Los Israelitas atravesaron el Jordán y se establecieron en la tierra prometida en su último campamento (Campamento No. 42) al final del éxodo, lo cual nos indica simbólicamente la libertad y conquista a la que esta llamada la iglesia al salir de la religión a una vida de libertad, en una relación directa, vital y real con Cristo Jesús; Cristo es símbolo de la tierra prometida y la herencia de los hijos de Dios.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios.


5 de diciembre de 2015

2000 AÑOS DESPUES DE LOS POSTREROS DÍAS


Douglas Weaver 

Algunos pueden decir, “Estas cosas son profetizadas para los días postreros, y todavía han de suceder en el futuro”. Pero fíjate que los creyentes del primer siglo comprendieron que estaban viviendo en los últimos días. (Lee 1ª Juan 2:18 y Hebreos 1:1-2).

De acuerdo con Joel, el Espíritu Santo sería derramado en los días postreros. Los que testificaron del derramamiento del Espíritu el día de Pentecostés, estaban viviendo en los últimos días. “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne…” (Hechos 2:17).

La gran caída ya ha tenido lugar. Sucedió en los últimos días, tal y como Pablo y Juan habían visto de antemano. La iglesia ha caído del poder hacia una forma de piedad. Tenemos mucho de formas y muy poco de Espíritu.

Al cierre del primer siglo, una iglesia había caído ya en extremo. El resto seguiría tras ella muy pronto. La iglesia de Laodicea estaba a punto de perder su candelero. Apocalipsis 3:20 describe su condición como una asamblea que descaradamente había dejado a Cristo fuera, junto a la puerta, llamando y pidiendo entrar. Había caído tan bajo que aunque Él estuviera llamando a la puerta y pidiendo entrar, pocos escuchaban. Había sido claramente excluido. Al cierre del primer siglo, la gran caída estaba en su máximo esplendor.

Juan vio este misterio de antemano después de alcanzar su clímax. Las cosas empeoraron dramáticamente porque al cierre de esa era, la Iglesia apóstata es descrita como una ramera asesina. Sobre su frente lleva escrito un nombre, MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE TODAS LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA (Lee Apocalipsis 17:5). Los reyes de la tierra habían cometido fornicación con ella y los habitantes de la tierra se habían emborrachado con el vino de su fornicación (Apocalipsis 17:2). Es culpable de la sangre de los Santos y en su mano hay una copa llena de esa sangre (lee Apocalipsis 17:6).

CONSIDERA A EZEQUÍAS


George Warnock 

Ezequías ere un buen rey; y al llegar al trono de Judá, su primera preocupación fue restaurar la adoración y la gloria del templo de Dios… y Dios le dio un gran avivamiento.

Lo primero que hizo fue “abrir las puertas de la casa del SEÑOR y repararlas” (2ª Crónicas 29:3). Los sacerdotes y los levitas se reunieron en Jerusalén para comenzar la tarea de limpiar el templo de Dios. Tenían una batalla por delante y Dios lo sabía. ¿Por qué no los introdujo en campamentos de entrenamiento militar? Porque la armadura de Dios es “la armadura de la luz” y por eso, su primera preocupación era Su templo. El templo tenía que ser limpiado. Si no, habría derrota en la batalla. Era el momento de que el pueblo de Dios entendiera esto.

Dios quiere verdad en lo íntimo. Este es el día de la limpieza de la casa de Dios. No una clase de intervención meramente legalista, externa… sino una profunda y penetrante obra del Espíritu de Dios en los corazones y en las vidas. Cuando Dios limpia y cambia los corazones de los hombres, lo externo también será limpio.

El holocausto tenía que ser restaurado. Los corazones de los hombres tenían que ser puestos sobre el altar y totalmente expuestos a los fuegos de Dios.

“Cuando comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová...” (v. 27). Hay muchas canciones bonitas en la iglesia hoy, y mucha música profesional. Pero “el cántico del SEÑOR” es completamente distinto: canciones del Espíritu que penetran el corazón y producen quebranto, y un sentido de asombro por causa de la presencia de Dios. No escuchas realmente el CÁNTICO DEL SEÑOR hasta que haya un holocausto, una entrega completa a Dios, el sacrificio de un espíritu roto y contrito.

EL LEGALISMO


Charles E. Newbold Jr.

Jesús detestaba el legalismo mezquino de los Fariseos. “Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombres de los hombres; pero ellos, ni con un dedo quieren moverlas.” Mat. 23:4. Jesús detestaba su dureza sobre el pueblo y como imponían sus leyes sobre el resto.

Los legalistas en las iglesias siguen atando a las personas a sistemas y órdenes de iglesia, edificios de iglesia, servicios y rituales de iglesia, ofrendas de iglesia, y obras de iglesia—cosas que no tienen nada que ver con Jesús o el Reino de Dios. La gente se siente culpable y poco espiritual si no va a la iglesia.

Guardar el sábado era en sí una cuestión tal entre Jesús y los fariseos. Algunos legalistas siguen insistiendo en el tema de guardar el sábado de acuerdo con la forma en que ellos piensan que tiene que ser guardado. Quieren hacer del domingo (algunas veces llamado erróneamente “sabbath”), el día de reposo, aunque para ellos diste mucho de ser un día de reposo—más bien un día muy importante de obras de iglesia.

No guardamos el Sabbath yendo a la iglesia el domingo o echando la siesta todo el domingo. Guardamos la ley de Dios entrando en Jesús por la fe. Jesús es nuestro reposo del Sabbath. Heb. 4. Él es nuestra justicia. Jesús no está buscando a un pueblo que guarde el Sabbath. Está buscando un pueblo que se mantenga santo (separado). Guardar el Sabbath no es la forma de mantenernos santos.

La santidad es la obra del Espíritu Santo en nosotros, separándonos del amor del mundo. La santidad es un cambio de naturaleza desde dentro como resultado de la obra de Dios en nosotros. No es lo que hacemos externamente, sino quienes somos por dentro, lo que importa a Dios. Somos tan falsos como los fariseos si pensamos que nuestra justicia pudiera de algún modo depender de lo que hacemos externamente—las ropas que llevamos, nuestra forma de peinarnos, la comida que comemos o dejamos de comer, la forma en que adoramos, o vamos a la iglesia.
Vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser en Jesús cada momento de cada día (ver el capítulo sobre el Legalismo).

El Sistema de La Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr.

27 de enero de 2015

MEJOR ES LO POCO DEL JUSTO


Mensaje de Paz

Sal 37:16 Tet Mejor es lo poco del justo, que las muchas riquezas de los pecadores.
Nos muestra este versículo de la escritura que el justo tiene poco, mientras que son los pecadores quienes tienen muchas riquezas.

Ahora, si hay algún justo, no es por obras propias, no es por justicia propia, sino, por la justicia de Dios, que es por la fe. Ya que está escrito, que algunos pretendiendo establecer su propia justicia por las obras, desecharon la justicia de Dios, que es Cristo Jesús.

El Señor ha prometido a Su pueblo, a quienes pactan Su pacto, para aprender Sus caminos, a quienes buscan primero Su Reino y Su justicia, que Él les suplirá, añadirá todo lo necesario; y esto en realidad es poco, ya que es poco lo que necesitamos. Mientras peregrinamos por la Tierra, ya que nuestra patria es celestial y somos extranjeros aquí, no requerimos más que una estancia, una cama, una silla y una mesa, y desde luego el pan diario.

Nuestro Padre celestial sabe de qué cosas tenemos necesidad, y nos ha dicho que estemos contentos con sustento y abrigo; que si deseamos más que esto, nos meteremos en problemas, ya que estaremos sirviendo a las riquezas y haciendo tesoros terrenales; lo que nos sacará del Camino, pues andaremos apuntando a la meta incorrecta.

La meta correcta es cuando buscamos lo que el Señor quiere, y la meta incorrecta, es cuando buscamos lo que nosotros queremos, o que el Señor haga nuestra voluntad y satisfaga nuestros antojos, caprichos y deseos carnales; es cuando usamos Su Nombre para beneficio propio, es decir, cuando tomamos Su Nombre en vano.

7 de diciembre de 2014

HIPOCRESÍA


Charles E. Newbold Jr

Jesús detestaba la hipocresía de los Fariseos. “Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo. Más no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen” Mateo 23:3.

La hipocresía es pretender algo por fuera que no existe por dentro. Es la pretensión de virtudes, principios o creencias que no son genuinos. Jesús dijo que los fariseos eran como sepulcros blanqueados, que parecen hermosos por fuera, pero que dentro están llenos de huesos de cadáveres y de inmundicia. Mat. 23:27. Él les llamó hipócritas. “Así  también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.” Mat. 23:28. De nuevo les acusó diciendo; “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!” Mat. 23:14. Lo que decían respecto de guardar la ley de Moisés era correcto, pero su fracaso en hacer lo que esperaban que otros hicieran, no era correcto.

Así sucede en “EL Ministerio” hoy. Los que están tras los púlpitos pueden clamar para que todo el mundo a su alrededor sea puro sexualmente, mientras que pretendiendo serlo ellos mismos, no lo son. Pueden predicar en contra del tabaco, la bebida, la blasfemia y el baile, pretendiendo ellos mismos ser santos, aunque no lo son.  Pueden llamar a qué otros confiesen sus pecados, pero ellos esconderán los suyos propios por temor de lo que los demás puedan pensar.  Pueden condenar a los políticos por hacer el mal, aunque ellos continúen haciendo lo que es más abominable para Dios—practicar sus manipulaciones (brujería) sobre “su” pueblo.

El clima completo de la iglesia está cubierto de hipocresía. La iglesia debería ser el lugar al que podemos ir y sentirnos lo suficientemente seguros de ser nosotros mismos, pero no lo es. Nos ponemos nuestras máscaras y nos escondemos detrás de nuestras sonrisas de domingo por la mañana, el tiempo suficiente para cumplir nuestras obligaciones con Dios, sentirnos bien de hacerlo, e ir a la cafetería antes de que los metodistas dejen salir. La iglesia del domingo por la mañana tiene muy poco que ver con como vivimos el resto de la semana.

 El Sistema de la Iglesia Ramera -Charles E. Newbold Jr

LA APOSTASÍA - EL MINISTERIO DE LA INIQUIDAD


Douglas Weaver

Pablo habló de esta apostasía final o caída en 2ª Tesalonicenses 2:1-12. En el versículo tres leemos estas palabras: “… Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.” (2ª Tes.2:3).

La apostasía ya ha tenido lugar en gran parte, pero como la iniquidad de los amorreos, no ha llegado a su plenitud. Dios y Sus hijos esperan la manifestación plena del misterio, para que Él pueda mostrar Su poder y declarar Su nombre por toda la tierra. Pablo sigue explicando como será revelado este misterio; “El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” (2ª Tes. 2:4)

Este pasaje revela varias cosas sobre el hijo de perdición. La palabra “se sienta” en la frase “se sienta en el templo de Dios como Dios” es la palabra griega kathizo. Aunque es traducida “haciéndose pasar” en muchos casos, implica el significado de continuidad. “Establecerse, nombrar, conferir un reino a alguien”. Las palabras “haciéndose pasar por Dios” revelan el esfuerzo y el objetivo del hijo de perdición. Se sienta adoptando la postura como si fuera Dios, pero también trata de consolidar esa posición. Tenemos palabras para esto en nuestro vocabulario inglés como por ejemplo impostor, falsificador y fraude.

USO ABUSIVO DE LA AUTORIDAD


Charles E. Newbold Jr

Jesús detestaba la forma en que los fariseos mal usaban y abusaban de la autoridad. Jesús dijo a la multitud y a Sus discípulos, “En la cátedra de Moisés se sientas los escribas y los fariseos.” Mateo 23:1-2. Los fariseos asumían la posición de autoridad sobre las vidas de las personas. Se consideraban a sí mismos expertos en la ley. Por tanto, presumían de poder decir a todo el mundo como tenían que vivir.

La actitud Nicolaíta de hoy se aprecia en ese aire de importancia del que quiere sentarse en la cabecera de la mesa, ser elegido en posiciones de autoridad, o ser contratado para algún oficio de prestigio. Los Nicolaítas son típicamente políticos en posiciones muy altas de preeminencia y autoridad dentro de los sistemas de iglesia. Se adulan a sí mismos y también buscan la adulación de los demás. Aún más, se saltan los martillos autoritarios de los presidentes y subastadores para designar a alguien entre ellos como su cabeza. Solo Jesús es la cabeza de Su cuerpo, la ekklesía. 1ª Cor. 11:3; Efes. 1:22, 5:23; Col. 1:18.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

CONSIDERA A JOSAFAT


George Warnock

Una gran multitud de los hijos de Amón, de Moab y del Monte Seir se habían reunido para atacar a Jerusalén. Inmediatamente, este humilde rey congregó al pueblo y a los sacerdotes y buscaron muy en serio ayuda y dirección del Señor. Josafat estaba en pie delante del pueblo y clamó al Señor por ayuda, terminando su ferviente oración con una confesión muy NEGATIVA (?):

“Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; PERO NUESTROS OJOS ESTÁN VUELTOS HACIA TI” (2ª Cron. 20:12). Una vez más el pueblo de Dios estaba completamente desvalido. ¡No sabían qué hacer!

Queridos, Dios quiere que sepamos que en el día de la calamidad repentina, en el día del temor repentino, cuando sepamos que no tenemos poder contra el enemigo, cuando no sepamos qué hacer, que el secreto de nuestra victoria es éste: “Nuestros ojos están puestos en Ti…” Dios no duda en exponer a Sus escogidos en su extrema debilidad ante las huestes del enemigo, porque Él es su Libertador. Y Él se levanta a favor de ellos cuando ellos claman, “Señor, nuestros ojos están puestos en Ti”.

LA MARCA DE LOS FARISEOS


Charles E. Newbold Jr

Aquellos ministros que son golpeados con la necesidad de preeminencia, poder, riquezas y dominio, han abrazado las enseñanzas falsas de los Nicolaítas y probablemente perpetúen tanto las enseñanzas como los hechos de los Nicolaítas. Tienen las mismas marcas que caracterizaron a los fariseos de los días de Jesús.

En Mateo 23:33, Jesús llamó a los fariseos “serpientes” y “generación de víboras”. La palabra griega para “generación” también se traduce como “descendencia”. Aquí, Jesús está llamando a los fariseos serpientes y descendientes de serpientes. Él continúa en el versículo 33, “¿Cómo escapareis de la condenación del infierno?” La Biblia identifica a Satanás como una serpiente. Génesis 3:1-5; Apocalipsis 12:9; 20:2. La asociación entre Satanás y los fariseos es indiscutible. ¿Por qué razón llamó Jesús a los fariseos, serpientes? ¿Qué objeción tenía en contra de ellos? Después de todo, eran gente devotamente piadosa y celosa en el cumplimiento de la ley.


La mordaz letanía de desgracias pronunciada por Jesús en Mateo 23 define algo de lo que eran las marcas detestables de los fariseos. Aunque las diferencias entre algunas de estas marcas de los fariseos son pequeñas, son distinciones importantes qué hacer—no tanto para juzgar a los demás, sino para juzgar al fariseo que hay en todos nosotros.
El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

DEBE CONFESAR EL PECADO UN CRISTIANO?


Estephen E. Jones

Se ha hecho popular en el pasado siglo -en gran parte debido a las enseñanzas de Fillmore- pensar que si usted acaba de hacer confesiones positivas de la justicia, entonces todo está bien. Confesar faltas o pecados de uno a Dios es considerado como una "mala confesión". Dicen que siempre deberíamos confesar la perfección, en lugar de decir que hemos pecado.
Pero mentirse a uno mismo no es una virtud cristiana. Es auto-engaño y no se soluciona el problema. Si un creyente peca, Dios no deja de repente la imputación de él como justo. Sin embargo, todavía tiene que confesar sus pecados para la limpieza diaria, como leemos en 1 Juan 1: 9,

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

El hecho de que algunos predicadores predican constantemente el evangelio de condenación a sus feligreses cada semana es un tema aparte. Tal predicación es un mal uso del evangelio, y con frecuencia se utiliza para mantener a la gente en un continuo estado de culpa, para que puedan ser manipulados y motivados para dar más ofrendas para expiar sus pecados. Esa táctica se desarrolló en la Iglesia Católica Romana y, a menudo se continúa en los círculos evangélicos también. Es un error.

COME A LAS OVEJAS


Charles E. Newbold Jr

Los Nicolaítas son esos pastores de Ezequiel 34 en contra de los cuales Dios profetizó porque se alimentaban cuando debían haber alimentado al rebaño. Comían la grasa y se vestían con la lana, mataban a las que estaban bien alimentadas, no fortalecían a la enferma, ni sanaban a las que estaban enfermas, no vendaban a la perniquebrada, ni traían a las que se habían apartado, ni buscaban a las perdidas, gobernaban sobre las que tenían, con fuerza y con crueldad. Sus rebaños estaban dispersados y se habían convertido en presa para todas las bestias del campo.

El Señor estaba en contra de esos pastores. El dijo que reclamaría Su rebaño de sus manos y que les haría dejar de alimentar al rebaño. No podrían seguir alimentándose del rebaño porque El prometía librar a sus ovejas de sus bocas. Sus ovejas no serían nunca más carne para ellos. Ezequiel 34:2-5,10.
Dennis Lowen afirma, “Balaam hizo un gran daño aconsejando a Balac que engañara a los Israelitas a través de la fornicación, para que finalmente sirvieran a dioses ajenos. Los Nicolaítas modernos exigen el mismo efecto final que cuando casaban al Pueblo de Dios a un dios ajeno—a otro Jesús.” Los Nicolaítas se aprovechan de las ovejas por ganancia. Comen a las ovejas para engordarse ellos mismos.

Sin embargo, vienen días cuando Dios mismo quitará a estas ovejas de los falsos pastores. Buscará a Sus ovejas, y las buscará Él mismo. Alimentará, cuidará, dirigirá y las sanará Él mismo. Ezequiel 34:11-16.

Los Nicolaítas de hoy tienen las mismas marcas de los fariseos que vivían en los días de Jesús.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

LA IGLESIA DE CRISTO SE PROPAGA A ELLA MISMA


George Warnock

El camino del hombre consiste en edificar templos y graneros para almacenar la simiente. Pero el camino de Dios es dispersarla. Los paganos montaban en cólera. Decían: “¡Cortaremos las cuerdas del rey de Sión! ¡Dispersaremos al pueblo a todo lo largo y lo ancho! Pero cumplieron los propósitos de Dios al hacerlo. Poco sabían que en sus fanáticos esfuerzos por erradicar a la Iglesia, en realidad estaban plantando las semillas del Reino de Dios en todas las partes de la tierra. No sabían que éste era un pueblo que se reproduciría y que se propagaría a sí mismo,  que produciría de lo suyo propio en la buena tierra de un mundo hambriento y casi muerto por inanición. 

No sabían que estaban tratando con reyes cuyos cetros eran simples bordones, pero que se movían en la autoridad del Rey del Universo. Las sandalias que calzaban eran las del “apresto del evangelio de la paz”. Y su túnica era la vestidura de verdad, en la que vivían y por la que proclamaban una palabra que era “más afilada que toda espada de dos filos”.

Ahora bien, el propósito del verdadero ministerio es alimentar a las ovejas del pasto de Dios para que se vuelvan fuertes, vitales, saludables y reproductivas. Tenemos toda clase de granjas de ovejas a nuestro alrededor. Y están usando toda clase de trucos, música rock, entretenimiento, pantomimas y danzas—llámalo como quieras—para hacer que la Iglesia sea productiva, cuando en realidad eso la hace estéril. Pero Dios en esta hora va a levantar “pastores conforme a Su propio corazón” que ministrarán vida a las ovejas, para que puedan producir según su naturaleza:

LA CULPA CRISTIANA


Estephen E. Jones

Estos falsos maestros a menudo suenan plausibles, porque a menudo los cristianos son golpeados cada semana por los predicadores que creen que es su deber cristiano sujetar a la gente cada semana. Esto normalmente se hace recordando a los cristianos que siguen siendo pecadores, y que si cometieron algún pecado durante la semana pasada, podrían estar en peligro de perder su salvación. Por lo tanto, están continuamente haciendo a las personas sentirse culpables y dudar de su salvación.

Yo sé lo que estoy hablando aquí. A mí me pasó cuando era niño. Me tomó años superar la duda que fue inculcado continuamente en mí, semana tras semana. ¡Luché hasta que finalmente el Señor me recordó que el propio predicador no era perfecto, tampoco! Eso me puso en libertad, porque yo sabía entonces que yo no tenía que ser perfecto para ser cristiano.

Muchos predicadores dicen a los creyentes cristianos que Dios está continuamente enojado con ellos, incluso después de que han puesto su fe en la sangre de Jesús como pago por sus pecados. Es como si Jesús pagó únicamente por los pecados que confesamos, y que si morimos con cualquier pecado no confesado, vamos a perder nuestra salvación. Esta es una tradición católico romana, y ha mantenido a millones de personas en esclavitud al sentimiento de culpa por muchos siglos, pero no es bíblica.

6 de diciembre de 2014

ORGULLO: BUSCANDO EL LUGAR MAS PROMINENTE


Davis y Clark
     
Jacques Ellul nos da la causa principal del conflicto y perversión en la creación de Dios. “Todas las maldades del mundo proceden de hacernos a nosotros mismos el Creador. En un extraño acto al revés, el hombre a menudo sirve a la criatura en vez de al Creador.”

Dios creó cada criatura viviente para que humildemente more dentro de ciertos límites. Cuando esos límites son rotos, resulta en orgullo. Donde hay orgullo, pronto aparecen la perversión y la rebelión. Lucifer es un ejemplo clásico de esto. El no estaba contento de estar dentro de los límites de su primer estado, y por eso levantó sus ambiciosos ojos hacia el trono de Dios, diciendo en su corazón, “en el monte del testimonio me sentaré… seré semejante al Altísimo” (Is. 14:12-15). Judas describe este evento con las siguientes palabras: “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día…” (Jud. 1:6).

La palabra griega que se traduce como “su propia morada” es arche. “un comienzo.” Habla del origen o del propósito original para el cual fuimos creados. Humildad es pues vivir dentro de los lugares que Dios no ha habilitado, nuestra primera morada. En el momento en que buscamos ser menos o más que esto, dejamos de ser criaturas y empezamos a caminar en orgullo, rebelándonos contra nuestro Creador. Esta es la esencia de la tentación en el Edén.

LEVANTAMIENTO DE LOS OBISPOS


Charles E. Newbold Jr

El espíritu Nicolaíta es engañoso y mortífero. Esta profundamente atrincherado en la mayoría de los hombres y mujeres que han sido entrenados y nutridos para ministrar en el sistema de la iglesia. Las personalidades Nicolaítas han gobernado en las iglesias desde el primer siglo DC.

A pesar de estas excepciones como Diótrefes, la simplicidad parecía caracterizar la vida de los así los-llamados-fuera que conocemos en el Nuevo Testamento, hasta después de la muerte de Juan. Poco se sabe sobre las actividades de los-llamados-fuera durante los pocos años entre la muerte de Juan y el cambio de siglo.

Cuando las páginas de la historia de la iglesia comenzaron a pasar  en el comienzo del siglo segundo, algo interesante había ocurrido. Algunos llevaban el título de obispo, como Policarpo de Esmirna, Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Polybo de Troya, y Onésimo de Éfeso. Estos fueron hombres piadosos, defensores de la fe, algunos de los cuales se convirtieron en mártires por Jesús, pero fueron de cualquier modo, atrapados bajo el poder y posición del obispado.

Justo González apunta en su Historia del Cristianismo, que Jacobo, el hermano de Jesús, recibió erróneamente el título de obispo de Jerusalén por parte de los líderes de la iglesia, años mas tarde. {17}  González explica que “el énfasis en la autoridad de los obispos y en la sucesión apostólica, fue parte de la respuesta de la iglesia ante el desafío de herejías a finales del Siglo II y principios del Siglo III. Al convertirse la iglesia en principalmente gentil, el peligro de estas herejías era mayor, y en consecuencia, llevó a un énfasis mayor en la autoridad episcopal (obispado)”. {18}

5 de diciembre de 2014

CÓMO SE DEFINE LA SALVACIÓN?


Estephen E. Jones

"Una de las expresiones más claras de la salvación en el Antiguo Testamento se nos da en Éxodo 14:13. "Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, no los veréis nunca más para siempre".

"Quiero que se den cuenta de que el pecado no es ni siquiera mencionado aquí en conexión con la salvación. Adicionalmente, a Israel no se le dijo que se arrepintiera, ni repetir una fórmula religiosa, sino simplemente estar quietos y ver la salvación del Señor. Los egipcios no representan el PECADO para Israel, sino la conciencia carnal de Adán que incluso en esta época nuestra aprisiona y esclaviza a las almas de los hombres, la separación de nuestro Dios de nosotros dejándonos vulnerables a lo que nos encarcela".

En primer lugar, este incidente en el viaje de Israel no era su experiencia de justificación. Fue el día en que cruzaron el Mar Rojo (bautismo), no el día que salieron de Egipto (Pascua, justificación). "La salvación" es una palabra general que puede tener diferentes aplicaciones. Por eso uso la palabra más específica "justificación", en lugar de salvación. La salvación significa ser salvo de algo. En este caso, significa que se salvó del enemigo -el ejército egipcio.

Israel estaba atrapado en el Mar Rojo, no a causa de un problema de pecado, sino porque Dios los llevó allí para enseñarles a confiar en él para la liberación del peligro. Es por esto que se les dijo sólo que creyeran. Ese es el mismo mensaje hoy al creyente. Los creyentes deben creer. Deben tener fe en la liberación de Dios en su diario caminar con Él. El mensaje a Israel en el ejemplo anterior era un mensaje a creyentes que ya estaban justificados.

EL NICOLAÍTA EN MÍ


Charles E. Newbold Jr

Yo crecí en el cristianismo institucional. El espíritu Nicolaíta (clero) se programó en mí desde mi niñez, por parte de todos aquellos que ya lo tenían programado en sí.  Es generacional. Era lo único que yo había visto o conocido. No había forma de saber que el ministerio pudiera ser algo diferente de lo que mi experiencia y educación me había enseñado. Así, continué el curso normal del ministerio que se esperaba de mí.

Yo respondí al llamado al ministerio cuando tenía unos doce años de edad, inscribiéndome en la escuela denominacional, donde sería entrenado para el ministerio, inmediatamente después de dejar el instituto.  Años después acabé un Master en Divinidad en este seminario.

Había tomado el curso normal de las clases de Biblia y religión que entrenaban para perpetuar el sistema en el que me encontraba. Había sido entrenado por el sistema del clero para ser uno de ellos. Fui contratado por los ancianos de la iglesia local para ser su pastor. Era el administrador general y para todo lo práctico, era el profesional contratado para llevar el trabajo de la iglesia.

Después de doce años detrás del púlpito, me aparté de Dios y dejé el ministerio. Después de mi conversión, años más tarde, Dios me inmovilizó en lo que yo llamo mi experiencia del desierto. Duró muchos años. Dios me puso en la escuela de su Espíritu Santo. Era un tiempo de aprendizaje de la palabra de Dios para mí mismo, de recibir revelaciones, y de ser purgado de muchas manchas y arrugas.

Un día concreto en mi viaje por el desierto, estaba orando con el Señor cuando vi en mi mente una imagen de miniatura de un hombre que se encontraba en lo alto de un acantilado con los brazos cruzados, el pecho erguido, la cabeza hacia atrás, lleno de arrogancia y orgullo. Después de mirar otra vez, dije, “¡Señor, se parece a mí!”

Sabía que estaba viendo un “espíritu” de preeminencia. Sabía que ahí estaba el espíritu Nicolaíta que se había implantado en mí desde mi temprana niñez. Este es ese espíritu de auto-engrandecimiento del clero.  En cuanto lo vi, renuncié a ello y pedí al Señor que lo quitara de mí. Esto ha tardado varios años en suceder.
 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

ODRES NUEVOS PARA VINO NUEVO (Lc. 5:37-39)

                         

Virgilio Zaballos   
          
Dios ha provisto el vino nuevo del evangelio que incluye múltiples beneficios. Esos beneficios solo se pueden retener si el recipiente es nuevo también. El vaso es el hombre nuevo que vive santificado para ser útil al Señor (2Tim .2:19-21). No se pueden retener los beneficios de Dios sin una vida transformada y santificada, que viva en armonía con el vino nuevo. Esa vida en santidad está provista también en Cristo (1 Co.1:30 y 6:11). Por lo tanto, es posible el equilibrio entre el recibimiento de los beneficios de Dios y su correcta asimilación y distribución a través de una vida honesta y sincera.

Resumiendo.  La provisión de Dios nos trae beneficios a través del Nuevo Pacto en Cristo. Estos beneficios suplen las múltiples necesidades que el hijo de Dios enfrenta.
En este capitulo hemos visto algunos: Éxito laboral; sanidad física; perdón de pecados; un llamamiento santo y un vaso santificado que puede retener la bendición de Dios y a la vez compartirlo a otros. La experiencia del amor y el cuidado de Dios debe producir una vida de alabanza y gratitud.

“Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila” (Sal. 103:1-6). Y ello debe conducirnos a un servicio gozoso a nuestro Señor y a la sociedad. “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y  su verdad por todas las generaciones”  (Sal. 100:1-5).

 El Milagro de Una Vida Equilibrada -  Virgilio Zaballos 

AUTO-ENGRANDECIMIENTO


Charles E. Newbold Jr

Habiendo mirado a la persona de Balaam y quien era este hombre, regresamos a la pregunta original: ¿Entonces, quiénes fueron los Nicolaítas? Fueron líderes dentro la comunidad cristiana, que eran falsos profetas “de la misma manera” como lo fue “Balaam” Eran ministros en medio de la asamblea de los-llamados-fuera, que eran motivados por la avaricia y el auto-engrandecimiento-la necesidad de crecer en poder, posición, riquezas y dominio. Se las arreglaron para exaltarse a sí mismos en posiciones de liderazgo por encima de los “comunes” llamados-fuera.

El Nuevo Testamento menciona a Diótrefes, que poseía el espíritu Nicolaíta. El fin del primer siglo después de Cristo se acercaba, y el anciano apóstol Juan escribió su tercera epístola. Escribió al amado Gallo y mencionó su dolor por causa de alguien llamado Diótrefes. Por la carta, parece que Diótrefes se había colocado en un lugar poco común de autoridad en medio de la asamblea de los llamados-fuera. Amaba tener preeminencia entre ellos. 3ª Juan 1:9.
No solo rehusó dar la bienvenida al apóstol Juan y a los otros hermanos, sino que quitó de la asamblea a los que se atrevieron a darles la bienvenida. 3ª Juan 1:10-11.

El deseo de preeminencia es característico del espíritu Nicolaíta. Los Nicolaítas son aquellos que buscan levantarse por encima del así llamado laicado. Digo “así llamado” porque no se hacen distinciones tales en el Nuevo Testamento entre el clero profesional y el laicado. Tales distinciones son un insulto a la doctrina del sacerdocio de todos los creyentes. El ejercicio clerical de tal autoridad sobre los llamados-fuera surgió por toda la cristiandad poco después del fin del primer siglo. Esta referencia a Diótrefes en 3ª de Juan es una clara evidencia de que ya había enraizado. Los Nicolaítas son como cabras, les gustan los lugares altos.

 El Sistema de La Iglesia Ramera -Charles E. Newbold Jr

EL HIJO DE PERDICIÓN


Douglas Weaver

La primera mención del hijo de perdición la encontramos en la oración de Cristo en Juan 17:12. “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.”

De los doce, el único que se perdió fue el hijo de perdición, Judas. Judas es un tipo y una señal del hijo de perdición, que será revelado al cierre de la era. Esto es un misterio, el misterio de la iniquidad.

¿A qué pasaje de las Escrituras hace referencia Jesús cuando dijo, “y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese”? Es una referencia al pasaje hallado en Zacarías. Fue proclamado en un momento en el que la iniquidad de Judá estaba en su máximo apogeo. Siguieron en su idolatría y violencia por el camino de Caín.  El tiempo de juicio había llegado. Dios envió a Zacarías para declarar Su juicio.

EL NOMBRE Y LA REPUTACIÓN DE BALAAM


Charles E. Newbold Jr

Otra conexión entre Balaam y los Nicolaítas está grabada en su nombre. El nombre de Balaam es la combinación de dos palabras del hebreo, beli, y haam. Beli significa “conquistador” y  haam significa “el pueblo”. Si las unes, obtenemos “conquistador de pueblos”. Por tanto, el nombre de Balaam se traduce igual que “Nicolaíta”. ¿No es esta una evidencia suficientemente fuerte de que la referencia a Balaam es el antecedente de la frase “de la misma manera”?

Balaam también aparece mencionado en 2ª Pedro 2:15 en el contexto de los falsos maestros. Los falsos maestros eran los que “han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam, hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad.”

También es mencionado con desprecio en Judas versículo 11:” ¡Ay de ellos!”, escribe Judas, “porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam.” Estos tres testigos del Nuevo Testamento testifican contra Balaam de forma muy severa, sin exagerar nada. Cada uno de ellos habla de avaricia. Los Nicolaítas hacen que el pueblo de Dios cometa fornicación espiritual al unirlos a sus idolátricos sistemas de iglesia.

 El Sistema de la Iglesia Ramera - Charles E. Newbold Jr

CONSIDERA A GEDEÓN


George Warnock

“Israel fue empobrecido en gran manera” por causa de los madianitas y clamaron por un libertador a Dios. En respuesta a su clamor, Dios levantó a un hombre llamado Gedeón. Gedeón se hallaba sacudiendo el trigo en el lagar para esconderlo de los madianitas, cuando el ángel del SEÑOR le saludó con extrañas palabras:

“El SEÑOR está contigo, valiente guerrero” (Jueces 6:12).

Dios conocía el problema de Gedeón. Sabía que Gedeón estaba lleno de temor por causa del enemigo. Sabía que era un hombre débil de una de las familias más pobres de Manasés. Sabía que Gedeón era el menor, no el mayor, de la casa de su padre. ¡Justo las cualidades que Dios estaba buscando! Y de este modo, el ángel le dijo:

“Ve con esta tu fuerza, y libra a Israel” (v.14). Su fuerza no debía estar en sus propios recursos, sino en su debilidad. Y el hecho de que Dios le ENVIARA era la única autoridad y poder que Gedeón necesitaba.

Todos conocemos la historia… como Dios tuvo que reducir el ejército original de 32.000 hombres a un puñado de 300. Amado, ¿Por qué no podemos aprender de la multitud de testigos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento… que la fuerza no está en los números, que las riquezas no consisten en el oro y en la plata, que la sabiduría procede del camino de la Cruz, y no de las paredes de la enseñanza?

"Consuelo para los que están en este mundo, pero que no son de este mundo, y por tanto, son odiados y están cansados de él, es que no estarán para siempre en el mundo, ni por mucho tiempo más"

Matthew Henry