL SEÑOR


Virgilio Zaballos

Yo, el Señor tu Dios, vengo… vengo otra vez a Mi Templo… Vengo a llenar Mi templo con Mi gloria. Mi presencia es Mi gloria.

Vosotros sois el templo de Mi Espíritu Santo (1ª Cor. 6:19), Mi casa (Efesios 2:19), un pueblo llamado por Mi nombre (Deum. 28:10, Hechos 15:17). Vengo a vosotros. Vengo a llenaros con Mi gloria, Mi presencia.

Más que ninguna otra cosa, quiero llenaros con Mi presencia. Estoy santificando (apartando, separando) a un pueblo para Mí mismo, preparándoles para Mi venida para que cuando venga, tenga una casa, pura e incorrupta, en la que habitar. Quiero habitar entre Mi pueblo, y dentro de Mi pueblo.

Estoy subiendo el fuego de Mi refinador en esta hora para que pueda separar a un pueblo como oro puro y planta de la escoria del pecado y de la carne. ¿Estas dispuesto a estar en ese número? ¿Anhelas o incluso te consumes por la venida de Mi gloria a Mi pueblo?

Si es así, espera que comiencen a suceder para ti grandes y gloriosas cosas, porque Yo vengo y vengo pronto. Vengo en toda Mi gloria. Vengo en mi gran caballo blanco, montando triunfalmente hasta la ciudad de Sión, Mi santo monte, Mi pueblo santo. Es ahí donde Me bajaré y Me sentaré sobre el gran trono de Mi juicio. Es ahí dónde separaré a las ovejas de las cabras. Llamaré a Mi pueblo.

BRUJERIA EN LA IGLESIA


Charles E. Newbold Jr.

¿De qué forma podría la práctica de la brujería tener algo que ver con la iglesia? Mucho, y en muchas maneras. La experiencia de William es un ejemplo.

William había sido llamado por los responsables de la iglesia a pastorear su pequeña comunidad independiente. Después de mucha oración y consultas, su esposa y él estuvieron de acuerdo. Dejaron su hogar para enfrentarse a los desafíos de la nueva obra. Él lo cuenta así:

Sabía desde el principio que Stella estaba en control de esta iglesia, supongo que yo ignoré las banderas rojas. Este grupito había decidido unánimemente que era la voluntad de Dios que yo fuera el pastor, y después de mucha oración, acepté. Era engañoso al principio, porque mis contactos iniciales eran con su marido y con otro hombre. Después sucedió. Un incidente detrás de otro. Se enfrentó a todo lo que yo hacía. Resistía mi predicación. Controlaba las finanzas y la escuela cristiana que llevaba la iglesia. Lo hacía todo a través de su marido. Él era su voz.

Después, los responsables de la iglesia me llamaron a una reunión. Sabía que algo iba mal cuando llegué. Querían que yo estuviese en la iglesia cada mañana a las seis para atender la llegada de los niños.

INDICIOS DEL ESPIRITU SANTO



Charles E. Newbold Jr
En contraste con la brujería, el Espíritu Santo es manifestado por el poder de Dios obrando en nuestras vidas. Produce honestidad, verdad, claridad, confianza, fe, seguridad, descanso, paz, gozo, vida, bendiciones, justicia, luz, poder, salud y sanidad, humildad, sometimiento, un espíritu quieto y benigno, perdón y libertad.
El Espíritu Santo opera cuando basamos nuestra seguridad y fe en Jesucristo como Señor. Zacarías 4:6b dice: “No con ejército, ni con fuerza, sino con Mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos.” Una vida en el Espíritu camina en la confianza del Salmo 37:23: “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y Él aprueba su camino.”

Santiago 3:14-18 resume este contraste entre el Espíritu Santo y la brujería para nosotros: “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis contra la verdad. Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía, y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” Nota como Santiago usó estas tres palabras: terrenal, animal (sensual), diabólica. Estas concuerdan con la progresión del pensamiento presentado aquí, que la carne (lo que es terrenal), busca algo para el Yo (que es sensual) que invita a lo demoníaco (lo que es diabólico).

La brujería es una fuerza negativa y destructiva de la carne y voluntad humanas. Cualquier grado de brujería es una abominación para Dios. Es una falsificación del Espíritu Santo. El Espíritu Santo de Dios, dador de vida, no permanecerá donde se practique la brujería.
De la misma forma que practicamos la brujería en la vida diaria, podemos estar seguros de que también es practicada en las iglesias.

El sistema de la iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

14 de julio de 2018

EFECTOS GENERALES DE LA BRUJERIA



Charles E. Newbold Jr

La práctica de la brujería, intentar que otros hagan cosas en contra de su propia voluntad—impregna cada nivel de la experiencia humana, desde los políticos que nos engañan para conseguir nuestros votos, los anuncios que envían mensajes subliminales, los comerciantes que tratan de engancharnos con sus productos, los clérigos que tratan de dictar a nuestras conciencias, hasta los artistas, que juegan con nuestras emociones. Todo el mundo quiere algo de nosotros. Principalmente quieren nuestro dinero, y si pueden, explotarán nuestros cuerpos, almas, mentes, tiempo y talentos para conseguirlo. La mayoría de nosotros practicamos la brujería sin ser conscientes de ello. La práctica de la brujería es tan sutil y común que o bien no la reconocemos, o bien nos hemos insensibilizado a ella. Simplemente experimentamos su frustración.

La práctica de la brujería es la causa principal de problemas en el mundo. Es la causa principal de problemas en el hogar entre maridos y esposas, padres e hijos, hermanos y hermanas, que intentan manipularse el uno al otro. Es la causa de contienda entre amigos y naciones. Es la mayor fuente de conflicto en las iglesias.

Sentimientos de culpa, depresión, sospechas, meditaciones mentales y ensayos, ira y amargura, fantasías, confusión, celos, deseos irresistibles, y obsesiones, pueden ser provocados por la práctica carnal de la brujería. La pobreza, el crimen, la enfermedad, afecciones y conflictos en la relaciones, están también entre los efectos de la brujería.

La brujería influencia esos comportamientos en nuestras vidas sobre los que no tenemos fuerzas—cosas a las que podemos ser adictos: el tabaco, la bebida, las drogas, la televisión, el internet, la música, la comida, los deportes, la pornografía, el sexo, las relaciones y los juegos de azar.

El sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry