Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


11 de febrero de 2013

LA LEY Y LA IGLESIA


Michael Clark

Cada vez que usted entra en una discusión acerca de las leyes del Antiguo Testamento, como cristiano usted primeramente debe responder una pregunta y solo una: “¿Cumplió Jesús la ley y los profetas o no?” O déjeme ponerlo de esta forma: “¿Fue su sacrificio perfecto para nosotros o no?” Dejemos que el Hijo de Dios nos diga la respuesta. Jesús dijo: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mt. 5:17).

La palabra griega kataluo en este versículo fue traducida abrogar. Quiere decir disolver, desunir, destruir, demoler, metafóricamente: derrocar, es decir, hacerla vana, quitarle el éxito, traerla a nada, subvertir.
 
La palabra cumplir fue traducida del pleroo. Quiere decir hacerlo completo, llenar, es decir, llenarlo hasta el tope para hacerlo abundante, proveer liberalmente, dejarlo completo: para que nada más sea necesario, medida completa, lleno hasta el borde, hacer completo algo particular, hacerlo perfecto, llevar algo hasta el final, cumplir lo que se dice, sean promesas o profecías hasta que se cumplan, se ratifiquen, o se logren. Jesús dijo que su vida y sacrificio en la cruz completó totalmente, y logró las demandas de la ley y los profetas. Por esto es que él pudo decir con su último aliento de moribundo: “CONSUMADO ES”.

La Ley y La Iglesia - Michael Clark

DIOS QUIERE ESPIRITUALIZAR LO NATURAL


George Warnock

El principio es: “Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.”(1ª Cor. 15:46). No es menos real cuando se vuelve espiritual—es más real.

Cuando el Israelita natural viene a Cristo, no es menos Israelita. Más bien, por primera vez se convierte en un verdadero israelita: “No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.” (Rom. 9:6,7). Y Pablo nos dice lo que Dios quiso decir con esto: “No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes” (v.8). ¡Ciertamente la “Jerusalén Celestial” es mucho más real, mucho más gloriosa, más hermosa, más duradera que esa pequeña colina en la vieja Jerusalén! (lee Heb. 12:22).

Era el deseo de Dios desde el principio producir un pueblo espiritual a partir del natural. Cierto, Él ordenó sacrificios y ofrenda, circuncisión, altares y templos—durante un tiempo. Pero Él siempre deseó “los sacrificios del corazón contrito” (Salmos 51:17). Siempre deseó al de “espíritu contrito y pobre” como morada, y no “una casa” edificada por los hombres y hecha de madera y de piedra (Isaías 66:1,2). El propósito de Dios desde el principio fue que Él “circuncidara tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas” (Deum. 30:6).

 George Warnock - Coronado con Aceite

10 de febrero de 2013

YO PUES OS ASIGNO UN REINO


 
Davis y Clark

Lucas 22:14-30   Juan 13:1-17

Tendemos a caracterizar los capítulos y versículos de la Biblia por medio de sus énfasis. Llamamos a Hebreos 11 el capítulo de la fe, y 1 Corintios 13, el capítulo del amor. Desde nuestra óptica, Lucas 22 y Juan 13 deberían ser llamados los “capítulos de la autoridad”, si bien aquellos que hoy enseñan autoridad raramente se refieren a ellos. En vez de eso ellos se basan en enseñanzas del viejo pacto. Después de leer estos pasajes usted se preguntará qué tienen que ver ellos con la autoridad.

Lo que nosotros no captamos aquí es que nosotros todavía vemos a la autoridad como el mundo la ve. La palabra autoridad aparece solamente una vez en estos capítulos y en una forma negativa. Sin embargo, el fundamento de la autoridad del reino se establece y se demuestra a través de ellos. Estos capítulos registran eventos en el aposento alto que llevaron a Jesús a proclamar a sus discípulos aquello de “Yo, pues, os asigno un reino”.

La razón va a argumentar que esto necesariamente implica que a ciertas personas en la Iglesia se les ha dado autoridad para presidir por sobre la congregación. Así funciona la lógica natural. Pero si el reino de Cristo no es el ejemplo de gobierno en este mundo, el cual sirve como un modelo para virtualmente cada diseño mental de autoridad, entonces ¿qué es Su reino, o de acuerdo a qué modelo se basa? ¿Cuál es la naturaleza del reino que Jesús les dio a los doce? Para entender esto debemos tomar las palabras de Cristo “Yo, pues, os asigno un reino”, en su contexto. Estas palabras no se sostienen por sí mismas.

Revisar los eventos que llevaron a esta declaración es crucial para que entendamos esto. Debemos ir al aposento alto con Jesús y sus discípulos y ver los eventos que llevaron a esa proclamación. Allí descubriremos que el edicto de este reino fue dicho en respuesta a un argumento que surgió entre los discípulos mientras ellos estaban reclinados en la mesa.

NACEMOS DENTRO DE UN MUNDO DESEQUILIBRADO


Virgilio Zaballos

Por la propia acción humana. El pecado entró en el mundo por un hombre (Ro.5: 12) y con él la armonía se hizo añicos. Toda la creación sufrió alteraciones por la desobediencia del hombre. El linaje humano quedó muy limitado en su dominio y señorío, lo que aprovechó el diablo para constituirse en el príncipe de este mundo. Hoy  nacemos y vivimos en un planeta que tiene varios miles de años de  historia de desequilibrios, caos, confusiones y desórdenes acumulados .Los extremismos y las desigualdades son perversamente notorios. ¿Cómo encontrar una vida equilibrada en esta clase de mundo? ¿,Cómo podemos buscar la estabilidad en medio de tanta convulsión? Vamos a necesitar ayuda y auxilio que vengan de arriba.

    “Alzaré mis ojos a los montes; ¿ De donde vendrá mi socorro?

    Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos  y la tierra”    (Sal. 121:1)

 El Milagro de una Vida Equilibrada - Virgilio Zaballos

CAÍN Y ABEL


Douglas Weaver

La palabra génesis significa origen o comienzo. El libro de Génesis comienza con oscuridad y caos sobre la faz del abismo. Esto era una oscuridad espiritual. El sol, la luna y las estrellas no fueron creados hasta el cuarto día. El primer acto de Dios el primer día de la creación fue separar la luz de la oscuridad. Esto establece el patrón de todos los actos futuros de Dios en Su creación.

Por causa de la caída de Adán y Eva en la oscuridad espiritual, perdieron el estado primario del hombre, fueron expulsados del Huerto del Edén y apartados del árbol de la Vida. Cuando fueron expulsados, Dios les dio una promesa de redención—una promesa de restauración. Dios dijo a la serpiente astuta, “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Génesis 3:15).

Inicialmente Adán y Eva tuvieron dos hijos, Caín y Abel. Estos dos hombres son prototipos de la humanidad. Surgen dos tipos completamente distintos. La simiente de la serpiente y la simiente de la mujer, lo piadoso y lo impío, lo justo y lo maligno, Cristo y el anti-cristo, el Hijo de Dios y el hijo de perdición, el trigo y la paja, las ovejas y las cabras, las vírgenes necias y las sabias, el hijo de la esclava y el hijo de la libre. En Abel y Caín vemos al peregrino y al fundador de ciudades. Vemos la tendencia piadosa del servicio en Abel; se convirtió en un cuidador de rebaños. En Caín vemos la tendencia carnal de dominar la tierra con su propia fuerza e ingenuidad. Uno era nómada, siguiendo a sus rebaños en armonía con la tierra. El otro estaba asentado y era territorial-un arador y plantador de la tierra maldita que insistía en producir espinos y abrojos.

Se cree ampliamente que Eva consideraba a su primogénito, Caín, como la simiente prometida de que hablaba Génesis 3:15. Alfred Edersheim explica:

“De los dos hijos de Adán y Eva, Caín, era el mayor, y de hecho, el primogénito de todos sus hijos. Por toda la antigüedad, y en el Oriente hasta este día, se considera a los nombres propios como portadores de un significado más profundo. Cuando Eva llamó a su primogénito Caín (‘obtenido’ o ‘comprado’) dijo, “He adquirido varón de Yahvé”. Aparentemente, ella conectó el nacimiento de su hijo con el cumplimiento inmediato de la promesa de la Simiente, que había de herir la cabeza de la serpiente. Si se nos permite esta comparación, la expectativa de ella era tan natural como la creencia de algunos primeros cristianos de la inminencia de la nueva venida de nuestro Señor.

Esto muestra igualmente lo profundo que había calado esta esperanza en el corazón de ella, lo viva que era su fe en el cumplimiento de la promesa, y lo ardiente que era su expectativa. Pero si esos eran sus pensamientos, que pronto quedarían incumplidos. Quizás por esta misma razón, o quizás por haber sido informada más ampliamente, o por otras causas con las que no estamos tan familiarizados, el otro hijo de Adán y Eva mencionado en la Escritura, fue llamado Abel, es decir, ‘aliento’ o ‘extinción’.” 1

 El Nuevo Exodo - Douglas Weaver

EL DIA DEL SEÑOR, UN DIA DE LIMPIEZA


  George Warnock

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia.” (Mal. 3:1-3).

El Espíritu Santo de Dios nos es dado para hacernos SANTOS; y Su pueblo aún ha de llegar a ser “santidad para el SEÑOR”. ¿Cómo y cuando será esto? “cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación. (Isaías 4:4).

¿Queremos de verdad manifestar la luz de Dios a un mundo que se sienta en la oscuridad? No vamos a hacerlo, amados, predicando y hablando de ello, sino sólo mediante nuestro sometimiento al ESPÍRITU DE JUICIO Y al ESPÍRITU DE DEVASTACIÓN. Sólo entonces la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas será un fuego ardiente que brillará en este mundo de pecado y de oscuridad.


“Y creará Jehová sobre toda la morada del monte de Sion, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas” (Isaías 4:5).
 
“Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz  y la gloria del SEÑOR ha amanecido sobre ti.” (Isaías 60:1).

Hermanos, oscuridad y luz, y ambas al mismo tiempo. Su gloria será vista, y no se hablará meramente de ella. Y cuando los hombres vean, una de dos cosas es lo que sucederá: andarán en la luz, o se apartarán hacia una oscuridad mayor de la que jamás hayan conocido. Su gloria trazará la línea que separa el día y la noche, la verdad y el error, el bien y el mal.

 Quienes Sois - George Warnock

ENTONCES, ¿QUE ES LO QUE ENSEÑARON JESUS Y LOS APOSTOLES?


Davis y Clark.

Sabemos que Jesús no vino a ser servido sino a ser Siervo de todos, poniendo SU vida en rescate por muchos. El es el Patrón Hijo de Dios y nos ha enseñado por Su ejemplo. Aunque en más de una ocasión, fue seguido por miles, nunca levantó una ofrenda. En lugar de eso, dijo a Sus discípulos “Tengo compasión de las multitudes porque han estado conmigo tres días y no tienen nada qué comer. No quiero enviarlos hambrientos, no sea que desmayen por el camino” (parafraseado).

Tenían doce cestas. Solo piensa en la ofrenda que los discípulos podían haber levantado con una muchedumbre como esa. Pero no. En lugar de levantar una ofrenda, les dio de comer. Hoy es práctica habitual entre las iglesias enviar al joven misionero a un gran número de congregaciones para conseguir apoyo.

No es enviado al campo misionero hasta que se le garanticen unos ingresos que satisfagan más que suficientemente sus necesidades en el extranjero. Se espera que pueda vivir junto a su familia con un mínimo de comodidades que normalmente están muy por encima del estándar de vida de aquellos a quienes ha sido enviado.

Los nativos ven que los misioneros no tienen que vivir por fe como ellos mismos. Cuando las cosas se ponen feas, estos maestros del evangelio siempre podrán levantar el teléfono y conseguir una nueva infusión de dinero de sus amigos en casa. Cuando entrenaba a sus discípulos, Jesús los enviaba de dos en dos. Los enviaba sin ningún apoyo garantizado y les ordenaba que dejaran atrás todo aquello en lo que cualquier hombre se apoyaría al marcharse de viaje. Después de darles poder sobre los espíritus inmundos y las enfermedades, les ordenaba que no tomasen nada para el camino, salvo una vara; ni pagarés, ni pan, ni dinero en la cartera. Tenían que llevar sandalias y no incluir dos túnicas.

Jesús los despojó de todo apoyo excepto la dependencia en Dios mismo. Debían dar libremente para las necesidades de la gente a partir de la provisión milagrosa de Dios, y no pedir nada a cambio. El único don que podían esperar de parte de los que los recibieran era alimento, e incluso entonces, tenían que comer lo que se les pusiera delante sin preguntar nada.

EL ORDEN DEL HOMBRE


Clayton Sonmore
 
Adoctrinamiento, luego Aislamiento, Después Denominación, más adelante Dominación.
                                                                                                                    
¡Cuánta congoja causará al corazón del Maestro ver hoy día la Iglesia que se formó en el siglo primero dividida por tantas diferencias doctrinales, y opiniones, y métodos en donde el tema central es - con tanta frecuencia - el crecimiento numérico, antes que la prosperidad espiritual! No creo que pueda enfatizar lo suficiente el hecho de que, en las Escrituras, no se asocia ningún otro nombre con la Iglesia, con la única excepción de la localiza­ción. La división de la Iglesia en tiempos del Nuevo Testamento se basó únicamente en las diferencias de la localización.

Al hacer referencia a las diversas iglesias, ustedes nunca leerán en Pablo ni en ninguno de los demás escritores del Nuevo Testamento, que ellos se vieran obligados a referirse a la iglesia de zutano o de mengano, sino que solamente hacían referencia a la iglesia en Éfeso, a la iglesia en Galacia, a la iglesia en Filipos, a la iglesia en Roma.

Pablo sólo reconoció una Iglesia, la Iglesia universal, no dividida por el hombre. No existía duda en cuanto a la delimitación de los muchos lugares individuales de reunión, pero ningún cisma o división se tenía como pertinente con el plan de Dios.

Espiritualmente, la Iglesia de Dios es una sola; por tanto, no puede ser dividida, aunque sus miembros estén físicamente dispersos por toda la tierra. Por tanto, ellos no pueden vivir en un mismo lugar, siendo esencial - sin embargo - que haya una congregación física de creyentes. No es suficiente conque ellos estén presentes en el Espíritu, también deben estar presentes en la carne. Una iglesia local [la ekklesia] está integrada por todos los llamados, con el fin de que se reúnan en un lugar para la adoración, para la oración, para la confraternidad y para el ministerio.

La limitación física de un lugar de reunión lo suficientemente grande para albergar a todos los de la iglesia (de todos los llamados a salir del mundo y de los sistemas del hombre), es el único fundamento para la integración de una iglesia separada. Tal división es, sin embargo, solamente externa. En realidad, la Iglesia o cuerpo de Cristo no puede ser dividida y, por tanto, aun cuando la Palabra de Dios se refiera a las diferentes asambleas de Su pueblo, variando el nombre de los lugares, sigue siendo todavía «La Iglesia» en cada uno de esos lugares.

¿Qué es entonces una iglesia del Nuevo Testamento? No es un edificio, ni un sitio de evangelización, ni un centro de predicación, ni una misión, ni una obra, ni una organización, ni un sistema, ni una denominación, ni una secta. Es la congregación para la adoración, para la oración, para la confraternidad, para la edifica­ción de todo el pueblo de Dios en un lugar determinado y que, en pequeña escala, debe manifestar lo que la Iglesia en su totalidad manifestaría.

9 de febrero de 2013

El YO SOY


 Davis y Clark.

En el pasaje de Hebreos que citamos arriba vemos que la palabra hoy aparece una y otra vez. “Si oyereis hoy Su voz… exhortaos unos a otros diariamente entre tanto que se dice “hoy”. Otra vez designa un cierto día diciendo en David, “hoy”… Si oyereis hoy Su voz, no endurezcáis vuestros corazones”. Permanecer en el reposo de Dios es permanecer en el YO SOY, el siempre presente ahora del Padre.

Piensa en ello: ¿Puedes alterar algo del pasado? ¿Puedes controlar lo que pasará mañana? No, lo único con lo que puedes tratar mientras permaneces en la gracia de Dios, es el mismo momento presente. Tu forma de vivir este momento podrá alterar el futuro y cambiar el pasado una vez que hoy se convierta en ayer, pero nuestra vida real está solo en el presente. Esto es lo que quiere indicar el pasaje de arriba, vivir en el eterno ahora hoy.

El hombre carnal, una vez despierto, pasa la mayoría de sus horas o bien preocupándose sobre el mañana o temiendo sobre su pasado. ¡El presente rara vez está en su mente, aunque este presente es el único lugar en el que Dios se comunica y tiene comunión con nosotros! Todo lo demás es incredulidad y falta de reposo. Pablo escribió a los filipenses,

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:12-14, énfasis añadido).

IDOLATRIA: LAS COSAS QUE NOS POSEEN


Charles Newbold Jr.

Nuestros ídolos tienen que ver con cosas que poseen a nuestros corazones. Lo que poseemos, posee una parte de nosotros. En el Antiguo Testamento, Jacob sirvió a su padre político, Labán, durante veinte años, para ganar a sus esposas, Lea y Raquel, y para ganar su rebaño para que pudiera regresar a la tierra de su padre. Al impedirle  la marcha Labán, Jacob dejó a Labán sigilosamente, con sus esposas y animales.
 
Al marcharse, Raquel robó los ídolos de la casa de su padre y los llevó con ella. Gen. 31. Estos ídolos pudieron ser valiosos recuerdos de familia, lo que podría haber influido en sus motivos para llevárselos, aunque lo más probable es que fuera por causa de que su corazón fuera poseído por ellos.
 
Las cosas que perseguimos a menudo nos vencen. Yo vivía en Nashville, Tennessee, la capital mundial de la música country, donde hay un dicho sobre muchos de los candidatos musicales que viven allí, que afirma que “están siguiendo a la bestia”.  Esta bestia es una búsqueda imaginaria  de significado a través de la fama a la que muchos de ellos esperan “llegar con la música”. Sin embargo, a mí me parece que la bestia les persigue.

La bestia puede ser cualquiera de esas cosas que buscamos para que las posea el yo. Las cosas que buscamos a menudo nos poseen. Podemos ser poseídos por nuestra búsqueda.
 

El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles Newbold Jr.

 

REINANDO EN VIDA


George Warnock

El Reino de los Cielos que Jesús vino a establecer en la tierra en un Reino espiritual celestial. La gente pierde interés cuando mencionamos cosas como ésas, porque si es algo espiritual, entonces no es considerado real. Déjame que te asegure que el espíritu del hombre es la parte más importante del hombre—que el espíritu es el hombre real. Y el Reino de los Cielos es ese ámbito en Dios donde el hombre es levantado, elevado, vivificado y llevado a la realidad.

Este Reino era anunciado por Juan el Bautista y fue dado a luz por el ministerio del Señor Jesús mismo. No es un Reino que Él considera apropiado aplazar por el hecho de ser Él mismo rechazado. Tampoco fue aplazado para alguna era futura. Vino justo a tiempo.

¡Ojalá el pueblo de Dios pudiera reconocer esto! Como el Israel antiguo, hemos seguido esperando un reino que vendría “con señales”, y con una expresión externa. Se enseña que Jesús regresará a la tierra cualquier día para establecer el Reino, mientras que la Biblia nos enseña claramente que Él ya lo estableció y ordenó su constitución y su progreso en la tierra cuando vino por primera vez.Si hay algo que Jesús enfatizara por encima de otras cosas en referencia a esta verdad, es el hecho de que el Reino de los Cielos había de crecer de la tierra por causa de una simiente que fue plantada—y que Él mismo se convirtió en esa Simiente.

“Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.” (Marcos 4:26-28). Fíjate en esta verdad clarísima: es plantado en la tierra. Crece y madura en la tierra. Y la “espiga” llega a la madurez y al crecimiento completo como “grano lleno en la espiga”—en la Tierra, y no en el Cielo.

Después tenemos la parábola de los cuatro tipos de suelo en los que es arrojada la semilla del Reino, y como la semilla que cayó en buena tierra produjo fruto abundante, “a ciento, a sesenta y a treinta por uno” (Mat. 13:23). Nuestro Señor nos dice que también el Enemigo siembra cizaña entre la buena semilla y que Dios permitirá que ambas cosas, la cizaña y el trigo, crezcan juntas hasta el día de la cosecha. Y nos dice que la cosecha es “el fin del mundo” (era) (Mat. 13:38,39).

UNAS PALABRAS SOBRE EL REINO


Davis y Clark.

 
En las últimas décadas, el abuso de autoridad en la iglesia moderna de hoy en día, ha resultado en una inundación de libros y artículos sobre el tema. Muchos de estos bien intencionados autores, sin mala intención han afianzado la autoridad del reino en un contexto estrictamente prohibido por Jesucristo. Vanamente han tratado de armonizar la vida y enseñanzas del Siervo Cristo con el ilícito modelo de la autoridad vertical de arriba hacia abajo de los reyes de los Gentiles (Lucas 22:25).

Esta es una receta segura para el fracaso y el abuso. ¿Cómo así? Los abusos proceden de una mala interpretación del reino de Dios. Cuando escuchamos la palabra reino, imágenes de cortes y castillos, reyes y caballeros, guardias reales y ejércitos, inundan nuestra mente. Automáticamente pensamos en algo externo pomposo y poderoso.
 
Pero Dios tenía algo más en mente – un reino del corazón para el puro de corazón. Cuando fue preguntado por los Fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús contestó, “El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros”. (Luc. 17:21) El reino de Dios no es detectable por medio de los sentidos carnales. No viene con una apariencia externa al igual que las riquezas y éxitos del mundo. No se puede decir de Su Reino “¡Helo aquí!” o “¡Helo allí!”. Existe dentro del corazón de aquellos en donde el Rey mismo reina y ha fijado residencia. Lo mismo es cierto sobre la autoridad del reino. También opera callada y poderosamente dentro de la esfera del gobierno interno de Dios.

Sin importarles la profunda verdad establecida por Jesús, los hombres se esfuerzan para construir reinos visibles en Su nombre, con estructuras externas de autoridades visibles y edificios palaciegos donde la autoridad de ellos no pueda ser discutida. Ellos tratan de mezclar el modelo de autoridad de los reinos de este mundo – los cuales están bajo la influencia del príncipe de este mundo – con aquella del reino de Dios. Esto siempre lleva a peleas y abusos.

EL HOMBRE NACE DESEQUILIBRADO


Virgilio Zaballos

Con una naturaleza proclive al desorden. Dependemos de los padres para sobrevivir y a la vez queremos hacer nuestros propios caprichos. Deseamos hacer lo bueno pero nos sale lo malo. Queremos amigos, vivir en convivencia, pero una y otra vez surge la pelea y el alejamiento... Anhelamos que papá y mamá vivan juntos, se amen y respeten; y sin embargo los dividimos para conseguir nuestros deseos.
 
¡Que locura! La naturaleza del hombre está desequilibrada porque nacemos en pecado, con la simiente del diablo, y sin embargo somos criaturas de Dios. La lucha interior entre el bien y el mal nos atormenta la mayor parte de nuestra vida. La confusión y el desorden lo llevamos dentro de nosotros mismos, por consiguiente necesitaremos ayuda del exterior.  ¿De donde vendrá mi socorro?

El Milagro de una Vida Equilibrada - Virgilio Zaballos
 

LA RESTAURACION DE TODAS LAS COSAS


Davis y Clark.
 
En Hechos capítulo 3, Pedro y Juan sanaron a un cojo que se sentaba mendigando junto a la puerta de la Hermosa, en el templo en Jerusalén. Los que fueron testigos de este milagro quedaron asombrados. Pedro, hablando de Jesús, les dijo:

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.” (Hechos 3:19-21)

Dios pretende rectificar todos los desórdenes de la caída. La palabra restauración implica igualmente una partida y un regreso a la intención original de Dios para la humanidad. Cristo ha comprado nuestra completa redención, pero la creación gime, esperando la manifestación completa y el cumplimiento del propósito para el que fue creada.

Aunque todas las cosas permanecen sujetas bajo los pies de Cristo, el autor de Hebreos afirma: “pero todavía no vemos que todas las cosas le estén sujetas”. (Hebreos 2:8). ¿Una contradicción aparente? ¡En absoluto! Él es el Señor, pero todas las cosas todavía no se han postrado ante Su Señorío. Los cielos Le han recibido hasta que todas las cosas sean puestas delante de Sus pies—hasta que todas las cosas sean restauradas.

Al pueblo de Dios aún le espera una restauración completa. Debemos permanecer separados y listos para salir de todo aquello que fracase en expresar Su pensamiento y Su gloria completos, y avanzar con Él hacia esa restauración.

Para poder comprender el impacto completo y el significado de la restauración de todas las cosas, debemos primero entender que la humanidad ha caído y que todo lo que vemos a nuestro alrededor se queda escaso de la gloria de Dios. Con ese pensamiento firmemente puesto en nuestra mente, también tenemos que entender que somos peregrinos en un viaje de recuperación, regresando hacia esa gloria.

Este mundo, la carne y el diablo resisten este peregrinaje en cada ocasión, ejerciendo todas sus energías para apartar al peregrino, tentándolos a asentarse y a construir. Por esta razón, es imperativo que veamos nuestro status migratorio y lo que las Escrituras tienen que decir al respecto desde el principio. Comenzaremos con Génesis.

El Nuevo Exodo - G.Davis y M.Clark

8 de febrero de 2013

EL ORDEN DIVINO


Clayton Sonmore
Recordará usted que en el libro primero de las Crónicas se dice que con el rey David “…Llevaron el arca sobre un carro nuevo…” hecho a imitación de los que usaban los Filisteos (1 Crónicas 13:5-12). Pero el Señor había ordenado que el transporte del arca tenía que hacerse siempre en forma conveniente por “los sacerdotes santificados (que) llevaban el arca de Dios puesta sobre sus hombros.”(1 Crónicas 15:15). Entonces, el Señor juzgo a David y a toda la casa de Israel (pues su relación con Dios se cortó) por su descuido en guardar lo ordenado por El (el orden Divino).

12. Y David temió a Dios aquel día y dijo: ¿Cómo he de traer a casa (a Jerusalén) conmigo el arca de Dios?   (1 Crónicas 13:12).

En respuesta, Dios reprendió severamente a David por su descuido, ya que él conocía la única forma permitida de conducir el Arca (el símbolo de la gloria y de la unción). Dios le dijo a David que esta ruptura entre El y los hombres se había producido porque ellos “no buscaron según su ordenanza (el orden Divino).”

Está sobre nosotros la visitación del fin de los tiempos prometida en las Sagradas Escrituras para establecer el Reino de Dios. En esta visitación únicamente participarán quienes se hayan dedicado totalmente a buscar la vida de Dios, y hayan hecho esa búsqueda prioritaria de Dios “según el orden (Divino) establecido.”

Estos buscadores deben desear “vivir el orden Divino” más que su misma vida si pretender hallar la “revelación en el conocimiento de El” (Efesios 1:17). Cuando tales buscadores hayan penetrado en la plenitud de este misterio, habran logrado una comprensión vital de Quien es Jesús y de Quien quiere ser El…y Quien será El…en Su pueblo. Para este pueblo, el propósito final del Señor para la humanidad ya  será mantenido en secreto, ni seguirá siendo racionalizado sistemáticamente como algo que, de algún de modo, podamos hallar finalmente en el cielo, o tras un arrebatamiento.
Nadie se atreve a llamarlo Engaño - Clayton Sonmore

EL LLAMADO DE LO ALTO


Autor conocido solamente por Dios         

SI Dios lo ha llamado a usted para que sea verdaderamente como Jesús con todas las fuerzas de su Espíritu, Él lo estimulará para que lleve una vida de crucifixión y de humildad, y le exigirá tal obediencia que usted no podrá imitar a los demás cristianos, pues en muchos sentidos el no permitirá que usted haga lo mismo que hacen los otros. Otros, que aparentemente son muy religiosos y fervientes, pueden tenerse a sí mismos en alta estima, buscar influencias y proyectar la realización de sus planes, pero usted no debe hacer nada de eso, pues si intenta hacerlo, fracasará de tal modo y merecerá tal reprobación por parte del señor, que usted se convertirá en un penitente lastimado.

Otros podrán hacer alarde de su trabajo, de sus éxitos, de sus escritos, pero el Espíritu Santo no le permitirá a usted ninguna de estas cosas. Si usted empieza a proceder de esta forma. Él lo sumirá en una mortificación tan profunda que usted se despreciará a sí mismo al igual que a todas sus buenas obras. A otros les será permitido conseguir grandes sumas de dinero y darse lujos superfluos, pero Dios solo le proporcionará a usted el sustento diario, porque quiere que usted tenga algo que es mucho más valioso que el oro: una absoluta dependencia de Él y de Su invisible tesoro.

El señor permitirá que los demás reciban honores y se destaquen, mientras que a usted lo mantiene oculto en la sombra, porque Él quiere producir un fruto selecto y fragante para Su gloria venidera, y eso solo puede producirse en la sombra. Dios puede permitir que los demás sean grandes, pero usted debe seguir siendo pequeño; Dios permitirá que otros trabajen para El y ganen la fama, pero hará que usted trabaje y se fortifique sin que sepa siquiera cuanto está haciendo.

Luego, para que su trabajo sea aún más valioso, permitirá que otros reciban el crédito por los que usted hace, con el fin de enseñarle el mensaje de la cruz: la humildad, y algo de lo que significa participar de Su naturaleza. El Espíritu Santo mantendrá sobre usted una estricta vigilancia y, con celoso amor, le reprochara por sus palabras, o por sus sentimientos indiferentes, o por malgastar su tiempo, cosas estas que parecen no preocupar a los demás cristianos.

Por eso, hágase a la idea de que Dios es un Soberano absoluto que tiene el derecho de hacer los que le plazca con los que le pertenecen, y que no puede explicarle la infinidad de cosas que podrían confundir su mente por el modo como El procede con usted. Dios le tomara la palabra; y si usted se vende para ser Su esclavo sin reservas, Él lo envolverá en una amor celoso que permitirá que otros hagan muchas cosas que a usted no le están permitidas. Sépalo de una vez por todas: Usted tiene que entendérselas directamente con el Espíritu Santo, y el tendrá el privilegio de atar su lengua, o de encadenar sus manos o de cerrar sus ojos para aquello que le está permitido a los demás. Sin embargo, usted conocerá el secreto del Reino.

Cuando este poseído por el Dios Viviente de tal manera que se sienta feliz y contento en lo íntimo de su corazón con esta peculiar, personal, privada y celosa tutoría y con este gobierno del Espíritu Santo sobre su vida, entonces habrá encontrado la entrada a los cielos, el llamado alto de Dios.

Nadie se atreve a llamarlo engaño   Anónimo

7 de febrero de 2013

MENSAJE PARA COLOMBIA


Clayton Sonmore
En la madrugada del 4 de mayo de 1995 en la ciudad de Bogotá tuve un sueño extraño que se repitió tres veces, pues soñé el idéntico sueño a las 12:30, a la 1:30 y a las 2:30 de la mañana. Vi dos caballos blancos, hermosos arrastrando una carroza antigua a gran velocidad.
El chofer era un hombre pequeño disfrazado con una más cara. La máscara era horrible pero yo sabía que lo que había detrás de la máscara era peor. Una mujer muy grande, impresionante y maquillada venía en la silla de atrás. Asombrado por el espectáculo, pregunte en mi sueño quien era el chofer y quien era su pasajero. Una voz de arriba (de Dios) me respondió en cada una de las tres repeticiones del sueño, que el chofer enmascarado era el diablo y la mujer se llamaba Jezabel.
Aunque muchos dudan de esta mujer y reconocen que el país se encuentra enganchado a la carroza que no es, casi nadie se atreve a llamarlo engaño. Pido a Dios que alumbre su entendimiento mediante la lectura del libro “Nadie se Atreve a Llamarlo Engaño”
Nadie se Atreve a Llamarlo Engaño - Clayton Sonmore.

6 de febrero de 2013

EL DIA DEL SEÑOR, UN DIA DE HUMILLACIÓN


George Warnock

“La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día.” (Isaías 2:11).

Es el día en que Dios lleva a todos los hombres a un mismo nivel. “Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado” sea en la Iglesia o en el mundo (Lee Isaías 40:1-5).

Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria, y para abatir a todos los ilustres de la tierra.(Isaías 23:9). Hay algunos hombres de honra que se inclinan al pie de la Cruz. Pero Pablo nos dice que son pocos en número. “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles.” (1ª Cor. 1:26).

Cuando la gloria del SEÑOR venga a Su Templo, es para “manchar el orgullo de toda gloria” en su pueblo, en cada uno de nosotros… no sólo mediante arrodillarnos una vez a los pies de la Cruz para la remisión de los pecados, sino por tomar nuestra cruz y seguirle a ÉL.

 ¿Quienes Sois? - George Warnock

4 de febrero de 2013

TRATARON DE HACER LOS APOSTOLES DE LA PREDICACION UN MEDIO DE VIDA?


Davis y Clark.

Por todas partes, oímos a ministros tratando de justificar su deseo de ganancia y de desplumar al rebaño de Dios. ¿Cuál fue la actitud de los primeros líderes que guiaban al pueblo de Dios por el ejemplo que habían visto en Jesús? Considera las palabras de ellos: “Y los que disfrutan de este mundo, como si no lo  disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.” (1ª Cor. 7:31) “Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. 34 Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. 35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:33-35)

Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. 12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13 Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.” (1ª Cor.4:11-13) “Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo ” (1ª Cor. 9:12) “¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio” (1ª Cor. 9:18)

“¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde?” (2ª Cor. 11:7) “Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso” (2ª Cor. 11:9) “He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos” (2ª Cor. 12:14)

“¿Acaso os he engañado por alguno de los que he enviado a vosotros? Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó acaso Tito? ¿No hemos procedido con el mismo espíritu y en las mismas pisadas?” (2ª Cor. 12:17,18) “Ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo” (2ª Tes. 2:6)

EL DEBIDO ORDEN DE DIOS


 Clayton Sonmore

Dios tiene un orden para Su Iglesia que está centrado en Cristo. La Biblia está llena de relatos que muestran que Dios juzga ciertamen­te a Su pueblo cuando éste escoge su propio culto religioso y el gobierno de la Iglesia, apartándose del modelo según las Sagradas Escrituras. El empezó en el Monte Sinaí, y tuvo que dar muerte a los danzantes desnudos que adoraban en torno del becerro de oro, como una advertencia para Israel. Incluso, los dos hijos de Aarón que fueron entre los sacerdotes principales, murieron bajo el juicio, cuando pusieron un fuego extraño sobre el Altar Santo.

Hay muchos otros ejemplos; pero, probablemente, uno de los más notables, ocurrió cuando David decidió traer el Arca Sagrada del pacto de Dios a Jerusalén. El no hizo caso del debido orden de Dios  para llevarla sobre los hombros de los sacerdotes consagrados. En lugar de eso, hizo un hermoso carro, hecho según el modelo de un carro idólatra, y lo empleó para el transporte del Arca. Cuando uno de los sacerdotes cayó muerto, David detuvo la procesión, teniendo que llevarla después según el DEBIDO ORDEN DE DIOS.

En el capítulo 16 de Números, leemos que uno de los principales sacerdotes, llamado Coré, se rebeló contra el debido orden de Dios. El intentó liderar una rebelión contra el plan ordenado por Dios. La tierra se abrió y se lo tragó. Si nosotros acatáramos hoy día a la Palabra de Dios, revelaría Su orden y Su culto, y uniría Su Cuerpo, la Iglesia. Pero los ambiciosos líderes espirituales, habiendo filtrado estas sagradas Palabras de la doctrina bíblica por medio de sus mentes carnales, han dado origen a una Babilonia de credos y de tradiciones eclesiásticas, que han dividido por completo al Cuerpo de Cristo en multitud de miles de fragmentos.
                   

«Dios es Espíritu; y los que le adoran, en Espíritu y en VERDAD es necesario que adoren» (Juan 4:24). La restauración de la verdad de Dios, una nueva profundidad en la dedicación, y el regreso a la Verdadera adoración por todos los individuos aspirantes que desean andar en la voluntad de Dios y en el orden Divino, es el esencial y obligado punto de partida fundamental, si va a cumplirse el plan de Dios para Su orden para la Iglesia del Nuevo Testamento. El Señor no aceptará una ofrenda imperfecta. Los sacrificios vivos eran examinados en las gradas del templo, y eran rechazados si tenían tachas.

REPOSO PARA EL PUEBLO DE DIOS


Davis y Clark.
                       
En los capítulos tres y cuatro del Libro de Hebreos, hay una clave muy importante a caminar por la fe. Se llama reposo. Cuando el Espíritu me mostró esto (a Michael) por primera vez, lo compartí con el líder de nuestra congregación, un auténtico agitador y promotor, me aseguro que “¡Descansamos después de morir. Ahora tenemos que trabajar!”
 
La cristiandad tiene más comisarios de tributos que el Egipto del faraón. Como faraón, estos hombres son movidos a edificar sus ciudades-almacén para convertirlas en ciudadelas más atractivas. Jamás oímos la palabra suficiente desde la jerarquía. En lugar de eso escuchamos una constante súplica por “¡Más ladrillos! ¡Más ladrillos! ¡Conseguid vuestra propia paja!”. Salomón escribió, “La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡Dame!” Bien podía estar hablando de los ministerios de la iglesia de hoy y de los que recaudan impuestos.

Estudiemos con más detenimiento este pasaje de Hebreos que habla de entrar en el reposo de Dios.

Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios. Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones,  Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, Y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?  Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.

3 de febrero de 2013

IDOLATRIA: FORTALEZA DEL YO


Charles E. Newbold Jr.


La idolatría del Yo se ve en nuestra tendencia a lograr cosas en nuestras propias fuerzas. Vemos cosas que hay que hacer y debemos hacerlas. Estamos constantemente distraídos por la ocupación que creamos para nosotros mismos.  La ocupación  es una distracción de la intimidad con Dios. Preferimos hacer algo para Dios que pasar tiempo con El. Sin embargo, El no nos creó para hacer cosas para El, sino para ser como EL es, para que podamos tener comunión con El y unos con otros en El.
 
Nos esclavizamos a nosotros mismos a las obras que demandamos de nosotros mismos. Aún más, esclavizamos a otros a nuestras obras cuando otros nos dejan. Adoramos nuestros logros. Consecuentemente, hemos hecho incluso ídolos de nuestro tiempo de silencio. El estudio bíblico, la intercesión por la calle, el testificar y otras obras que nos parecen “buenas”. No son cosas malas en sí. Son maravillosas cuando son inspiradas por el Espíritu Santo. Se nos convierten en idolátricas cuando las usamos para hacernos sentir que estamos haciendo algo para Dios.
 
El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry