Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


9 de septiembre de 2012

LA GLORIA DE DIOS VIENE A SU TEMPLO

 
George Warnock

Pueblo de Dios, sigamos clamando para que Su gloria vuelva a Su Templo… para que Su Presencia vuelva a brillar en medio de nosotros. Pero amados, comprendamos las implicaciones de que la gloria de Dios vuelva a morar en medio de Su pueblo. Él puede bendecirnos desde el Cielo, y derramar Sus dones sobre nosotros en nuestra condición carnal. Pero cuando Él regrese en la plenitud de Su Presencia permanente en medio de nosotros, ES PARA SER NUESTRO CAPITÁN Y SEÑOR. Él viene a limpiar y purgar a Su pueblo. Viene a tomar el control. Y por tanto, tan deseable como pueda ser todo esto, comprendamos que es también algo muy temible.

Fue justo después de que la gloria del SEÑOR hubiera pasado por entre las huestes de Israel (en el poderoso bautismo de la nube), que Egipto fue repentinamente confrontado con los juicios de Dios. La gloria que era luz para el pueblo de Dios, repentinamente se volvió negra oscuridad al enemigo. Dios había dividido la luz de la oscuridad—para que el enemigo no se acercara al pueblo de Dios a lo largo de toda la noche.

Fue justo después de que la gloria del SEÑOR hubiera aparecido a la congregación en el desierto, y de que el fuego de Dios irrumpiera desde Su presencia para consumir la ofrenda quemada de Su pueblo…que Nadab y Abiú decidieron preparar una hoguera por sí mismos. “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño.” Inmediatamente fueron consumidos por el fuego devorador de la gloria de Dios. ( Lee Lev. 10:1-2).

Ahora bien, ¿qué era lo malo del incienso que habían ofrecido? ¿Es que no estaban haciéndolo delante del Señor? Pero esa no era la cuestión. Estaban haciendo algo que Dios no les había llevado a hacer… algo “que Él no les había ordenado” (v. 1). ¡Dios no lo había autorizado!

LA LEY DE JUBILEO EN CONTRASTE CON DANOS UN REY


Davis y Clark

Cuando Israel moraba en la tierra de la promesa después de haber sido juzgada por su pecado en el desierto, Dios puso leyes para asegurar que no se oprimirían unos a otros por medio de la mercadería (Levítico 25:14-17). Él les recordó, “La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo  (Levítico 25:23). Dios también instituyó el quincuagésimo año de Jubileo para asegurarse de que la mercadería no volvería a enraizarse en Israel.

Durante el quincuagésimo año, todas las propiedades eran devueltas y extinguidas las deudas para que todas las tribus pudieran otra vez tomar posesión de su heredad original. Dios quería que la asignación de tierras a las tribus dada por Él  originalmente, siempre fuera restaurada. Dios tomó un cuidado extremo en asegurarse que las necesidades de los pobres no fueran ignoradas y que nadie se aprovechara de ellos.

A pesar de todo, después de no mucho tiempo el pueblo vino al profeta Samuel y le pidieron un rey como las naciones paganas que había alrededor de ellos. Rechazaron al Dios del universo como Rey y quisieron a un mero hombre para que les gobernara. Las consecuencias trágicas pronto se cumplieron. Su rey restauró el camino de Caín Seis veces Dios les advirtió, “él [Saúl] quitará”. “Saúl os quitará vuestros hijos. Os quitará vuestras hijas. Os quitará vuestros campos y viñedos. Os quitará un décimo de la simiente. Os quitará a vuestros siervos y siervas además de un décimo de vuestros rebaños (Lee 1ª Samuel 8:11-19).

Dios quería que entendieran que el precio de su petición sería un terrible gravamen de impuestos y opresión. Nagas—la presión de un rey  humano—estaba al orden del día. Aquí vemos el primer ejemplo del diezmo obligatorio. Sucedió tal y como Dios había advertido. Pronto “se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu” en la cueva de Adulam, (1ª Samuel 22:2), donde también se escondía el verdadero ungido de Dios. Como Caín, Saúl estaba enojado de que Dios hubiera favorecido a alguien más que a él mismo, y deseó levantarse como Caín y matar a su hermano.

Muchos de los que hemos conocido esta unción de Dios en nuestras vidas hemos sentido este mismo espíritu y hemos visto esta clase de actos por parte de líderes con los que hemos tratado de tener comunión. Los que no son del espíritu de Caín y de Saúl, son marcados, y los que si son de ese espíritu saben que no somos de ellos.

 Haran Mercaderia de vosotros - Davis y Clark

NEGAR EL YO


Charles E. Newbold Jr.

Para ser un discípulo de Jesucristo, uno tiene que estar dispuesto a negar el Yo, tomar su cruz, y seguir a Jesús. Lucas 9:23. La negación del yo es la cruz que llevamos. El hombre viejo de la carne y de pecado tiene que ser considerado muerto. La vida sacrificada define el concepto del amor (ágape) del Nuevo Testamento.

Cuando vivimos de acuerdo con la carne, estamos viviendo para el Yo. A la inversa, cuando vivimos para el Yo, estamos viviendo conforme a la carne. Cuando vivimos conforme al Espíritu, llevamos el fruto del ágape. No hemos sido llamados a vivir para nosotros  mismos. Hemos sido llamados a entregar nuestras vidas a Cristo para que El pueda vivir Su vida de ágape a través de nosotros. No podemos ser la novia de Cristo y al mismo tiempo, vivir de forma egoísta en este mundo. O somos la novia, o estamos viviendo la vida de la ramera.

La vida centrada en el yo, es convertirnos en nuestro propio dios; por tanto, es idolatría.

Nos hacemos prostitutas espirituales cuando creamos algo y le damos nuestro corazón en lugar de al Señor Jesucristo. Eso es lo que los hombres han hecho con esta Cosa que llamamos iglesia. Han hecho a la iglesia en un sustituto de Jesús.  Muchos de los que son parte de estos sistemas de la iglesia ramera son creyentes genuinos que aman al Señor, pero  están desinformados y engañados. Sin querer, han entregado sus corazones a estas Cosas que llamamos iglesia. Dios nos ama a todos, pero aborrece nuestras idolatrías.

Juzga las palabras en este libro por ti mismo, y júzgate por estas palabras. Abre tu corazón al Espíritu Santo para que El pueda instruirte y dirigirte a Jesús. Espero revelarte el corazón de Padre Dios para que tu corazón te sea revelado a ti; para que te atrevas a enfrentarte a tus idolatrías, limpiar Su templo, de quién tú y yo somos, y regresar al Dios de vuestra salvación. La idolatría revelada en este libro no se refiere a “ellos” sino a cada uno de nosotros.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

LA MANIPULACION POR EL AMEN EN LAS IGLESIAS


Gabriel Guzman
     
Algo tan extendido en casi todas las iglesias. Cuando se pregunta, "¿Cuántos dicen Amén", se está presionando a la gente a expresar su acuerdo con lo dicho, reduciendo su posibilidad de discrepar o aun de asentir espontáneamente. Es una táctica para inducir asentimiento artificialmente. Hoy día "la cultura del Amén" está haciendo mucho daño a la iglesia. A veces uno ve en las congregaciones personas que dicen su "Amén" antes de que el predicador haya terminado la frase que está pronunciando, ¿como hacen para poder saber qué es lo que están afirmando con su Amén?.
     
     "Amén" es un signo de exclamación, y nunca debe ser una pregunta con signo de interrogación.

      Igualmente cuestionable es la costumbre de decir, "Repita después de mí" o "Diga a la persona que está a su lado" tal o cual cosa. Es tratar al público como a tontos, incapaces de pensar con cabeza propia. A veces llega hasta lo ridículo. Una vez oí a un predicador decir "Wow" y después "Repitan todos conmigo, Wow".

      En la misma categoría pondría "Den un buen aplauso para el Señor". Si vamos a aplaudir, o vamos a decir "Amén", debe nacer espontáneamente de nuestros corazones, no por manipulación ni por costumbre ciega.

      Muchas veces hoy día se emplea música de trasfondo durante el sermón o la invitación final para crear un ambiente o un "mood". Es manipulación. La respuesta debe nacer del poder de la palabra misma y del Espíritu Santo, no del talento del tecladista.

      Mucho se manipulan a la gente durante la invitación evangelística. Cantar que lleve a la emoción a la personas 10 veces es sugestión y manipulación. Muchos hasta dicen, "Levante su mano, nadie te está mirando, no le voy a pedir nada más", para decir después, "Ahora no yo sino el Espíritu Santo le pide a usted pasar adelante al altar", y así las personas fundamentan su fe en experiencias creadas por hombres.

1Co 2:5
para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.


      Col 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

      Efe 4:14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

 La Manipulacion en las Iglesias - Gabriel Guzman

SERMON XXVI SOBRE EL SERMON DE NUESTRO SEÑOR EN LA MONTAÑA (VI)


John Wesley

Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hom­bres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis mer­ced de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando pues ha­ces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser esti­mados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su re­compensa. Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquier­da lo que hace tu derecha; para que sea tu limosna en secre­to: y tu Padre que ve en secreto él te recompensará en pú­blico. Y cuando oras no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago. Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público. Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, an­tes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Ven­ga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano y perdóna­nos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Porque si perdonareis a los hom­bres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tam­poco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (Mateo 6:1-15).

1.     En el capítulo anterior describió nuestro Señor la re­ligión interior en sus varias formas. Nos mostró las diver­sas disposiciones del alma que constituyen el verdadero cristianismo; los temperamentos interiores que se contienen en esa “santidad, sin la cual nadie verá al Señor;” las afecciones que, cuando manan de su verdadera fuente, de una fe viva en Dios por medio de Jesucristo, son intrínseca y esencial­mente buenas, aceptables a Dios. En este capítulo pasa a mos­trar que todas nuestras acciones, aun las que por su natura­leza son indiferentes, pueden igualmente, por medio de una intención pura y santa, llegar a ser santas y buenas, aceptables a Dios. Declara abiertamente que cualquiera cosa que se ha­ga de otra manera, de nada vale para con Dios. Mientras que todas las obras exteriores que de este modo se consagran a Dios, son de gran valor en su presencia.

2.     Muestra la necesidad de esta pureza de intención, en primer lugar, respecto de aquellos actos que por lo general se consideran como religiosos, y los que en realidad lo son cuando se hacen con buen motivo. Algunos de estos actos llá­manse por lo común obras de piedad; los demás, obras de ca­ridad o de misericordia. Entre las de esta última clase men­ciona especialmente el dar limosna. Entre las de la primera, la oración y el ayuno. Pero las direcciones que da deben apli­carse igualmente a toda clase de obras, ya sean de caridad, ya de misericordia.

8 de septiembre de 2012

LA MANIPULACION POR LAS EMOCIONES EN LAS IGLESIAS

 
El Chantaje Emocional
 Si alguien te hace sentir culpable para sacar provecho de ello, si alguien te amenaza si no haces lo que te sugiere, si alguien te castiga o te ignora si no haces lo que te pide, eres victima del chantaje emocional.

El chantaje emocional es una técnica de manipulación psicológica que usa una persona o personas para lograr conseguir algo que desea.

Ud puede decir "si" o "no" o "lo pensaré". El chantajista emocional no sejara que ud piense demasiado,sino que decida en el momento y para eso utilizara diferentes tacticas para lograr que ud haga lo que el quiere que ud haga.
 
Chantaje emocional usando la culpabilidad ( Ud esta asi porque no dá para Dios)
Chantaje emocional usando el miedo ( El devorador destruira su vida,las maldiciones vendran)
     Chantaje emocional usando el cariño (si ud amara a Dios lo haría…)
     Chantaje emocional usando el "deber" (es tu deber hacer esto…o aquello)

     Chantaje emocional usando el dinero (Si ud dá tendrá mucho mas)

Algunas técnicas que usan los chantajistas emocionales
 La comparación negativa
El chantajista trata de debilitar a la persona, si una persona está insegura es más fácil de manipular. Usar la comparación negativa es una forma de menoscabar a las personas. Se usa una persona conocida a la que se le atribuye todas las cualidades
      Por ejemplo comparar a ud con las "conquistas materiales" que otra persona logró y que ud no consiguio nada todavia,La vida de esa persona con la suya,etc (intentando despertar la codicia en ud)
  
     Ud no tiene fe o no cree en Dios
     Tal vez ud está triste o pasando un mal momento,y eso lo lleva a aferrarse mas a Dios, pero el chantajista emocional se aprovechara de eso para manipular tus emociones diciendote que no crees en Dios o no tienes fe por el simple hecho de no hacer lo que el pastor (el chantajista emocional) te esta pidiendo

SOBRE EL SERMON DE NUESTRO SEÑOR EN LA MONTAÑA (V)


John Wesley
 
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las co­sas sean hechas. De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado gran­de en el reino de los cielos. Porque os digo, que si vuestra jus­ticia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos no entraréis en el reino de los cielos (Mateo 5: 17-20).

1.     Entre la multitud de reproches que se infirieron a Aquel que fue “despreciado y desechado entre los hombres,” no pudo faltar el de que era un maestro de novedades, el in­troductor de una nueva religión. Esto pudo afirmarse con tan­ta más apariencia de verdad, cuanto que muchas de las ex­presiones que usara no eran comunes entre los judíos, puesto que o no las usaban nunca, o si las usaban, no era con tanta fuerza o plenitud de sentido. Añádase a esto el hecho de que el adorar a Dios “en espíritu y en verdad,” debe parecer siem­pre una nueva religión a los que no conocen otra adoración sino la exterior, sólo “la apariencia de piedad.”

2.     Nada improbable es que algunos hayan tenido espe­ranzas de que así fuese—de que estaba aboliendo la religión antigua para introducir otra nueva, una que se alegrarían de que fuese una vía más fácil para entrar al cielo. Pero nues­tro Señor refuta con estas palabras tanto las esperanzas va­nas de los unos, como las calumnias infundadas de los otros.

Las consideraré en el orden en que se encuentran, to­mando un versículo por tema de cada una de las divisiones de mi discurso.

I.     1. “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir.”

Nuestro Señor, a la verdad, vino a destruir, a disolver y a abolir para siempre el ritual o la ley de las ceremonias, que contenía todos los preceptos y ordenanzas relativos a los an­tiguos sacrificios o al servicio del templo. Todos los apóstoles dan testimonio de esto; no sólo Bernabé y Pablo—quienes re­sistieron decididamente a los que enseñaban a los cristianos “que es menester que guarden la ley de Moisés” (Hechos 15:5); no sólo Pedro, quien calificó la insistencia tesonera en la observancia de la ley ritual, como “tentar a Dios,” y po­ner yugo sobre la cerviz de los discípulos, que “ni nuestros padres ni nosotros,” dijo, “hemos podido llevar”—sino que todos los apóstoles, ancianos y hermanos, estando reunidos de común acuerdo declararon que el mandarles guardar esta ley era tanto como trastornar sus almas, que había parecido bien al Espíritu Santo y a ellos no imponerles semejante carga. Nuestro Señor quitó esta cédula de los ritos; la quitó de en medio y la enclavó en la cruz.

5 de septiembre de 2012

LA MANIPULACION POR LOS ESPIRITUS EN LAS IGLESIAS


Gabriel Guzman
 
A los evangélicos les encanta hablar de Satanás y de demonios, basta escuchar uno de sus cultos para darse cuenta que los mencionan más que las veces que mencionan el nombre de Jesús. Ellos meten una psicología de miedo a las personas, sobre todo cuando se trata de manipular para que ofrenden o diezmen, ellos propagan una manipulación de espíritus en la que enseñan que hay espíritus territoriales o que dominan un sector de una ciudad o barrio o que todo lo que les rodea o sucede se debe a algún espíritu y se la pasan reprendiendo.

A un dolor de cabeza lo reprenden como si fuera un demonio, a un dolor de estómago, a un dolor de muelas a cualquier enfermedad o malestar le catalogan como demonio y le reprenden.

Muchos piensan y hasta algunos pastores para amenazar y mantener atados a sus "rebaños" dicen que si ud sale de su cobertura "7 demonios entraran en Ud. y su vida será peor que antes, citando ( Luc 11:24-26) Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la halla barrida y adornada.

Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.

Pero este pasaje no habla de que si ud sale de alguna

iglesia,denominacion,etc le pasara esto...no habla sobre un alejamiento de una institucion, sino de un estado interior no regenerado... LA PERSONA NUNCA FUE LLENA DE LA PRESENCIA DE DIOS. SOLO ESTABA"BARRIDA Y ORDENADA"

Al decir que el demonio encuentra "barrida y ordenada" y que por eso decide volver de donde salió, es por ejemplo: cuando Ud. esta por recibir una visita inesperada y hace una limpieza superficial, y esconde la basura debajo de la alfombra, barre, y acomoda todo y da aspecto de limpio el ambiente, pero si esa visita comienza a ver en detalles, encontrara solo una "apariencia de limpieza".

Eso fue lo que el demonio encontró, en este pasaje no dice que esta persona se apartó de Dios o de una iglesia (inclusive puede hasta estar en una iglesia y hasta tener un titulo y una posición dentro de ella) pero ese "barrido y ordenado" es el arrepentimiento superficial que se practica y se enseña hoy, y la persona aun estando adentro de una iglesia vive un cielo de apariencia pero un infierno dentro de ella...esos siete demonios conviven con ella, aun estando en una" iglesia".

No hay un cambio radical en su vida, en su carácter, solo abandono aquellas cosas que su "moral" le dice que esta mal, pero para que un perro deje de comportarse como perro, tendría que cambiar su naturaleza por la de cualquier otro animal (gato, jirafa, león, etc... menos perro) por eso Ud. ve personas que vuelven a su vida antigua y peor (porque nunca hubo un cambio de naturaleza, todo estaba reprimido, guardado, hasta que exploto).

(2Pe 2:22) Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

NO ES QUE VUELVEN: NUNCA DEJARON DE SER.

 La Manipulación en las iglesias - Gabriel Guzman

SOBRE EL SERMON DE NUESTRO SEÑOR EN LA MONTAÑA (IV)


John Wesley

Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal se desvane­ciere, ¿con qué será saluda? No vale más para nada; sino pa­ra ser echada fuera y hollada de los hombres. Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una lámpara, y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero; y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hom­bres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5: 13-16).

1.     La belleza de la santidad, de ese hombre interior que está cambiado según la imagen de Dios, no puede menos que llamar la atención de todos los hombres, de toda persona ilus­trada. Un espíritu manso, humilde y amante, merecerá cuando menos la aprobación de todos aquellos que son capaces en algún grado, de discernir entre el bien y el mal espiritual. Des­de el momento en que los hombres empiezan a salir de las ti­nieblas que cubren el mundo voluble y descuidado, no pueden menos que percibir lo deseable que es el ser transformados a la semejanza de aquel que nos ha criado. Esta religión in­terior lleva la semejanza de Dios tan claramente impresa so­bre sí, que el alma que puede dudar de su origen divino debe de estar por completo sumergida en las cosas materiales. Po­demos decir de esto, en un sentido secundario—aun como del mismo Hijo de Dios—que es “el resplandor de su gloria y la misma imagen de su sustancia”—los rayos de su eterna gloria, y sin embargo, tan templada y suave que aun los hijos de los hombres pueden ver a Dios en ella y vivir. Esta gloria eterna es el carácter, el sello, la impresión viva de su Persona, quien es la fuente de la belleza y el amor, el manantial donde tienen origen toda excelencia y perfección.

2.     Si, por consiguiente, la religión no fuese más allá, los hombres no podrían tener duda, ni la menor objeción en seguirla con todo el fervor de su alma. “Pero, ¿por qué” dicen, “tiene tantos estorbos? ¿Qué necesidad hay de llenarla de obras y de sufrimiento? Esto es lo que enfría el vigor del alma y la postra en tierra otra vez. ¿No basta seguir la cari­dad, elevarse en alas del amor? ¿No basta adorar a Dios que es espíritu en el espíritu de nuestra mente, sin abrumarnos con cosas exteriores, ni pensar en ellas en lo absoluto? ¿No es mejor que toda nuestra inteligencia se absorba en elevada y celestial contemplación, y que en lugar de ocuparnos en cosas exteriores sólo tengamos comunión, con Dios en nues­tros corazones?”

3.     Muchos hombres eminentes se han expresado de es­ta manera. Nos han aconsejado que dejemos de hacer toda obra exterior; que nos retiremos por completo del mundo; que abandonemos el cuerpo; que nos abstraigamos de todas las cosas que los sentidos perciben; que no tengamos el me­nor cuidado respecto de la religión exterior, sino que obremos toda virtud en la voluntad como la mejor manera de per­feccionar el alma, y al mismo tiempo, la más aceptable para con Dios.

4 de septiembre de 2012

LA MANIPULACION POR LA MUSICA EN LAS IGLESIAS


Gabriel Guzman

Es común ver,principalmente en las iglesias evangélicas, miles de personas llenando las reuniones. Hasta Cualquiera podría pensar que esa es la obra del Espíritu Santo, pero muchos de sus miembros viven una vida doble y eso se debe a que fueron manipulados a traves de una pasajera emoción por Cristo que al poco tiempo termina.

Para comprender un poco mejor éste fenómeno. Estudiaremos a continuacion de que manera se manipulan en este tipo de iglesias.
 
Manipulación por la música

La música influye enormemente en el estado de ánimo de las personas, ésta puede alegrar o entristecer a alguien. Dice la Biblia que el joven David, antes de convertirse en rey de Israel “ Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él” (1 Samuel 16:23)

En las iglesias evangélicas las mentes de las personas son manipuladas gracias a la psicología de la música. El culto comienza con algunos cantos alegres y bailables que hacen que la persona entre en calor y pronto se vea envuelta en aplausos, gritos y saltos y hasta se llegue a pensar que allí está la presencia de Dios. Hasta pueden llegar a ser canciones que enumeren los problemas que la persona esta pasando y de esa forma llevarla a la emocion.

Luego que la persona está emocionada y saltando en un solo pie,o llorando, los cantores evangélicos utilizan la psicología de la música y magistralmente cambian los ritmos musicales y para abrir la mente de las personas y hacerla receptiva a cualquier enseñanza, pasan de unos cantos alegres y alborotadores a cantos tristes y melancólicos que hacen llorar a las personas y las conmueven emocionalmente. Luego que la persona ya está prácticamente hipnotizada por la sicología de la música entra el pastor y dice cualquier cosa que se le ocurra y la persona la acepta aún cuando su enseñanza contradiga las Escrituras y la persona cree que es palabra de Dios, pero es palabra de hombres.

Toda ésta emoción psicológica se debió a la manipulación de las mentes que hacen las iglesias evangélicas por medio de la música. Muchos podrían pensar que allí está Dios, que se enseñan cosas sagradas, pero si las personas son conscientes y analizan las palabras enseñadas por el pastor y las doctrinas de las iglesias evangélicas éstas están distantes de las verdaderas enseñanzas del evangelio.

 La Manipulación en las Iglesias - Gabriel Guzman 

2 de septiembre de 2012

¡ARRIBA LAS MANOS ESTO ES UN DIEZMO!



Gabriel Guzman
  
Los pastores crean una ilusión, un cuento a las personas, diciéndoles que las ventanas de los cielos significa una multitud de bendiciones económicas cayendo sobre el creyente.Tit_1:14 no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.

Mientras que ese “derramar bendiciones” no es nada mas y nada menos que: Deu_11:14 yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.(precisamente los elementos que se diezmaban) Deu_14:23 Y comerás delante del Señor tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite…
 
¿Por qué cambiaran el significado para que parezca una catarata de dinero cayendo sobre nosotros?

 ¿Por qué transmiten la idea que esa “lluvia de bendiciones” se refiere a autos, casas, negocios, etc?Porque con esa motivación, y con esa propuesta que suena bastante agradable, es mas fácil que las personas accedan a entregar sus diezmos a cambio de recibir “mucho mas”. Algunos hasta llegan a decir que dan su diezmo porque “reconocen el señorío de Dios” (como si dando dinero se lo reconocería)
Otros enseñan a sus fieles que el árbol de la vida en el jardín del edén era “el diezmo de Dios” y como el hombre toco, fue expulsado de su presencia (no es una broma, esto se enseña desde los pulpitos neocristianos en la actualidad)

¿Que era el devorador? ¿Es un “espíritu” o “demonio” como dicen hoy los pastores para amedrentar para que las personas diezmen así no les “destruya su economía”?


SOBRE EL SERMON DE NUESTRO SEÑOR EN LA MONTAÑA (III)

John Wesley

Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos ve­rán a Dios. Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que pade­cen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois, cuando os vitu­peraren, y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. Gozaos y alegraos; porque vuestra mer­ced es grande en los cielos; que así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros (Mateo 5: 8-12).

I.     1. ¡Qué cosas tan excelentes se dicen del amor a nues­tro prójimo! Es “el cumplimiento de la ley,” “el fin del man­damiento.” Sin esto, todo lo que tenemos, todo lo que hacemos, todo lo que sufrimos, de nada vale en la presencia de Dios. Pe­ro es ese amor a nuestro prójimo que nace del amor a Dios, y el cual por sí mismo y de otra manera no vale nada. Precisa, por consiguiente, que examinemos bien la base sobre la cual descansa el amor a nuestro prójimo; si es que está edificado sobre el amor de Dios; si es que le amamos “porque él nos amó primero;” si somos limpios de corazón, porque esta es la base que nunca será removida. “Bienaventurados los de limpio co­razón: porque ellos verán a Dios.”

2.     Los de “limpio corazón” son aquellos a quienes Dios ha purificado “como él también es limpio;” que están purifi­cados de todo afecto impuro por medio de la fe en la sangre de Jesús. Quienes estando “limpios de toda inmundicia de car­ne y de espíritu, perfeccionan la santidad en el temor” amoroso de Dios. Por medio del poder de su gracia están purificados del orgullo por la más completa pureza de espíritu; de toda pasión mala y turbulenta, por la mansedumbre y la afabili­dad; de todo deseo, excepto el de agradar a Dios y gozar de El, por esa hambre y sed de justicia que absorben al presente su alma, de manera que ahora aman al Señor su Dios de todo su corazón, y de toda su alma, y de toda su mente y de todas sus fuerzas.

3.     Pero ¡en qué poco han tenido esta pureza de corazón los falsos maestros de todas épocas! Apenas han enseñado a los hombres a abstenerse de las impurezas exteriores que Dios ha prohibido y mencionado, pero no se han dirigido al cora­zón, y al no prevenirle en contra de las corrupciones exte­riores, de hecho las han autorizado.

El Señor nos dejó un ejemplo muy notable de esto en las palabras siguientes: “Oísteis que fue dicho: No adulterarás” (v. 27). Al explicar esto, esos guías ciegos de ciegos sólo in­sistían en que los hombres se abstuvieran del hecho exterior. “Mas yo os digo, que cualquiera que mira una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (v. 28). Por­que Dios ama la verdad en lo íntimo: escudriña el corazón y prueba los riñones, y si tu corazón mira la iniquidad, el Señor no te oirá.

1 de septiembre de 2012

LA RAMERA DEL YO


Charles E. Newbold Jr.

La carne ama al Yo. El Yo,  en mayúscula, es el término que uso en este libro para referirme a la naturaleza caída de la carne, egoísta, autocomplaciente, egocéntrica, ególatra y aprovechada.
 
La naturaleza carnal del Yo se vuelve a sí misma. Es egoísta, orgullosa, arrogante, altiva, vana, narcisista, manipuladora, controladora, dominante, impaciente, terca, insensible, resentida, enfadada, dura, rebelde, aprensiva, ansiosa, quejica, opuesta, juiciosa, negativa, crítica, cínica, indiferente, avariciosa, lasciva, sensual, envidiosa, codiciosa, celosa, busca defectos en los demás, deshonesta y engañadora. Es engañada y sufre de delirios de grandeza. Siempre pregunta, “¿Qué hay para mi?
 
La ramera, ampliamente definida, es cualquier cosa para el Yo. Estas cosas que llamamos  iglesia, me refiero a ellas como el sistema de la iglesia ramera porque han sido creadas desde mentes carnales y deseos para el Yo.  Las Iglesias, tal y como las entendemos hoy, no tienen fundamento en la Escritura. Son iconos de la adoración del yo. Aún más, son idólatras, engañosas, y peligrosas.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry