Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


20 de febrero de 2011

AFLICCIONES PRESENTES


C. H. Spurgeon

Bastante te he afligido; no te afligiré
ya más.
Nahúm 1:12

Las aflicciones tienen sus límites. Dios las envía, y cuando le place las retira.

Suspiras diciendo: ¿cuándo llegará el fin? Acuérdate de que tus penas ciertamente desaparecerán algún día: cuando termine ésta, nuestra vida terrenal.

Mientras tanto, esperemos en silencio y acatemos con paciencia la voluntad del Señor hasta que venga. Entre tanto, nuestro Padre Celestial aparta la vara de su castigo cuando ya se han cumplido sobre nosotros sus designios.

Cuando con su látigo haya arrojado todas nuestras locuras, cesarán los azotes.

Y si la aflicción ha sido enviada para probarnos, con el fin de que nuestros corazones glorifiquen al Señor, estemos ciertos de que la prueba terminará tan pronto como Dios haya sido glorificado con el testimonio de nuestra fe.

Hemos de desear, pues, que no cese la aflicción hasta tanto que hayamos podido tributar a Dios toda la honra que podemos darle.

Tal vez hoy habrá bonanza. ¿Quién sabe si estas olas furiosas no se tornarán algún día en mar de vidrio y las aves marinas puedan posarse sobre su apacible superficie? Después de una larga tribulación se levanta el trillo de la era, y el trigo reposa en el granero.

Tal vez, al cabo de pocas horas, nuestro gozo sobrepujará nuestra pasada tristeza. Para el Señor no es difícil trocar la noche en día. El que amontona las nubes en el cielo puede también disiparlas. Cobremos ánimo. En adelante todo irá mejor, y anticipadamente entonemos un aleluya regocijado.

Libro de Cheques del Banco de la Fe – C.H. Spurgeon

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"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry