" Los Isrealitas atravesaron el Jordan y se establecieron en la tierra prometida en su ultimo campamento (Campamento No. 42) al final del exodo , lo cual nos indica simbolicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra promedita y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.

14 de abril de 2012

PURIFICADO O DEVORADO


John Bevere

Siempre que una persona edifica sin la ayuda de Dios... sea su vida, su hogar o su ministerio, nada de lo que edificare permanecerá! "Pero quien podrá soportar el día de su venida? Y quien podrá subsistir cuando él apareciere? Porque él es como fuego... " (Mal 3:2).

 Vendrá como fuego, "porque nuestro Dios es fuego consumidor" (Heb 12:29). Todo lo que  tenga olor de pecado no permanecerá en la presencia de Dios, por eso Dios está permitiendo tantas pruebas. Y para preparar su templo, la Iglesia! El mismo fuego que purifica, destruye, dependiendo del objeto que fue colocado en el fuego.

Malaquías pregunta: "Quién podrá soportar el día de su venida? Y quien podrá subsistir cuando él apareciere?" Pablo habla a ese respecto en 1 Corintios 3:9,10: "Porque de Dios somos cooperadores; cultivo de Dios, edificio de Dios sois vosotros. Según la gracia de Dios que me fue dada, lancé el fundamento como prudente constructor; y otro edifica sobre él. Sin embargo cada uno vea como edifica"

 Necesitamos dedicar especial atención a la manera como edificamos nuestra vida! La edificación de una casa, en las Escrituras, simboliza la manera como edificamos nuestras vidas y nuestro ministerio.

Somos el edificio de Dios:

"...Jesús, el cual es fiel a aquel que lo constituyó, como también lo era Moisés en toda la casa de Dios. Jesús, sin embargo, ha sido considerado digno de tanto mayor gloria que Moisés, cuanto mayor honra que la casa tiene aquel que la estableció. Pues toda la casa es establecida por alguien, pero aquel que estableció todas las cosas es Dios" (Heb 3:1-4). Es el Señor quien edifica la casa, y no nosotros con nuestra fuerza y capacidad. Y lo que Dios edifica, permanece. Lo que nosotros edificamos, perece.

"Si el Señor no edificare la casa, vanamente trabajan los que la edifican" (Sal 127:1). Siempre que una persona edifica sin la ayuda de Dios sea su vida, su hogar o su ministerio nada permanecerá!

 En Génesis 11:4, tenemos un ejemplo de eso:

"Venid, edifiquemos para nosotros una ciudad y una torre cuyo tope llegue hasta a los cielos y hagamos célebre nuestro nombre..." Que motivo tenían? Realizar sus sueños; edificar algo que les trajera gloria personal. Querían ser como Dios, pero independientes de él. Proseguían en la búsqueda de sus sueños personales, y en hacer su propio deseo, no el de Dios. Actuaron independientemente de Dios, aunque el sueño que tenían fuera "celestial".

Eso prueba que, por más noble que sea la intención, sin Dios, todo esfuerzo es un ejercicio inútil.

Somos exhortados en cuanto a eso:

"... Sin embargo cada uno vea como edifica... si alguien edifica sobre el fundamento que es oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, manifiesta se hará la obra de cada uno; pues el Día (quien podrá soportar el día de su venida?) la demostrará, porque está siendo revelada por el fuego; y cual sea la obra de cada uno el propio fuego la probará" (1 Co 3:10, 12, 13). Lo que Dios construye está aquí representado por oro, plata y piedras preciosas.

Madera, heno y paja representan nuestros métodos de construcción y coinciden con los del mundo.

Estos versículos no se refieren al juicio en el cielo? No! Es una descripción del día en que Él vendrá a su templo (vea los versículos 16 y 17). Él vendrá como fuego.

Y que hace el fuego? Depende del material que el fuego tome! El mismo fuego que desaparece la madera, heno y paja, purifica oro y plata! Por eso, dice a continuación: "Si la obra de alguien se quemare, sufrirá daño; pero ese mismo será salvo, sin embargo, como que a través del fuego" (1 Co 3:15).

Si lo que usted construye, sea un estilo de vida, negocios, ministerio o familia, es edificado con los ladrillos que usted aún fabrica, será quemado! No se adelante a construir en la fuerza de la personalidad, ni con técnicas personales o programas inventados por los hombres... Si usted edifica manipulando a las personas o las controla por la fuerza de la intimidación... Si usted pisa sobre sus amigos para conseguir posiciones... Si construye derrumbando las personas a causa de la mala lengua y difamación... Entonces, todo lo que usted construyó, será devorado por el fuego! Lo que sea que haya construido será quemado! Muchos hay que mienten con el fin de auto promoverse.

Estos también serán quemados. "Nadie se engañe a sí mismo: si alguien de entre vosotros se tiene por sabio de este siglo, hágase ignorante para hacerse sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios..." (1 Co 3:18, 19).El mundo suele dar énfasis al egoísmo!

"Si, por el contrario, tenéis en vuestro corazón envidia amargada y sentimiento faccioso... Esta no es la sabiduría que desciende de lo alto; antes, es terrenal, animal y demoníaca" (Santiago 3:14, 15). A los ojos de Dios, cualquier área de su vida, en la cual la motivación es usted aún, es tenida por Dios como madera, heno y paja. No importa, aparentemente, lo que usted hace ayudando a las personas en nombre del Señor, o el gran sacrificio personal en la obra de Dios, todo será quemado!

La envidia genera competición y sospecha. La desconfianza corre suelta en la Iglesia, imponiendo, por el miedo, gran división en el cuerpo. Nos gusta mantener una posición de "autoridad" como única manera de mantener el control sobre las personas.

Y eso puede costarnos los amigos, la integridad, o lo que es más importante: nuestra comunión con Dios. Es común en los obreros que buscan posición, títulos o salarios a expensas de la gloria de Dios.

El peso de estas cosas aleja de ellos el amor de Dios por las personas, y su ministerio se hace puramente de interés personal. El ministerio de tales personas depende mucho más de su performance, siempre luchando para ser "el mejor", en la esperanza de que el éxito llene el vacío que sólo es llenado por el propio Dios! Mucha gente vive engañada, pensando que está trabajando por amor a Dios, pero, en el fondo mismo, piensa en sí misma. Otros, están buscando a Dios. Sin embargo, al parecer, mientras más buscan a Dios, más pequeños se hacen.

Son personas que lloran delante de Dios, clamando y diciendo: "Dios, mientras más te busco, más me hundo. No consigo salir de esta!" Dios les dice: "Vayan más al fondo, hijos!" "Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las practica, yo os mostraré a quién es semejante. Y semejante es a un hombre que, edificando una casa, cavó, abrió una profunda zanja y lanzó el cimiento sobre la roca... " (Lc 6:47, 48).

Viviendo en Dallas, yo solía parar y mirar la excavación para la construcción de los grandes edificios. Al principio, la obra parecía bien lenta. Se oía el barullo de las máquinas quebrando las rocas y cavando a fondo para asentar los cimientos del edificio. Cuanto mayor el edificio, más profundo el cimiento, y más tiempo llevaba.

Los hombres trabajaban sólo abajo del nivel del suelo, y una persona despistada creía que la construcción del edificio estaba tardando demasiado. Pero, de un día para el otro, el edificio repuntaba rumbo al cielo. El edificio daba la impresión de haber crecido durante la noche, comparado al tiempo llevado para surgir del subsuelo. El adelanto vertical era pequeño, comparado con la preparación.

Muchos hermanos en el cuerpo de Cristo están en ese proceso del subsuelo, están cavando para abajo. Bendecimos a Dios por el inicio del avivamiento. Son personas que viven para servir. Para ellas, todo parece andar muy despacio... Están en el desierto, siendo preparadas por Dios. El cimiento está siendo lanzado; el carácter de Cristo, formado. El carácter de Cristo será la ropa de aquellos que operan en la construcción del edificio de Dios.

Algunos de sus contemporáneos surgieron rápidamente en el escenario ministerial, utilizando la política y la autopromoción; comparados a estos, el ministerio de aquellos hermanos parece estancado. Tales personas son llevadas adelante, por su propia cuenta. Sin embargo perciben que tendrían que echar mano del compromiso y del carácter de Cristo, calidades ya obtenidas, y deciden que el riesgo es muy alto para tal empresa.

Esa espera en Dios permite que el Maestro de Obras lance un buen y sólido fundamento sobre la Roca. Hay muchos obreros buscando a Dios de todo corazón y, aparentemente, nada está aconteciendo con ellos.

Se encuentran en el desierto, enfrentando la aridez y la sequedad mientras observan aquellos obreros que se auto-promueven a través de medios electrónicos y de otros medios seculares. Y sin embargo, Dios les prohíbe de edificar usando tales métodos. Por qué? Porque el propio Dios es quien les prepara un sólido fundamento.

Por otro lado, hay aquellos a quién Dios no llamó por tiempo integral para el ministerio, pero recibieron de Dios un sueño. Indagan sobre como el sueño se cumplirá. El tiempo va pasando, y la posibilidad de que el sueño se haga realidad se desvanece como la neblina con el calor del sol. En este lugar seco, en este tiempo de desierto, Dios está separando a los que en él esperan, de aquellos que construyen con las herramientas humanas y de los "programas" rápidos.

Llegará el día cuando los que esperan en el Señor, y en su venida al templo, recibirán la justa preeminencia. Es Dios quien dice: "He de aprovechar el tiempo determinado; he de juzgar rectamente... Porque no es del Oriente, no es del Occidente, ni del desierto que viene el auxilio. Dios es el juez; a uno abate, a otro exalta" (Sal 75:2, 6, 7).

Existen dos tipos de ministerio: el ministerio tipo Ismael y el de Isaac. Cuál es la diferencia entre los dos?

El ministerio Ismael nace de la necesidad y es generado en la carne.

El ministerio Isaac nace del llamamiento y es generado en el Espíritu.

Ambos surgieron de la promesa o del llamamiento de Dios. Déjeme explicar. Dios prometió a Abraham que tendría un hijo. Un hijo generado por el propio Abraham. Dios nada habló acerca del papel que Sarai, su esposa estéril, desempeñaría en el proceso.

Después de once años de espera por el hijo, Sarai tuvo una idea brillante. "Soy estéril y ya pasé de la edad de generar hijos. Usted aún está en plena forma; si se tardas, ni aún usted conseguirá generar un hijo.

Usted sabe, la fe sin obras es muerta! Entonces, acuéstese con mi sierva agar, embarácela y tendremos hijos a través de ella (paráfrasis de Génesis 16). La idea agradó a Abraham, y agar quedó embarazada de él, naciéndoles un niño, a quien pusieron el nombre de Ismael.

Dios miró todo aquello y dijo consigo aún: "Ellos creen que van a realizar mi promesa en la fuerza de la carne.

Ahora, sí! Voy a aguardar hasta que el aparato reproductor de Abraham ya no funcione, y ahí, sí, cumpliré mi promesa" (paráfrasis). Porque? Porque ninguna carne se gloriará en Dios. Así, trece años más tarde, y veinticuatro años después de haberle prometido un hijo (y nosotros nos desanimamos si nuestras oraciones no son respondidas al día siguiente), Dios dijo:

"Ahora que el aparato reproductor de Abraham ya no funciona (Romanos 4:19) y él ya está próximo a los cien años de edad, voy a cumplir la promesa de darle un hijo" (paráfrasis). Dios rejuveneció el sistema reproductivo de ambos y Sara concibió y dio a la luz Isaac.

Ismael andaba por la casa hace trece años cuando Isaac nació, y vivió algunos años más gozando de los beneficios de la familia de Abraham, mientras Isaac era niño. Sin embargo, llegó el día en que Ismael comenzó a pelear con Isaac.

Vea lo que aconteció:

"... Lo que había nacido según la carne perseguía a lo que nació según el Espíritu, así también ahora. Pero, que dice la

Escritura? echa fuera la esclava y su hijo, porque de modo alguno el hijo de la esclava será heredero con el hijo de la libre" (Gal 4:29, 30). El nacido de la carne, lo que surge como fruto de la necesidad, siempre perseguirá lo que es nacido del Espíritu.

Aún hoy, existen ministerios generados en agar cuyo fruto es Ismael. Son ministerios que surgen de la carne, aunque la promesa sea genuina. Son personas que no esperaron que Dios cumpliera sus promesas para con ellas y resolvieron actuar por cuenta propia.

No estoy refiriéndome a ministerios solamente, pero si a todo estilo de vida. Recuerde: la carne jamás podrá efectuar las promesas divinas! Si el proyecto nació de la carne, la provisión vendrá de la carne. Y eso generalmente es hecho a través de manipulación y control. Es aquí que las personas buscan el poder y juguetean con las emociones del prójimo a fin de obtener algún resultado. De un momento a otro, usted es responsable por el éxito o derrota de tal ministerio, dependiendo de su reacción. Usted se ve envuelto en una trama de legalismo y exigencias.

Aunque nos refiramos al ministerio, quiero dejar claro que eso no ocurre sólo con los obreros aquí descritos; se aplica también a cualquier cosa creada en la fuerza de la carne. Por otro lado, lo que es nacido del Espíritu entiende que nada hizo para influir en la formación y reconoce que nada puede hacer, ni dar el crecimiento por sus propias fuerzas.

Dios se hace responsable, y sobre Él viene la presión de hacer crecer lo que Él generó! Cuando Isaac nació, Ismael tenía una posición privilegiada en la casa. Examinando la historia, pude percibir que el ministerio de Ismael siempre surge antes del ministerio Isaac.

Usted tiene que resistir a la tentación de generar en la carne, lo que Dios prometió generar en el Espíritu. Recuerde el texto bíblico: "echa fuera la esclava y su hijo, porque de ningún modo el hijo de la esclava será heredero con el hijo de la libre".

Llegará el día cuando el Señor vendrá a su templo, diciendo: "Fuera con los ministerios de la carne! Ningún ministerio nacido del esfuerzo humano puede heredar con el ministerio de la promesa." Aunque estén fructificando, Dios dirá: "Lancen fuera!" Porque? Para que ninguna carne se gloríe en la presencia de Dios!

Cuando el juicio de Dios llegue, separando lo precioso de lo vil, si una parte de su vida o de su ministerio se haya que ha sido construido en la fuerza de su capacidad y otra en la fuerza del Espíritu, solamente la parte edificada por el Espíritu permanecerá. Si alguien construye su vida o su ministerio utilizando métodos humanos y autopromoción, nada de lo que edificó permanecerá. Será salvo como por el fuego. Solamente permanecerá lo que nació de la promesa y fue generado por el Espíritu Santo!

 Victoria en el Desierto - John Bevere

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