Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


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2 de julio de 2018

EL EJEMPLO DE CRISTO VIVIDO POR LOS APOSTOLES


Davis y Clark

La oración es primeramente y más que nada una actitud del corazón. Por esta razón las oraciones registradas en el Nuevo Testamento son excepcionales; en ellas se revela la actitud del corazón de los creyentes del primer siglo, reflejando la forma en que ellos se relacionaban con Dios y entre ellos mismos. En Hechos 4:23-30 encontramos una de esas oraciones que revela una actitud de humildad que es raramente vista en la iglesia moderna de estos días. Pedro y Juan fueron recientemente liberados de la prisión local donde fueron confinados por los líderes judíos por haber tenido parte en la sanidad del hombre cojo en la puerta La Hermosa. Después de ser liberados, fueron directo a sus compañeros y contaron todo lo que los principales sacerdotes y ancianos les habían dicho. Después de oír las noticias de las amenazas de castigar a todos lo que predicasen el nombre de Jesús, los hermanos alzaron unánimes la voz a Dios y dijeron:

«Señor, tú que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, tú que has dicho por el Espíritu Santo, por boca de nuestro padre David, tu siervo: ¿A qué esta agitación de las naciones, estos vanos proyectos de los pueblos? Se han presentado los reyes de la tierra y los magistrados se han aliado contra el Señor y contra su Ungido. «Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido, para realizar lo que en tu poder y en tu sabiduría habías predeterminado que sucediera. Y ahora, Señor, ten en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos que puedan predicar tu Palabra con toda valentía, extendiendo tu mano para realizar curaciones, señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús.» (Hch. 4:23-30 Biblia de Jerusalén – el énfasis es nuestro)

PEDRO, EL PROTOTIPO DE PIEDRA VIVA


Davis y Clark

Pedro no fue el fundamento como algunos enseñan, sino que el nombre Pedro es representativo de la clase de material de edificación (piedras vivas) que Cristo ha escogido y aun escoge usar en Su edificio. El nombre Pedro también representa el principio de los pilares acabados en el templo de Dios sobre el cual están escritos el nombre de Dios y el nombre de la ciudad de Dios (Ap. 3:12). El templo del AT no fue el tipo manifestado tanto de la iglesia de Cristo como el de la Jerusalén celestial. Vemos en su edificación el acabado de las piedras individuales antes que empiece la silenciosa construcción. Esto es altamente significativo.

Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro.” (1 Re. 6:7)
El proceso de acabado representa nuestra conformidad a Cristo. El acabado es típico de los medios y caminos por los que Dios forma a su Hijo en nosotros. Representa a nuestro ser moldeado conforme a la Piedra Principal. Habla de las circunstancias en la cual nuestros bordes ásperos, salientes, y sin forma, son golpeados. Todo lo que se hace en el acabado se hace teniendo en mente a la Piedra Principal. Ahí es donde tomamos Su forma, Su semejanza. Cada piedra es cortada para juntarse a El y cada uno, empalme con empalme, juntura con juntura, encajando, uniéndose todos en su conjunto.

1 de julio de 2018

DE SIMON A PEDRO


Davis y Clark 

Cuando Jesús conoció por primera vez a simón, él vio más allá de su exterior de pescador rudo e impetuoso y le dio un nombre que fonéticamente describe la transformación o conversión que Dios había pre ordenado para la vida de Simón. Nunca habiendo conocido antes a Simón, “…mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro [o piedra]) (Jn. 1:42). ¿Hay algo que esté fuera de lo ordinario en esto? Pruebe esto: camine hacia un completo extraño en la calle y cámbiele su nombre. Vea que pasa.

Si bien esto es inusual para el hombre, es normal para Dios. Cuando Dios da un nuevo nombre a una persona, la fe está obrando, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Otro ejemplo fue cuando El habló a Abraham con respecto a la esterilidad de Sarai. Al cambiarle su nombre a Sara, allí estaba la promesa de la fertilidad (Gen. 17:15). Dios vio a Abraham en Abram, Sara en Sarai, Israel en Jacob y ahora Jesús vio a Pedro en Simón. El principio involucrado cuando Cristo da a Simón el nombre de Pedro (una piedra) es el principio por el cual Cristo edifica su Iglesia.

En el Hebreo, el cambio de un nombre implica un cambio de su carácter y posición. Habla de destino y promesa. De esta manera se daban cuidadosamente y a menudo nombres en plegarias siguiendo las órdenes de Dios mismo. Este fue el caso de Jesús. “Y será llamado Jesús (Yeshua-salvador), porque el salvará…”

26 de abril de 2016

QUE ES EL JUZGAR?


Davis y Clark

Dios ha puesto límites en todas las relaciones; límites los cuales ni aún El va a traspasar. Cuando cruzamos esas líneas nos volvemos intrusos y violadores infringiendo los derechos y responsabilidades de otros. En términos simples, juzgar es usurpar  la incorrecta incautación o ejercicio de autoridad o privilegio, que pertenece a otro.

En Romanos 14 Pablo muestra una cuidadosa reverencia hacia estas limitaciones puestas por Dios y exhorta al resto de la comunidad de creyentes a hacer lo mismo. El siguiente pasaje revela muchas de estas limitaciones:

¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. (Rom. 14:4)
Se cree comúnmente que el juzgar al cual Pablo se refiere es la de un creyente criticando a otro. Este punto de ver simplista de ninguna manera captura el significado que Pablo estaba trasmitiendo a estos creyentes Romanos. La palabra griega para Juzgar es krino, la cual implica mucho más que criticismo. Krino habla de la disposición de entrometerse, de aquellos que se inmiscuyen en asuntos más allá de su esfera de responsabilidad. Thayer da la siguiente definición: “krino… mandar, gobernar, presidir con el poder de dictar decisiones judiciales, porque era la prerrogativa de reyes y gobernantes el emitir juicios.” Vamos a usar esta definición en el pasaje arriba mencionado.

24 de abril de 2016

JESUS CONTRA LA JERARQUÍA = HERMANOS


Davis y Clark

La palabra griega para hermano en el pasaje de arriba es adelphos, el cual significa “el vientre” o más bien “del mismo vientre”. Era el saludo de los iguales. Su equivalente en español es hermano. Ahora, si eso no habla de igualdad, ¿qué hace? Cada momento en que un niño en una familia trata de ponerse por encima y ordenar a los otros niños, la cosa se pone fea. Mucha de la tensión en la Iglesia hoy en día es causada por este mismo asunto. La Biblia en inglés La Nueva Traducción Viviente le pega directamente en el clavo cuando traduce las palabras de Jesús: “No dejen que jamás nadie los llame Rabí, porque ustedes tienen solo un maestro, y todos ustedes están en el mismo nivel como hermanos y hermanas”. (Mat. 23:8)

La razón primaria por la cual no debemos tomar para nosotros mismos títulos honoríficos es porque los mismos ya fueron tomados. Jesús ya ocupó los cargos de Rabí, Amo, y Maestro, y el titulo Padre pertenece a Dios mismo. Otro titulo que pertenece a Dios es Reverendo. Se encuentra solamente una vez en la Biblia en el Salmo 111:9 . Hay solo “…un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Ef. 4:5-6). Hay solo una Cabeza sobre un solo cuerpo con cada miembro respondiendo a Sus deseos (Ef. 4:15-16). Cualquier intento de ejercer dominio sobre otros cristianos suplanta la autoridad de ese Uno. Colocarse como rabí, maestro, padre, pastor, sacerdote, obispo, cardenal, o papa, es colocarse uno mismo en oposición a ese Uno.

23 de abril de 2016

TODOS VOSOTROS SOIS HERMANOS


Davis y Clark 

Los fariseos querían ser vistos de los hombres. Ellos alargaban sus filacterias (cajitas de oraciones con versículos de la escritura adentro que eran llevadas en sus frentes y brazo izquierdo) como una muestra de piedad. Ellos también extendían los flecos de los bordes de sus mantos, de modo a atraer la atención de los hombres. Amaban el sentarse en la mesa principal en las fiestas y en lo lugares principales en las sinagogas. Ellos hacían tocar una trompeta en plazas para llamar la atención de todos cuando ellos iban a dar una limosna a algún mendigo.

Amaban las salutaciones que recibían en las calles, “Rabí, Rabí, Padre, Maestro”. Rabí era un titulo de dignidad no como muchos usan en el Cristianismo en estos días. Era uno de los títulos usados por los judíos para crear una jerarquía escolástica y colocar a sus maestros como distintos y superiores, nacido de la creencia de que esa posición conllevaba atribuciones especiales de poder y lugar. Sus actitudes de superioridad, acentuada por sus brillantes mantos y títulos honoríficos, los distinguían como el magnífico plumaje azul/verde y la larga cola de plumas del importante pavo real. Y a esta arrogante muestra de piedad nuestro Señor dio una advertencia:


“Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”. (Mat. 23:4-12)

Yo Pues os Asigno un Reino - Davis y Clark 

POR CAUSA DE LOS ANGELES


Davis y Clark 

1 Cor. 11 es uno de los pasajes favoritos de aquellos que enseñan “cobertura” o sumisión al autoritarismo cristiano. Ahí encontramos estas palabras en particular: “…y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”.

Si bien este pasaje se aplica a la mujer, el principio se aplica tanto al hombre como a la mujer porque Cristo es el Hombre y la iglesia es la Mujer. Pablo empieza por contarnos el propósito original o primer estado para el cual la mujer fue creada. Ella fue creada para ser ayuda idónea al hombre. Por esta causa ella debía tener el poder o la autoridad de su marido sobre su cabeza. Y no, no estamos hablando de una mujer teniendo un velo sobre su cabeza en la iglesia. 

Queremos traer su atención a la frase “por causa de los ángeles”. Es una advertencia y recordatorio para nosotros de lo que le pasó a Lucifer cuando él no guardó su primer estado sino que en vez de eso el vio la forma de ponerse por encima de otros.

6 de diciembre de 2014

ORGULLO: BUSCANDO EL LUGAR MAS PROMINENTE


Davis y Clark
     
Jacques Ellul nos da la causa principal del conflicto y perversión en la creación de Dios. “Todas las maldades del mundo proceden de hacernos a nosotros mismos el Creador. En un extraño acto al revés, el hombre a menudo sirve a la criatura en vez de al Creador.”

Dios creó cada criatura viviente para que humildemente more dentro de ciertos límites. Cuando esos límites son rotos, resulta en orgullo. Donde hay orgullo, pronto aparecen la perversión y la rebelión. Lucifer es un ejemplo clásico de esto. El no estaba contento de estar dentro de los límites de su primer estado, y por eso levantó sus ambiciosos ojos hacia el trono de Dios, diciendo en su corazón, “en el monte del testimonio me sentaré… seré semejante al Altísimo” (Is. 14:12-15). Judas describe este evento con las siguientes palabras: “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día…” (Jud. 1:6).

La palabra griega que se traduce como “su propia morada” es arche. “un comienzo.” Habla del origen o del propósito original para el cual fuimos creados. Humildad es pues vivir dentro de los lugares que Dios no ha habilitado, nuestra primera morada. En el momento en que buscamos ser menos o más que esto, dejamos de ser criaturas y empezamos a caminar en orgullo, rebelándonos contra nuestro Creador. Esta es la esencia de la tentación en el Edén.

5 de diciembre de 2014

POR CAUSA DE LOS ANGELES


Davis y Clark

1 Cor. 11 es uno de los pasajes favoritos de aquellos que enseñan “cobertura” o sumisión al autoritarismo cristiano. Ahí encontramos estas palabras en particular: “…y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”.

Si bien este pasaje se aplica a la mujer, el principio se aplica tanto al hombre como a la mujer porque Cristo es el Hombre y la iglesia es la Mujer. Pablo empieza por contarnos el propósito original o primer estado para el cual la mujer fue creada. Ella fue creada para ser ayuda idónea al hombre. Por esta causa ella debía tener el poder o la autoridad de su marido sobre su cabeza. Y no, no estamos hablando de una mujer teniendo un velo sobre su cabeza en la iglesia. Queremos traer su atención a la frase “por causa de los ángeles”. Es una advertencia y recordatorio para nosotros de lo que le pasó a Lucifer cuando él no guardó su primer estado sino que en vez de eso el vio la forma de ponerse por encima de otros.

EL LUGAR MAS BAJO, NUESTRO PRIMER ESTADO


Davis y Clark

Cualquiera que lea los evangelios notará que Jesús repetidamente advirtió, “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mat. 23:12, Luc. 18:14). En este ejemplo, encontramos aun otra parte de la verdad que revela la naturaleza y autoridad del reino que Cristo confirió a sus discípulos.

Jesús fue invitado a comer a la casa de unos de los Jefes de los Fariseos. El notó como los otros invitados elegían los lugares de honor cerca de la cabecera de la mesa, así que el les narró una parábola. “Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido” (Luc. 14:8-11)

Jesús no solo estaba enseñando etiquetas de fiestas sociales. El estaba enseñando una regla de vida más segura e inalterable que la ley de los Medos y los Persas. Sin excepción, cualquiera, en cada ocasión que se exalte a si mismo, será, degradado sin remedio. Y cualquiera que se degrade a sí mismo, será, sin esfuerzo, exaltado. Este es un precepto universal e inmutable del reino de Dios.

3 de diciembre de 2014

EL CAMINO DE LA ABUNDANCIA DE FRUTOS Y AUTORIDAD


Davis y Clark 

Era el tiempo de la Pascua y ciertos griegos fueron a Jerusalén para adorar. Oyeron acerca de Jesús y vinieron a Felipe diciendo: “Queremos ver a Jesús”. Felipe se lo dijo a Andrés, y estos fueron y se lo dijeron a Jesús.

Después de oír esto, Jesús dijo algo que parecía completamente fuera de lugar, “Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”.

No hay nada en la narrativa de los evangelios que indique que Jesús se tomó el tiempo de ver a estos Gentiles. ¿No había El oído su petición? Si, pero El sabía que el mundo Gentil no podía verlo hasta que El, como un grano de trigo, cayera en la tierra y muriera llevando muchos hijos a la gloria (Heb. 2:10-11). El pacto que Dios hizo con Abraham, a través del cual los gentiles serian bendecidos, dependía completamente de este sacrificio. Sin la cruz, la revelación del misterio que fue escondido desde la creación del mundo, quedaría oculto al mundo de los gentiles (Rom. 16:25). Vemos entonces que la cruz es el centro de los propósitos de Dios.

Después de esto Jesús dirigió su atención hacia sus discípulos, quienes le habían seguido fielmente pero no tenían idea del camino que les esperaba por delante. Ellos claramente no habían entendido como el principio del grano de trigo, que era un principio de vida y de abundancia de frutos, se aplicaría a ellos. Jesús explicó: “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará”.

8 de noviembre de 2014

LA CRUZ, VICTORIA Y AUTORIDAD Colosenses 2:14-15


Davis y Clark

Históricamente, cuando un rey vencía a otro, el rey victorioso desfilaba por las calles llevando consigo desnudo al rey derrotado. Hay una simple lección que podemos aprender de esto: la autoridad pertenece al victorioso. De la misma manera, el señorío y autoridad de Cristo están directamente relacionados a Su victoria. Su autoridad no fue heredada sino que fue ganada por humildad, servidumbre y suprema obediencia al Padre. Debido a su obediencia, Dios dio a Jesús completa autoridad; el nombre sobre todo nombre. Ante este Nombre toda rodilla se doblará. Jesús no podría haber sido Señor si no hubiera vencido. Fue la forma en que Jesús conquistó lo que estableció, su victoria separada de todas las demás, y en Su conquista está el secreto de la autoridad de Su reino.

En absoluto desafío a la lógica humana, Jesús conquistó el mundo muriendo por él. Jesús vino como un siervo y dio su vida por el mundo, y haciendo esto, llevó cautiva la cautividad. Jesús no hizo nada a través de luchas ni vanagloria. Desde su humilde nacimiento hasta el mismo sepulcro, El se despojó a sí mismo. ¡Esta es la victoria que vence al mundo! ¡Esta es la verdadera vida Cristiana! ¡Este es el reino que Cristo le confiere a usted! No hay otro. Aquellos que trepan por otros medios, son ladrones y salteadores en el cuerpo de Cristo. (Jn 10:1)

A diferencia de los reyes de la tierra que conquistan por poder y dominación, Jesús desarmo a principados y poderes, triunfando sobre ellos a través de la cruz.

“…[Cristo} anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” (Col. 2”14-15)

La palabra griega traducida despojando (apekduomai) en este pasaje, significa “despojarse completamente uno mismo”.

6 de noviembre de 2014

LA NATURALEZA DEL LOBO


Davis y Clark

¿Cuál es la naturaleza del lobo? ¿Cómo caza él a las ovejas? Primero trata de separar a las ovejas del Pastor (Cristo) y llevarlas hacia sí mismo. Pablo advirtió que estos lobos hablarían cosas perversas con un propósito en mente: arrastrar tras de si a los discípulos. Entre estas cosas perversas que fueron enseñadas estaba con toda seguridad una distorsionada justificación de procedimientos típicos de los lobos, tales como sucesión apostólica, sumisión a ellos mismos, y advertencias de estar separados del resto de la iglesia (ver 3 Jn 9-11). La mayoría olvidó las exhortaciones de Pedro “…no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey”. (1 Pe. 5:3), y abrazaron completamente las enseñanzas perversas de los lobos.

No pasó mucho tiempo y estos perros salvajes enseñaron la perversa noción de que eran los únicos representantes de Cristo y como tales eran Cristo en la tierra y que el pueblo debía recibir cada palabra de ellos como palabras de Cristo hacia ellos. Insistieron en que sus edictos eran superiores a las escrituras y que debían ser obedecidas sin cuestionamientos. Este es el legado de los lobos que ha sido trasmitido a cada generación desde ese entonces, incluyendo la nuestra. Líderes piadosos quienes han visto a través de este engaño no tratan de alejar a los discípulos hacia ellos mismos. Ellos no quieren ser la voz y la conciencia de la herencia de Dios. Ellos solo quieren hacer discípulos de Cristo, que oigan Su voz, enseñados directamente por el Espíritu Santo.

Jesús habló de esto:
“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí”. (Jn 6:44-45)

La prueba de todas las enseñanzas es esta: ¿Nos lleva esta enseñanza a Jesús? Si somos enseñados de Dios seremos guiados a Jesús. Si somos enseñados de los hombres, nos congregaremos alrededor de ellos. Esto es lo que Jesús está diciendo aquí, ¿no es cierto? Todas las enseñanzas que vienen del Padre tienen una finalidad en vista, llevar al oyente a Cristo. Cualquier otra cosa fuera de esto es perverso. Aquellos que son enseñados de Dios no se sujetan bajo el dominio de los lobos religiosos quienes buscan con cada palabra que dicen ganar un seguidor de cultos, a los cuales a menudo ellos se refieren como “mi oveja”, “mi rebaño”, y a la reunión de ellos como “mi iglesia”.

5 de noviembre de 2014

LA TENDENCIA HUMANA HACIA LA IRRESPONSABILIDAD


Davis y Clark

Reconozca que usted ha rechazado el gobierno de Dios sobre su vida por su preferencia a los gobiernos humanos (vea 1ª Sam. 8:19-20). Sepa que con toda probabilidad, abdicó de las responsabilidades que Dios le dio al hombre por un deseo desordenado de recibir aprobación y aceptación de los hombres. Pregunte al Padre si esto es cierto con respecto a usted.

Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz”. ¿Oye usted su voz? Si no la oye, no se conforme con nada menos. Enciérrese solo con Dios, solo usted y El solos, hasta que usted oiga del cielo directamente.
Muchos cristianos no oyen la voz de Cristo debido al ruido religioso que hay alrededor suyo. Y si están buscándole a El, están buscando en todos los lugares equivocados. Avivamientos, grandes oradores, seminarios, reuniones especiales, clases de entrenamiento de élites, y, desde luego, antes que me olvide, de las escuelas bíblicas. Retiros de jóvenes, retiros de adultos, retiros, retiros. Ellos están en medio de toda actividad religiosa en la ciudad, y planeando unas cuántas propias..

Pero así como fue con Elías, el SEÑOR no estaba en el poderoso viento, si bien el mismo “rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová…”. Tampoco el SEÑOR estaba en el terremoto o en el fuego. Pero Elías oyó un silbido [susurro] apacible y delicado (1Reyes 19:11-13) El susurro no se puede oír en el alboroto y en el tornado creado por el aletear de nuestras propias alas. Su voz no puede ser oída sobre el sonido del terremoto. No va a hallarse en las chispas, fuego, y humo de la religión.
Oh querido cristiano, póstrese sobre su rostro y no se levante hasta que oiga a Dios directamente. Espere en El, resistiendo la tentación de correr al hombre por la respuesta, y usted volará con las alas del aguila. Vale la pena su tiempo de esperar en el Señor.
Isaías 40:31 “…pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
Venga sin temor ante el trono de Dios.

Hebreos 4:16 - Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Jesús ha comprado el derecho de acceso directo por nosotros. Podemos entrar por medio de Su sangre, y Sus méritos; no por los nuestros. Es la responsabilidad de todo creyente el aproximarse a Dios como intercesores por ellos mismos y por otros.

1 Cor. 2:2 - Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.
1 Co. 3:11 - Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
2 Co. 13:5 - Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
Ef. 4:21 - …si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
Fil. 1:6 - …estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

 Reemplazando a Jesús - Davis y Clark

LA REGLA DE ACCIÓN DE CRISTO


Davis y Clark

Gálatas 6:2-3, Filipenses 2:2-8

En Gálatas 6:2-3 leemos las siguientes palabras: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, así mismo se engaña”. En esta oportunidad, la palabra ley no se refiere a la Ley Mosaica, sino que significa una regla de acción. La ley de Cristo es humildad y servidumbre. Pablo contrasta la regla de acción de Cristo contra el orgullo y el engañarse a uno mismo. Cualquiera que se engaña a sí mismo pensando que es algo, no siendo nada, no está cumpliendo la ley de Cristo, sino que se está levantando en un espíritu que es contrario al Espíritu de Cristo, el cual es el espíritu del anticristo.

Pablo exhortaba, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”. (Rom. 12:2-5)

¿Qué quiere decir pensar con cordura? ¿Alguna vez ha estado usted cerca de un borracho? Después de haber bebido bastante, ellos se convierten en dioses virtuales. Algunos piensan que sus habilidades intelectuales superan a los de Einstein. Otros cuentan historias de guerra, poniéndose ellos como los héroes quienes solos ganaron la Segunda Guerra Mundial. Algunos piensan que son invencibles y que pueden vencer al más grande de los hombres.

4 de noviembre de 2014

DE OBRAS MUERTAS A CRISTO EN USTEDES


Davis y Clark

Arrepentimiento simplemente significa darse vuelta y volverse en dirección contraria. Dejar una cosa y agarrar otra. El arrepentimiento de obras muertas no es nada más que volverse de la religión muerta – la forma de piedad sin fuerza alguna – al Dios viviente. No es cambiar la religión por Cristo. Es dejar el culto voluntario que se basa puramente en las disciplinas rudimentarias de la carne, y abrazar a la Persona quien es en Si Mismo la salvación. Es conocer a Cristo como nuestro todo en todo. Es entender que la sabiduría no es “algo”. Es Jesús. Justicia no es “algo”. Es EL. La redención no es “algo”. Es la unión a la persona de Jesucristo.

Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor. (1 Co. 1:30-31)
La religión es usted viviendo para Dios; Cristianismo es Cristo viviendo en y a través suyo. La religión es el hombre trabajando para Dios; Cristianismo es Dios trabajando en nosotros en el querer y en el hacer. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gál. 2:20) Somos llevados cautivos y engañados cuando somos hechizados para apartarnos de la realidad de Cristo viviendo en y a través de nosotros; de haber sido El Mismo nuestra vida, nos desviamos a un sistemático y litúrgico intento de merecer la vida debido a nuestro hacer.
Jesús, dando una mirada profética al futuro, pudo ver el estado de aquellos que se negarían a cambiar su religión por el conocimiento de El Mismo.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mat. 7:22)
 La respuesta del Señor a estos hombres/mujeres que debido al estándar de estos días serían considerados como gigantes espirituales, es chocante. Ellos estuvieron involucrados en la obra del Señor..

¡ ES TIEMPO DE ARREPENTIMIENTO !


Davis y Clark

Es posible que pienses que tuvimos que desenterrar mucho para encontrar ejemplos de hombres y mujeres que hacen mercadería del pueblo de Dios hoy día. Si utilizas un buen motor de búsqueda como  www.google.com, e introduces frases como “fraudes de iglesia” o “estafas de iglesia”, podrás echar un buen vistazo al soborno y la codicia que existen hoy en las iglesias cristianas. Una de las razones por las que estos charlatanes pueden continuar por ahí sin reproche alguno es por causa de la norma sectaria de “no hables” que ha sido adoptada por la cristiandad hoy día.

Hemos sido inundados con enseñanzas sobre los males de hablar negativamente, y esto especialmente de los líderes. Consecuentemente, nadie habla en absoluto. ¿A quien protege esto sino a los transgresores de la cumbre? ¡Es tiempo de hablar! ¡Es tiempo de arrepentirse!

Los que se consuelan a si mismos acusándonos de ser críticos y llenos de amargura, necesitan comprender que estamos tan seguros como lo hemos estado siempre, que esto es una advertencia del Señor. Aún más, estamos igualmente seguros de que viene un juicio a los líderes de las iglesias que hacen mercadería del pueblo de Dios.

El día lo revelará. Puede que estés sentado ahí pensando que no eres parte del problema, pero esta advertencia también es para ti. Estos mercaderes pronto estarán aullando por causa de sus salarios perdidos. Pero, ¿Sabías que eres responsable de tu mayordomía? No creas que puedes enviar ciegamente los preciosos recursos de Dios a cualquier ministerio y no ser responsable de cómo termina siendo gastado.

Puede que “Dios sea dueño del ganado en mil valles y que toda la riqueza sea suya”. Pero Su problema siempre ha sido con aquellos a quien Él ha dado mayordomía sobre tal riqueza. Jesús contó muchas parábolas respecto de nuestra responsabilidad en estos asuntos, porque todos somos mayordomos de lo que pertenece a Dios solamente. Os dejamos con las palabras que Tertuliano escribió a Fabio, en el siglo II, y deseamos que os lleguen al corazón.

“Manteneos puros para Cristo, Su virgen desposada; que nadie saque ganancia de ella” (De Fuga in  Persecutione)

Haran mercadería de vosotros - Davis y Clark

3 de noviembre de 2014

POR CAUSA DE LOS MISMOS EL CAMINO ES BLASFEMADO.


Davis y Clark

Antiguamente era una práctica común cuando un anciano pecaba, ser regañado delante de todos “para que los demás teman” (1ª Tim. 5:20). Incluso Pablo reprendió al apóstol Pedro en su cara por su hipocresía entre los creyentes gentiles, y después escribió sobre el tema a las iglesias. Todo se hacia en la Luz y los que amaban la Luz venían a ella “para que sus obras fueran reveladas, que habían sido hechas en Dios”(Juan 3:21).

Normalmente tenemos mucho cuidado de no mencionar nombres cuando hablamos de los fracasos del sistema religioso de hoy día, pero el mundo no tiene tanta misericordia. De hecho, el mundo está siempre dispuesto a sacar los fracasos y los abusos de los ministerios cristianos hoy día, fracasos que son muy fáciles de ver.

¿No tienen derecho a juzgarnos? Nosotros afirmamos tener lo que ellos necesitan, de manera que, ¿no tienen ellos derecho a criticar el producto—a examinar el fruto que produce este árbol antes de darle un bocado? Nos guste o no, esto es exactamente lo que están haciendo.

Últimamente la cristiandad ha sido  pesada en la balanza y ha sido hallada escasa. El comportamiento de ciertos líderes cristianos ha servido de ocasión para blasfemar el evangelio.

Jesús advirtió que cuando la sal perdiera su sabor, valdría solo para ser pisoteada bajo los pies de los hombres. La iglesia visible ha perdido su sal.

Harán Mercadería de Vosotros - Davis y Clark

4 de septiembre de 2013

OTRO EVANGELIO


Davis y Clark

Transformándose (disfrazándose) ellos mismos.
Encontramos ciertas palabras y frases claves dentro de las cartas de Pablo, las cuales revelan la naturaleza de este otro evangelio. Refiriéndose a aquellos falsos apóstoles quienes predicaban este otro evangelio, Pablo declara lo siguiente: “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan [se transforman] como apóstoles de Cristo” (2 Cor. 11:13)

La diferencia entre la religión y el cristianismo es ¿Quién está haciendo la transformación? La religión depende de la disciplina de la voluntad para cambiar. Pablo lo llamaba culto voluntario, implicando que eso se originaba en la voluntad del hombre. Pero en el verdadero Cristianismo, el cambio es el resultado del Espíritu de Dios conformándonos a la semejanza de su Hijo.

Pablo puso a prueba a los creyentes de Galacia con esta pregunta: “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?” Ellos habían sido hechizados a aceptar “una apariencia de piedad, pero negaban la eficacia de ella” (2 Tim. 3:5). La religión es movida por el poder del hombre, no por el poder de Dios.

“…estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo…” (Fil. 1:6)

LOS POSTREROS SERÁN LOS PRIMEROS (Mateo 19:30)


Davis y Clark
El maestro de grado de la escuela, calmadamente mira como los niños se peleaban para llegar al frente de la línea para el almuerzo. Cuando los niños físicamente mas fuertes habían terminado su carrera de toros hacia el frente, y los codazos y empujones cesaron en la línea, dijo “¡Ahora quiero que todos se den la vuelta!” Aquellos que estaban al final de la línea estaban ahora al frente y fueron servidos primeros. Esta pequeña historia describe perfectamente el orden del reino. El Señor de la viña recompensa a sus labrados, “empezando por los últimos hacia los primeros” (Mat. 20:8).

Los ultimos serán los primeros, y los primeros, ultimos. El camino hacia arriba es hacia abajo, y el camino hacia abajo es hacia arriba. La punta del montón es la base de la pila. Aquellos que son considerados los prominentes, los que lideran bajo un modelo de autoridad jerárquica al frente de la línea aquí en la tierra, van a ser considerados los últimos en el cielo. “De cierto os digo, que ya tienen su recompensa.”
En su épica obra, “La Vida y Tiempos de Jesús el Mesías”, Alfred Edersheim escribió:

“En el mundo el reinado se basa en supremacía y señorío, y el título de Benefactor acompaña el dominio del poder. Pero en la Iglesia, el ‘mayor’ no deberá ejercer señorío, sino volverse el menor y el más joven [lo último refiriéndose a las circunstancia de que la edad próxima al comienzo del aprendizaje era considerada entre los judíos como un reclamo de distinción y búsqueda de puestos prominentes] mientras que en ese que tenga la autoridad de ser llamado Benefactor, la relación va a ser a la inversa, y ése que sirve será el jefe. Humildad de olvidarse de uno mismo en vez de gloria mundana, servir en vez de mandar: ése seria el titulo de grandeza y de autoridad en la Iglesia.”

Yo Pues os asigno un Reino - Davis y Clark

"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry